el León de la tribu de Judá, la Raíz de David

Cachorro de león, Judá; De la presa subiste, hijo mío.

Tenemos también la palabra profética más segura

Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos HOMBRES DE DIOS hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida

Pero levantándose Pedro, corrió al SEPULCRO; y cuando miró dentro, vio los lienzos solos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido.

Porque en él fueron creadas todas las cosas

El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando.

He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo

El sol se convertirá en tinieblas, Y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, Grande y manifiesto

¡ ÉL REGRESA PRONTO!


Por Jesse duplantis

"Viajé al cielo en 1988. Por mucho tiempo luego de que tuve esta experiencia casi no hablé acerca de ella con nadie, hasta que el Señor comenzó a permitirme compartir algunas partes. Este viaje me ayudó a entender al cielo como algo tangible, algo físico. Es un lugar real. Ahora comprendo que el cielo es un hecho.

La descripción del cielo es una profecía. El Señor tiene cosas maravillosas reservadas para nosotros en el cielo y en la Tierra. Él bendice abundantemente a aquellos que lo conocen, lo aman y lo obedecen. Él dijo: "Díganles que voy a regresar". Me llevó al cielo para decirme precisamente eso. Allí pude ver la tremenda compasión que siente por aquellos que no lo han recibido como su Salvador. Volví más apremiado que nunca a contarle a la gente acerca de Él.
Mientras lea, juzgue esta profecía por sí mismo. ¿Se alinea con su espíritu? ¿Se siente ministrado por ella? ¿Trae fruto a su vida? Si lo hace, entonces sabré que usted querrá decirles junto conmigo que ¡Él va a regresar!
What a glorious image. ana maria morales: Google+
Mi viaje al cielo
En agosto de 1988 yo estaba predicando en una reunión de avivamiento en el Centro Cristiano de Magnolia (Arkansas); me hospedaba en un hotel llamado Best Western.
Una mañana, el pastor me llamó y me dijo que pasaría por mí al mediodía para almorzar. Cuando desperté esa mañana sabía que algo inusual iba a suceder ese día. El pastor llegó y cruzamos a un restaurante al otro lado de la calle. Inmediatamente después de pedir nuestro almuerzo sentí que debía regresar a mi habitación.


Enseguida le dije al pastor que me disculpara, que no quería ser descortés con él, pero que algo estaba sucediendo, yo no sabía qué, pero debía regresar al hotel.


No tenía idea de lo que acontecía, así que estaba listo para comenzar a orar y permitir al Espíritu Santo que intercediera.

De pronto me sentí succionado, como si algo me estuviera sacando fuera del cuarto. No me di vuelta para ver cómo dejaba mi cuerpo físico, como algunos han descripto en circunstancias similares. Sentí un ruido y fui sacado del cuarto. No sé si estaba en mi cuerpo o fuera de él.


Sabía que había dejado el cuarto y que me desplazaba a una velocidad increíble, como siendo remolcado. Era como un carruaje sin caballos, pero no uno de esos que vemos en las películas, era completamente cerrado y podía ver la ventanilla que se desplazaba rápidamente, pero
no podía saber qué era lo que lo conducía.
Entonces miré hacia arriba y vi un ángel a quien le pregunté: -"¿Adónde vamos?"
Me dijo: "Tienes una cita con el Señor Dios, Jehová".


De repente sentí que el carruaje comenzaba a detenerse, hasta que paró. Cuando la puerta se abrió experimenté lo más tremendo de mi vida: ¡Estaba en el cielo!

Siempre pensé que cuando fuera al cielo iba solo a ver una ciudad. Pero el primer lugar que vi fue el paraíso. El paraíso es un lugar grande que rodea por completo a la Santa Ciudad. Es como estar en otro planeta.
Me arrojé al suelo y comencé a adorar a Dios; decía: "¡Gloria a Dios!"


Mientras me paraba, vi luz, luz que nunca había visto en toda mi vida. También valles muy hermosos, muchas montañas y corrientes de aguas. Vi nieve, aunque no hacía frío. Yo estaba sorprendido.


Había unas flores en el cielo que nunca en mi vida había visto con fragancias que no había conocido antes.

Era una tierra hermosa. Los árboles estaban alineados a lo largo del río de la Vida en su curso, que fluía desde el paraíso. Miles de personas estaban paradas por todos lados debajo de los árboles. Todos ellos habían sido llevados allí en esos carruajes como el que me llevó a mí.


Todo parecía dirigirse hacia al trono de Dios en la Ciudad Santa, la cual podía divisar en la distancia. Su Trono estaba levantado sobre un lugar alto y podía ser visto desde cualquier dirección.


Yo todavía tenía mi ropa puesta, jeans y una camisa, pero pude ver que los que descendían de los carruajes lucían unas togas muy hermosas. Ni bien bajaban del carruaje se dirigían hacia la Ciudad Santa y hacia el Trono mientras gritaban alabando a Dios. 



Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del Trono de Dios.
En medio de la calle, y a cada lado del río, estaba el árbol de la vida, que daba doce clases de frutos, y los daba cada mes y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones.
Cuando comencé a sentirme débil, el ángel se dirigió hacia uno de los árboles, tomó de sus frutos y me los trajo. No sé qué clase de fruta era.


El ángel me dijo: -"Come de esta fruta y podrás soportar la gloria de Dios". De manera que la comí y fui fortalecido al instante.

Mientras caminábamos yo quería verlo todo.
¡Entonces conocí a Abraham!
El ángel me preguntó: -"¿Tienes sed?"
-"Sí", le dije.
-"Te conseguiré algo para beber", me contestó. Del otro lado del río había un hombre. Vi que tenía una copa de oro en su mano, la cual sumergió en el río. Me llamó la atención el gran porte de este hombre. Parecía tener muchos años, pero al mismo tiempo lucía joven. No tenía arrugas en su cara y era obvio que era un patriarca. Cuando lo vi, supe en mi espíritu quién era y pensé: "Ese es Abraham, y yo soy su simiente. Si no fuera por él yo no estaría aquí".


Seguí observando cómo Abraham se acercaba a nosotros, me dio la copa y dijo: "Bebe esto, Jesse". Yo no podía quitar mis ojos de él.

Me dijo: "Bebe de esta agua, va a ayudarte". Sentí una sensación muy refrescante. Y aparte de esto me fue servida en una copa de oro.
Luego, le dijo al ángel: "Llévalo, debe presentarse delante del Dios Altísimo".


Yo quería seguir conversando con Abraham, pero me dijo: "Nos volveremos a ver. Debo ir a encontrarme con los otros que han venido a esta tierra de bendición".

El ángel dijo: "Debemos llevarte a la ciudad donde tienes una cita". Entonces nos pusimos en fila junto con los otros y comenzamos a marchar hacia la ciudad.


Mientras caminábamos, nos acercamos a senderos cubiertos de flores. Su fragancia y belleza estaban más allá de la comprensión humana. Al principio yo no quería pisarlas, pero el ángel me dijo que podía hacerlo. Me sorprendí mucho al ver que no se aplastaban al caminar sobre ellas. Entonces entendí que no hay muerte en el cielo. En vez de aplastarse cada pimpollo volvía a abrirse y era como si giraran mientras pasábamos junto a ellas como para que no perdiéramos de vista su belleza. También observé que no había hojas marrones o secas en ninguna planta. Tampoco hay polvo en el cielo. Nada se rompe o corrompe allí.


Al caminar con el ángel noté que mi cuerpo no hacía sombra. Seguí mirando al suelo y él me preguntó: "¿Qué estás buscando?"

-"No tengo sombra."
- "En este lugar -me dijo- no hay oscuridad. Dios es luz y en Él no hay oscuridad ni sombra de cambio."
Yo le dije: -"Espera un momento, déjame ver si puedo hacer sombra".


"Te dije que no hay oscuridad. Este es un lugar de luz, todo luz. Dios rodea y abarca todo."

Miré hacia las montañas, hacia los arroyos y en toda dirección; trataba de encontrar una sombra, pero no pude hallar oscuridad de ninguna clase. Todo era luz, y la luz era un fenómeno que iba más allá del razonamiento humano.
Había una fragancia en el aire, así que le pregunté al ángel: "¿Qué es ese olor?"
Me dijo: -"Es la fragancia de Dios. Él está en cada cosa presente en este lugar". Entiendo que se refería a que esta fragancia podía percibirse en todo el cielo.
Una vez más, caí sobre mi rostro en adoración y comencé a alabar a Dios. El ángel se unió a mí.
De pronto vi una luz que salía de la ciudad. Se encontraba muy lejos de mí. Entonces comprendí que se trataba de Jesús.
El ángel me dijo: -Debemos ir a la ciudad".


Mientras caminábamos hacia la ciudad llegamos al muro de jaspe, como se describe en el libro de Apocalipsis. El muro era inmenso.


El ángel me dijo: -"Ven pronto, debes presentarte a tu cita".

Subimos de nuevo al carruaje y entramos a la ciudad.
Una vez dentro de la ciudad vi el Libro de la Vida. Es grandísimo, mide como un metro ochenta de alto y cinco centímetros de espesor. Pareciera estar encuadernado en lamé dorado. También tiene una inscripción grabada en su tapa. Había gente alrededor del libro, pero no sé qué estaban haciendo ya que el ángel no me permitió detenerme allí.
De pronto el ángel detuvo el carruaje abruptamente y me dijo: "Arrodíllate, Él está aquí".


Para mí, su apariencia era la de un haz de luz. ¡Tan glorioso!

