Conectandonos a nuestro Destino Profético

Cuando hablamos de lo profético, usualmente nos referimos solamente al futuro. Sin embargo, una mirada a lo profético en las Escrituras nos enseñaría que también tiene que ver con el pasado. Nosotros somos la composición de muchas experiencias. Algunas de esas experiencias han sido buenas; otras, no tan buenas. La inclinación natural es pensar que las experiencias que no han sido muy agradables, no están relacionadas con el propósito y plan de Dios para nuestra vida.

En el libro de los Hechos de los Apóstoles, se registra una declaración de Pedro que debemos entender en un contexto profético. El relato indica que Pedro se puso de pie ante la multitud y declaró: "Esto es lo dicho por el profeta Joel". Aquella afirmación era parte de una declaración sobre destino profético para toda la raza humana. El Salvador había resucitado, y ahora todos los hombres tendrían oportunidad de salvación. A lo que quiero darle énfasis es al hecho de que la declaración de Pedro explicó el motivo de por qué aquello se había escrito en el pasado, pero tenía que ser explicado y revelado en un momento profético.

La revelación es uno de los elementos más importantes en el Reino de Dios cuando hablamos sobre destino profético. Cristo enseñó que la revelación es el derecho de los hijos. En Mateo 13:11, Él declaró: "Porque a vosotros os es dado a conocer los misterios del reino de los cielos, mas a ellos no les es dado". La revelación es la forma en que Dios adelanta a sus hijos en el reino. Cuando se recibe la revelación de los propósitos y la voluntad de Dios para la vida, esa persona es promovida a un mayor grado de entendimiento y eficacia.

En el capítulo 17 versículo 26 del libro de los Hechos, se dice que "…Dios ha prefijado el orden de los tiempos y los límites de habitación del hombre". Eso indica que cada nación, familia, pueblo, iglesia y persona tiene un destino profético. El destino profético de una persona se compone de tres elementos:

1. Es predestinado:

Su vida no es un accidente ni una casualidad. Dios le dio vida para usarlo en algo que, de antemano, ya había preparado. Por eso, usted es más que un vencedor. Dios lo marcó, lo separó, lo llamó y predestinó en Él. Esta revelación lo eleva sobre cual­quier circunstancia que trate de robarle el glorioso futuro que Dios ha preparado para usted. ¿Y qué de las malas experiencias que haya tenido en la vida? Esas amargas experiencias Dios aun las convierte en parte de su arsenal de trabajo para que cumpla su propósito. Romanos 8:28 dice: " Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas le ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados".

2. El destino profético tiene que ser identificado por autoridades superiores:

Existen tres niveles de autoridad superior establecidas por Dios para identificar el destino profético. Éstos son los padres, los maestros y los líderes espirituales en la iglesia. Los padres ayudan a los hijos a descubrir su destino profético. Ningún padre debe obligar a su hijo a convertirse en lo que ellos no pudieron lograr. Los maestros ayudan a identificar los dones y talentos de sus estudiantes para ayudarles a maximizar su tiempo y recursos. Los líderes espiritua­les en la iglesia tienen una función clave en el cumplimiento del destino profético de las personas. Éstos imparten vida sobre la gente.

3. Su destino profético tiene una fecha de inicio asignada:
Todo en su vida ha trabajado para acercarlo al cumplimiento de su destino profético. La vida de José da testimonio de que nada ni nadie puede detener el cumplimiento del destino profético. Como a José, una caravana lo llevará más cerca del cumplimiento de su destino en Dios. No se rinda. Lo que ha vivido o está viviendo, Dios lo convertirá en su mayor bendición.

Tommy M.

1 comentario:

elsa lungo dijo...

bendiciones, realmente creo que el destino es profetico,.. en lo personal. como a jose, creo que todos los que somos llamados a un ministerio profetico , pasaremos por tres estados..
la traicion, la esclavitud, la prision...
pero luego de todo esto observemos que JOSE fue el segundo del faraon.. alli sera entregado el anillo de oro, y es donde nuestro ministerio empezara a resurgir, entonces recien, habra reconocimiento, y el poder del espiritu nos acompañara por siempre.. gloria a DIOS... bendiciones profeta elsa lungo desde argentina buenos aires email... alasdefuego7@hotmail.com