Se volvió hacia mí y caí a sus pies.
- "¡Oh, Dios!"- le dije reverentemente.
- "Aquí estoy"- me dijo.
Mientras estaba de rodillas noté que los pies de Jesús lucían como bronce bruñido. Pude ver los agujeros en sus pies. Eran tan grandes, (como de dos centímetros de diámetro) que pude ver luz a través de ellos. Me di cuenta, entonces, cuán grandes habían sido los clavos con los que lo clavaron a la cruz.
Me puso la mano sobre el hombro y me dijo: -"Jesse, ponte de pie".
Me paré y lo miré. Había un brillo que manaba de Él como olas de gloria. Luz salía de su rostro. Sus ropas eran hermosas, lucían como hechas de resplandecientes y destellantes diamantes.
Cuando me miró, la gloria de Dios emanó de Él.
-"¡Jesús!"- le dije.
Simplemente me contestó: -"¿Te gusta este lugar?"
Le dije: -"Sí, Señor."
-"Quiero que regreses y le digas a mi pueblo que regreso."
-"Pero no me creerán", le dije.
-"Durante siglos no lo creyeron, pero vine; y regresaré."
Luego puso su mano sobre mi hombro. Nunca lo olvidaré. Me miró y dijo: "hay cosas que deberías ver y aprender aquí, pero te he traído para decirte que vayas a decirle a mi pueblo que regreso".


Entonces le respondí: -"¡Ya lo saben!"

-"No, no lo saben. Te traje para que vuelvas a decirles que regreso. ¿Me oyes? Regreso. Ve a decírselo."
Quizás te preguntes cómo luce Jesús. Cuando lo miré vi amor y ternura. La gloria de Dios emana constantemente de Él. Sus ojos son como estanques de amor y tiene el color de la luz.
Cuando extiendes tus brazos para abrazarlo, Él tiene una reacción automática: te toma en los suyos. Él puede estar mirando a millones de personas, pero sientes que eres el único a quien mira.


Mientras conversaba con Él pude ver la compasión que tiene por aquellos que no lo han recibido como su Salvador. ¡Él me pidió que te diga que regresará pronto!

Creo que esta es la razón por la cual no he descansado en toda mi vida desde ese entonces. Había tal urgencia en su voz... Debemos saber que algo sucede en el cielo, ¡Jesús está pronto para regresar!


Quizás quieras ver a Jesús o ver el cielo; mirar las flores que allí crecen y caminar por las calles de oro. O quizás quieras ver el contorno glorioso de la ciudad. Nuestra mente natural no puede comprender lo que Dios tiene reservado para nosotros. Por ello necesitamos un nuevo cuerpo para poder asimilar lo Dios tiene para nosotros en su santo lugar.

Esta es la razón por la cual le quiero decir a todos que deben recibir el hecho de que Jesús murió en su lugar para que sus pecados les fueran perdonados. He visto el cielo y sé lo que nos espera allí. Por eso quiero ver a la gente que confía plenamente en Jesús como el Señor de sus vidas, para que disfruten las bendiciones que el Padre tiene para ellos.

Extraído de "Encuentros cercanos del tipo de Dios", por Jesse Duplantis, Editorial Peniel

FALSOS DONES MINISTERIALES DE SATANAS


Por David Cannistraci
Para cada bendición que Dios creó, Satanás presenta un falsificación. Los dones ministeriales de Efesios 4:11 no son la excepción y en es te contexto debemos entender a los falsos apóstoles: Puesto que Cristo le ha dado a la iglesia el apóstol, el profeta, el evangelista, el pastor y el maestro. Satanás (como un falso Cristo, ver 2 Cor. 11:4) ha creado cinco imitaciones crudas y peligrosas:

1.- Jesús nos advirtió de los falsos profetas que aparecerían vestido de ovejas, pero que interiormente eran lobos rapaces (Mateo 7:15)

2.- Jesús hablo de falsos pastores que vendrían a matar, robar y destruir como asalariados. Ellos fracasarían en proteger al rebaño y en su lugar lo esparcirían y lo abandonarían (Juan 10:10-13)

3.- Los apóstoles Pablo y Pedro advirtieron acerca de la existencia de falsos maestros que divulgarían fabulas y herejías para traer destrucción rápida al pueblo de Dios (2Tim. 4:3,4; 2Pedro 2:1)

4.- Es claro que los falsos evangelistas pueden identificarse como aquellos que extienden el falso evangelio (Gálatas 1:9)

5. Jesús habló al ángel en Éfeso (a quien Pablo escribió acerca de los verdaderos dones ministeriales) respecto a los falsos apóstoles , hombres mentirosos que proclaman apostolado aunque no fueron enviados por dios (Apoc 2:2)


La naturaleza falsificada de estos hombres puede fluir desde una o dos fuentes corruptas. Algunas falsos apóstoles lo son por que son apóstatas, es decir han caído de una fe que una vez fue legitima (ver 2 Tesal. 2:3) Como Judas comienzan con una experiencia verdadera con Dios pero, debido a las debilidades internas , se alejan de Cristo a una vida marcada por el error. La Conexión de las palabras apóstol (uno que es enviado) y “apóstata” (uno que es caído) es interesante a ese respecto. Podemos asumirá que algunos falsos apóstoles son impostores totales que nunca tuvieron una experiencia con Cristo .En cualquier caso, son vistos como personas engañosas y peligrosas animadas por el diablo para perjudicar a la gente

El oculto poder del alma 4/ Watchman Nee




LA REGLA COMÚN

Sea en China o en los países occidentales, todas estas prácticas de respiración, ejercicio ascético, hipnotismo, predicciones, reacciones y comunicaciones, apenas son la liberación y manifestación del poder interior. Imagino que todos ya hemos oído algo de los hechos milagrosos del hipnotismo.

En China existen adivinos cuyos actos de predicción son bien conocidos. Cada día ellos reciben sólo a unos pocos clientes. Dedican mucho tiempo y energía en el perfeccionamiento de su arte, y sus predicciones son maravillosamente exactas. Los budistas tienen sus proezas milagrosas. Aunque no faltan evidencias de engaño, las manifestaciones sobrenaturales son aparentemente innegables.

La explicación para estos fenómenos es simple: ellos, por el acaso o dirigidos por el maligno, descubren algún método o métodos de prácticas ascéticas que los capacitan para ejecutar proezas extraordinarias. Las personas comunes no saben que poseen este poder en ellas.

Otras, con algún conocimiento científico, saben que este poder está oculto en ellas, aunque no puedan decir cómo es eso. Nosotros que hemos sido enseñados por Dios, sabemos que esta capacidad es el poder latente del alma del hombre, el cual está ahora confinado por la carne, a través de la caída de Adán.

Este poder cayó con el hombre de tal modo que, de acuerdo con la voluntad de Dios, no debería ser usado más. Pero es el deseo de Satanás desenvolver esta capacidad latente, a fin de hacer que el hombre se sienta tan rico como Dios, según lo que Satanás había prometido. Así el hombre se adorará a sí mismo, aunque indirectamente sea una adoración a Satanás.

Por eso Satanás está detrás de todas esas pesquisas parasíquicas. Él está haciendo lo mejor que puede para usar la energía latente del alma, para alcanzar su objetivo. Por esta razón, todos los que hacen crecer su poder del alma, no pueden evitar la comunicación con el espíritu maligno, y de ser usados por él.

G. H. Pember, en su libro “Eras Primitivas de la Tierra”, mencionó este asunto bajo otro ángulo:

“Dos métodos parecen existir, a través de los cuales los hombres pueden alcanzar conocimiento y poder prohibidos y obtener acceso a una relación prohibida. Lo primero a seguir... debe colocar su cuerpo bajo el control de su propia alma, a fin de poder proyectarla...

El desenvolvimiento de esas facultades es, sin duda, posible sólo a pocos, y asimismo en el caso de ellos, sólo pueden ser alcanzados por medio de un largo y severo curso de entrenamiento, cuyo propósito es quebrar el cuerpo llevándolo a una completa sujeción y producir una perfecta apatía con relación a todos los placeres, dolores y emociones de esta vida, a fin de que ningún elemento perturbador pueda desordenar la tranquilidad de la mente del aspirante e impedir su progreso... el segundo método es por medio de una sumisión pasiva al control de inteligencias exteriores...”.

Debemos prestar atención aquí principalmente al primer método, esto es, la activación del poder latente del alma de alguien. Su punto de vista coincide con el nuestro completamente. Las prácticas ascéticas de los budistas, la respiración abstracta del taoísmo, la meditación y concentración mental de los hipnotizadores, la sesión silenciosa de los pertenecientes al Club de la Unidad y todas las variedades de meditaciones, contemplaciones, los pensamientos concentrados en no pensar en absolutamente nada, y centenas de hechos semejantes que practican las personas, siguen la misma regla, no importando cuán variados sean sus conocimientos y fe.

Todas estas cosas hacen nada más que llevar los pensamientos externos y confusos, las inestables emociones y la débil voluntad del hombre a un lugar de tranquilidad, con su carne totalmente subyugada, haciendo así posible la liberación del poder latente del alma. La razón por la cual tal cosa no se manifiesta en todos, es porque no todas las personas pueden romper la barrera de la carne y llevar todas las expresiones físicas comunes a la perfecta tranquilidad.

ALGUNOS HECHOS

Hace muchos años trabé conocimiento con un indígena. Él me habló sobre un amigo en el hinduismo que podía revelar con precisión, los secretos de las personas. Cierta vez deseó probar la capacidad de su amigo hindú. Entonces lo convidó a su casa, y con toda certeza el hindú pudo revelar todo lo que había sido colocado dentro de una gaveta en la casa.

Más tarde, mi conocido indiano solicitó a su amigo hindú que se quedara del lado de afuera y aguardara, mientras él envolvía un valioso objeto en tela y papel antes de colocarlo dentro de una caja y ponerlo en una gaveta bajo llave. Su amigo volvió al interior de la casa y dijo sin errar cuál era el valioso objeto. Esto incuestionablemente sucedió debido al ejercicio del poder del alma, que podía penetrar a través de todas las barreras físicas.

La señora Jessie Penn -Lewis, a quien citamos atrás, cierta vez escribió lo siguiente:

“Cierta vez encontré, en el norte de la India, un hombre que tenía acceso a los más altos círculos de la sociedad en Simla, la residencia de verano del gobierno de la India, el cual me contó cierta noche, de su conexión con los Mahatmas de la India y en otros países de Asia.

Él dijo que conocía los grandes eventos políticos semanas y meses antes de que ocurrieran. ‘Yo no dependo de las noticias en telegramas y diarios. Ellos registran acontecimientos pasados, pero nosotros los conocemos antes de que ocurran’ dijo él.

¿Cómo puede un hombre en Londres saber lo que acontece en la India y viceversa? Me explicaron que ello era debido a la ‘fuerza del alma’ que es proyectada por el hombre que conozca el secreto de los Mahatmas” (Revista El Vencedor de 1921-23, citado en “Alma y Espíritu” por J. P. Lewis).

Citando el libro “Dinámicas Espirituales” de Wild, Pember registró que un perito

“Puede conscientemente ver las mentes de los demás, obrar a través de su fuerza del alma sobre espíritus externos, acelerar el crecimiento de plantas, apagar el fuego, y, como Daniel, subyugar animales salvajes y feroces.

Puede también enviar su alma a una distancia, y de allá, no sólo leer los pensamientos de los demás, sino hablar y tocar aquellos objetos distantes; no sólo eso, puede manifestar a sus amigos distantes su cuerpo espiritual en la semejanza exacta del de la carne. El experto puede, además, crear, de la múltiple atmósfera circunstancial, la semejanza de cualquier objeto físico u ordenarles que vengan a su presencia” (Pember, op. cit. pág. 252).

LA ACTITUD DEL CRISTIANO

Estos fenómenos milagrosos en la religión y en la ciencia son sólo la manifestación del poder latente del hombre, el cual, a su vez, es usado por el espíritu maligno. Todos siguen una regla común: romper el cautiverio de la carne y liberar el poder del alma.

La diferencia entre nosotros (los cristianos) y ellos, se encuentra en el hecho de que todos nuestros milagros son realizados por Dios a través del Espíritu Santo. Satanás usa la fuerza del alma del hombre para manifestar su fuerza. El poder del alma del hombre es el instrumento de operación de Satanás, a través del cual él realiza sus fines malignos.

Dios, sin embargo, nunca opera con el poder del alma, pues es sin utilidad para Él. Cuando nacemos de nuevo, nosotros nacemos del Espíritu Santo. Dios opera por el Espíritu Santo en nuestro espíritu renovado. Él no tiene ningún deseo de usar el poder del alma.

Desde la caída, Dios prohibió al hombre usar nuevamente su poder original del alma. Por esa razón es que el Señor Jesús frecuentemente declara que necesitamos perder nuestra vida del alma, esto es, nuestro poder del alma. Dios desea que nosotros, hoy, no usemos este poder en modo alguno.

No podemos decir que todas las maravillas realizadas en el mundo son falsas; hemos de admitir que muchas de ellas son reales. Sin embargo, todos estos fenómenos son producidos por el poder latente del alma después de la caída de Adán. Como cristianos, debemos ser cautelosos en esta última era, para que no se nos despierte la energía latente del alma, sea a propósito o involuntariamente.

Volvamos nuevamente a las Escrituras leídas al comienzo. Notamos que al final de la era la obra particular de Satanás y de los espíritus malignos bajo su dirección será la de comerciar con el poder del alma de los hombres. La intención es simplemente llenar este mundo con el poder latente del alma.

Un corresponsal de la revista Overcomer (Vencedor) hace la siguiente comparación: “las fuerzas de la psique (alma), dispuestas contra las fuerzas del pneuma (espíritu)”. Todos los que tienen discernimiento espiritual y sensibilidad, conocen la realidad de esa declaración.

El poder del alma se lanza sobre nosotros como un torrente. Haciendo uso de la ciencia (psicología y parapsicología), religión y asimismo de una iglesia ignorante (en su búsqueda exagerada de manifestaciones sobrenaturales y en la ausencia de control en cuanto a los dones sobrenaturales según la dirección de la Biblia), Satanás está llevando este mundo a llenarse de poder de las tinieblas.

Aun así esto es apenas la preparación última y final de Satanás para la manifestación del anticristo. Aquellos que son realmente espirituales (Esto es, aquellos que rechazan el poder del alma), perciben todo alrededor de ellos, la aceleración de la oposición de los espíritus malignos. La atmósfera entera está tan oscurecida, que ellos encuentran difícil avanzar. Sin embargo, esta es también la preparación de Dios para el arrebatamiento de los vencedores.

Necesitamos entender lo que es el poder del alma y lo que esta fuerza del alma puede hacer. Déjeme decir que, antes del regreso del Señor, cosas semejantes a estas serán grandemente aumentadas, tal vez más de cien veces. Satanás realizará muchas proezas sorprendentes a través del uso del poder del alma, a fin de engañar a los elegidos de Dios.

Estamos aproximándonos ahora al tiempo de la gran apostasía. “El mover está aumentando rápidamente”, observó la señora Penn -Lewis. “La mano del archienemigo de Dios y del hombre está en la dirección y el mundo se apresta para la hora negra, cuando, por un breve período, Satanás será entonces el “dios de esta era”, gobernando a través de un súper hombre cuya ‘parousía’ (aparición) no podrá demorar”.

¿Qué es el poder del alma? Yendo a las Escrituras y bajo la iluminación del Espíritu Santo, los creyentes deben reconocer que este poder es tan infernal, al punto de diseminarse por todas las naciones sobre la tierra y transformar el mundo entero en un caos.

Satanás está utilizando ahora este poder del alma para que sirva como un sustituto para el evangelio de Dios y su poder. El intenta cegar los corazones de las personas por medio del prodigio del poder del alma, a aceptar una religión sin sangre.

Él usa también los descubrimientos de la ciencia psíquica para lanzar dudas sobre el valor de hechos sobrenaturales en el cristianismo, llevando a las personas a considerarlos como si fuesen de igual modo, nada más que el poder latente del alma. Su mira es sustituir la salvación de Cristo por la fuerza psíquica. El esfuerzo moderno de cambiar malos hábitos y temperamentos por medio de la hipnosis es un precursor a este objetivo.

Los hijos de Dios sólo pueden ser protegidos por el conocimiento de la diferencia entre espíritu y alma. Si la obra profunda de la cruz no fuere aplicada a nuestra vida adámica, y si por el Espíritu Santo una unión de vida real no fuere realizada con el Señor resucitado, podemos inconscientemente desenvolver nuestro poder del alma.

Aquí puede ser útil citar nuevamente a la señora Penn-Lewis:

“El campo de batalla hoy es ‘la fuerza del alma’ versus ‘la fuerza del espíritu’. El Cuerpo de Cristo está, por la energía del Espíritu Santo en él, avanzando hacia el cielo. La atmósfera del mundo está oscureciéndose con las corrientes psíquicas, detrás de las cuales están concentrados los enemigos de los aires.

La única seguridad para el hijo de Dios es un conocimiento experimental de la vida de unión con Cristo, donde él habita con Cristo en Dios, encima de los aires envenenados, en los cuales el príncipe de las potestades del aire realiza su trabajo.

Sólo la Sangre de Cristo para purificación, la Cruz de Cristo para identificación en la muerte y el Poder del Señor Resucitado y Ascendido por el Espíritu Santo, continuamente declarado, retenido y ejercido, conducirá a los miembros del cuerpo en victoria para unirse a la Cabeza que ascendió al cielo”.

Mi esperanza para hoy es que tú puedas ser ayudado a conocer la fuente y las operaciones del poder latente del alma. Que Dios nos pueda impresionar con el hecho de que donde está la fuerza del alma, ahí está también el espíritu maligno. No debemos usar el poder que proviene de nosotros; debemos antes usar el poder que procede del Espíritu Santo.

Podamos nosotros rehusar, principalmente el poder del alma, a fin de que no vengamos a caer en manos de Satanás, pues, el poder del alma debido al pecado de Adán, ya cayó bajo el dominio de Satanás y se convirtió en su último instrumento de trabajo. Nosotros, por esa razón, necesitamos ejercer gran cuidado contra el engaño de Satanás.


LA CERCANÍA DE NUESTRO DIOS



Por Francis FrangipaneGifs Animados Botones (214)

En el Salmo 73, el salmista Asaf expresó un problema que todos nosotros solemos sentir. Se preguntó por qué los malvados prosperan mientras los justos son castigados. La idea lo molestaba mucho hasta que entró en el santuario de Dios. Cuando estuvo en la presencia de Dios, Asaf se dio cuenta de su error. Mientas se comparaba a sí mismo con un incrédulo, pudo ver que, aparte de la influencia de Dios, no tenía nada de qué alardear. Dijo: “Se me afligía el corazón y se me amargaba el ánimo por mi necedad e ignorancia. ¡Me porté contigo como una bestia!” (Salmo 73:21-22).

Finalmente, su alma se iluminó mientras consideraba que sólo Dios era su salvación y su relación con Él era su fortaleza. Escribió, “Pero yo siempre estoy contigo, pues tú me sostienes de la mano derecha. Me guías con tu consejo y más tarde me acogerás en gloria. ¿A quién tengo en el cielo sino a ti? Si estoy contigo, ya nada quiero en la tierra. Podrán desfallecer mi cuerpo y mi espíritu, pero Dios fortalece mi corazón; él es mi herencia eterna” (Salmo 73:23-26).

El pensamiento que resume la revelación de Asaf y el punto de este capítulo, es el verso 28: “Para mí el bien es estar cerca de Dios. He hecho del Señor Soberano mi refugio para contar todas sus obras”.

Pongámoslo claro: La cercanía de Dios produce nuestro bienestar. Dios nunca diseñó el cristianismo para gente linda que trata de parecer buena. No somos así de buenos. No somos así de inteligentes y no somos así de bonitos. Lo único que puede sostener al verdadero cristianismo es una verdadera unidad con Jesucristo. Nuestra cercanía hacia Él en todas las cosas produce nuestro fruto espiritual.

Si somos honestos debemos admitir que, aparte de la influencia y la obra de Dios, no existe nada moralmente superior o alguna virtud importante acerca de nuestras vidas. Nuestra carne tiene las mismas pasiones carnales que la gente en el mundo, nuestra alma carga las mismas inseguridades y temores. Por tanto, aparte de la influencia de Cristo en nosotros, no existe diferencia entre los cristianos y los no cristianos (salvo que los cristianos, cuando viven separados de la presencia de Dios, pueden llegar a ser más odiosos). Sólo nuestra relación con el Señor puede mantenernos alejados de la lujuria y los deseos de la carne, porque lejos de Él no podemos hacer nada (Juan 15:5).

Por tanto, la fortaleza de nuestro andar no se origina dentro de nosotros, viene de nuestra relación con Cristo. Nuestra virtud, si se puede definir como tal, es que aprendimos a priorizar la búsqueda de Dios, nuestro carácter es la expresión de nuestra unidad con Jesús. Por eso quiero decir que Jesús no sólo es el primero en nuestra lista de prioridades, su influencia gobierna sobre todas nuestras prioridades. Él inspira amor en nuestras relaciones, su voz se transforma en la convicción sobre nuestra integridad. Dios hizo que Cristo sea para nosotros nuestra “sabiduría… justicia, santificación y redención” (1 Corintios 1:30).

Entonces, los que buscan a Dios desean encontrar el placer del Señor atrayéndolos hacia cada aspecto de sus almas. También saben que si alguna área de sus vidas permanece aislada de Dios, será vulnerable a la manipulación del enemigo. Permítame subrayar la verdad del salmista y digamos con nuestra propia voz de convicción: La cercanía de Dios es nuestro bienestar.

Dios mío, eres el amante de mi alma. Extendiste tus manos hacia mí con fidelidad. Aún así, a veces me alejé y estuve distante. Maestro, este día te agradezco porque los tiempos más maravillosos que pasé, fueron junto a Ti. Cuando mi corazón se acerca a Ti, participo del néctar de la vida.

Francis Frangipane

LA UNCIÒN Y EL CARÀCTER



por Guillermo Maldonado
Dios desea un balance entre lo que es el carácter, el carisma, el fruto y el poder. Sin embargo, hay lìderes que le dan demasiado énfasis al carisma y poco al carácter, mas lo que sostiene el carisma es el carácter. Màs adelante, en este capìtulo, ampliaremos conceptos de lo que es carisma y carácter. Por el momento, vamos a definir ambos puntos de la siguiente manera:



¿Què es carisma? Es el conjunto de habilidades y dones dados por Dios y por los cuales no tuvimos que hacer nada para recibirlos
Te pido oh Dios que te manifiestes ahora , gracias en ti espero. Porque preocuparme por alguien ¿ no es mejor hacerme el desentendido? No es mejor obviar y vivir mi mundo, además no hay un curso establecido un proceso natural que le llevara a otros lugares , o su sitio esta en tus propósitos? No habrá otros que puedan ser tomados por ti?



¿Què es el carácter? Es lo que somos internamente, es lo que pensamos y hacemos cuando estamos solos. Además, es la manera de reaccionar cuando estamos bajo presiòn, tanto en pùblico como en privado, la actitud que tenemos cuando nos maldicen y nos critican.



Sin lugar a dudas, el fundamento de un lìder es su carácter, y sobre esta base es donde se edifica un ministerio, y la edificación misma es su carisma. Si el ministro està bien fundamentado, podrà levantar un ministerio fuerte, o si por el contrario, es de carácter dèbil, serà un ministerio vulnerable a la tentaciòn y a las circunstancias.



Una persona con un mal carácter puede destruir en un segundo lo que le ha tomado años edificar. Con un mal carácter, se puede herir a otros, y con un mal testimonio, se puede manchar el evangelio, causar grandes conflictos en las iglesias, tener matrimonios en conflicto, entre todos. Los individuos, con un mal carácter, mienten y hacen todo tipo de cosas que desagradan a Dios.
Un buen ejemplo es el de un pastor que lleva a su congregación una persona que canta maravilloso y toca piano de una manera espectacular, pero es un individuo que vive una doble vida. En su casa es un mal padre y un mal esposo, tiene una personalidad explosiva, maltrata a sus hijos verbalmente y no tiene privilegiada y toca el piano perfectamente. El ministerio de este individuo està basado en dones, talentos y carisma, mas no en el carácter. El resultado de esto, es que puede caer en cualquier momento.



¿Què hacemos con esta persona? Esta persona necesita que su carácter sea formado. Para ello, Dios ha puesto hombres y mujers para desarrollarlo.
Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevò cautiva la cautividad y diò dones a los hombres. Y eso de que subiò, ¿què es, sino que tambièn habìa descendido primero a las partes màs bajas de la tierra? El que descendiò, es el mismo que tambièn subiò por encima de todos los cielos para llenarlo todo. Y èl mismo constituyò a unos, apòstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas, a otros, pastores y maestros. Ef 4.7-11



Personas como èl necesitan de un mentor que los tome de la mano, los guìe, los corrija, que los ame y que los ayude a madurar su carácter. Cuando nosotros como pastores deseamos poner a alguien en liderazgo, siempre debemos preguntarnos si esa persona tiene el carácter como el de Cristo, si es el mismo en pùblico y en privado. Èsta es solamente una de las razones por las cuales es muy importante conocer la diferencia entre carisma y carácter.
Entonces, carisma es el talento y la habilidad dada por Dios cuando somos llamados a servirle, y para lo cual no tuvimos que hacer nada para ganarlo. ¿Còmo la recibimos?...por su gracia; no toma mucho tiempo para desarrollarla. Como pastor, yo no tuve que hacer nada para tener la habilidad de predicar. Predicar, para mì, fue un don que Dios me impartiò cuando me llamò. Yo no tuve que pagar un precio por esto.



¿QUÈ ES CARÁCTER?
Como mencionamos anteriormente, el carácter es lo interior de una persona y es demostrado en sus acciones, principalmente, cuando està bajo presiòn.
Lo podemos definir como la suma total de sus caracterìsticas positivas y negativas que salen a la superficie en su diario caminar. El verdadero carácter de una persona se revela cuando las circunstancias, las personas y los problemas traen presiòn a su vida.



Tomemos como ejemplo a una mujer que se enamorò de un hombre. Cuando estaban de novios, èl era muy dulce, amable y cortès, pero cuando se casaron, empezaron a tener roces. Cuando vino la presiòn, èl explotò en ira, hablaba malas palabras, entre otras cosas. Èste era el carácter real de aquel hombre desde el principio, pero que vino a relucir cuando tuvo conflictos con su esposa. El carácter de una persona sale a la superficie, cuando la presiòn de la vida està sobre èl.



El carácter de una persona se manifiesta :



.En el pensamiento- es cuando un individuo, frecuentemente, tiene malos pensamientos y medita en ellos. La palabra dice que, de la manera en que el hombre piensa en su corazón, asì es èl.
“porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es èl” Prov. 23.7

.En los valores- los valores los podemos definir como algo que hacemos de forma constante y està basado en los principios de la palara. Es actuar de acuerdo a nuestras creencias y a lo que somos interiormente.

.En las motivaciones- lo que nos motiva a ejecutar lo que hacemos, nace del carácter. Si la motivación es incorrecta, refleja quiènes somos por dentro.

.Las actitudes- estas nacen del carácter. Tanto las positivas como las negativas. Una actitud negativa o positiva es contagiosa. Debemos observar nuestra actitud hacia la vida.

-Los sentimientos- los sentimientos los expresamos a travès de nuestro carácter; algunas veces tenemos malos sentimientos hacia otros.

.Los acciones- el carácter se refleja por nuestras acciones hacia Dios y hacia los demàs.

A diferencia del carisma, que es regalo de Dios y nada tenemos que hacer para desarrollarlo, el carácter no es instantàneo. Para tener un buen carácter, tenemos que morir a nuestro ego, a nuestra imagen, a nuestros sueños, a nuestros propios deseos, crucificar la carne y modelar la imagen de Cristo; tenemos que desarrollarlo a la imagen de Dios. El desea cambiar y formar nuestro carácter.
En el curso de mi propio ministerio, he aprendido que Dios nos usa sòlo en la medida en que nuestro carácter se va perfeccionando, porque de no ser asì, los dones y las habilidades que hemos recibido vendrìan a ser nuestra propia destrucción. El carisma es dado, el carácter es desarrollado.

¿Còmo se desarrolla el carácter de Dios en nosotros?

.Con los tratos de Dios –èstos son instrumentos diseñados por Dios para desarrollar nuestro carácter. Algunas veces, Dios tiene que lidiar con nosotros de una manera fuerte, trayendo un trato para cambiar nuestra vida.

.Las pruebas y las tribulaciones- èstas estàn diseñadas para lidiar, desarrollar y mejorar nuestro carácter.
¿Cuàles son algunas de las cualidades màs importantes del carácter para incrementar y fluir en la Unciòn del Espìritu Santo?


Para tener un ministerio con buen fundamento, existen virtudes que deben ser parte de nuestro carácter y de nuestra vida. A continuación, vamos a estudiar cada una de ellas:
.La integridad- cuando decimos que alguien es ìntegro, nos referimos a uno que no tiene mancha moral, uno que no tiene motivaciones impuras, alguien que no tiene corrupción, sino que es puro, completo, unificado en espìritu, alma y cuerpo.
“Presentàndote tù en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanzas mostrando integridad, seriedad” Tito 2.7
La integridad debe ser parte de la vida de todo creyente que desea moverse en la unciòn. El Señor no usa ni derrama su Unciòn en personas cuyas motivaciones y propòsitos sean para engrandecer al hombre, al ministerio o la organización. Un hombre ìntegro es siempre el mismo, no importa donde estè, con su familia, en la iglesia, en el trabajo, en pùblico y en privado, no tiene miedo de mostrar sus debilidades y faltas, porque no vive por apariencias, sino que es transparente y maduro. Las personas ìntegras cumplen su palabra todo el tiempo.
“Alegraos, oh justos, en Jehovà; en los ìntegros es hermosa la alabanza” Salmos 33.1
“La integridad de los rectos los encaminarà; pero destruirà a los pecadores la perversidad de ellos” Prov. 11.3
.La humildad- es reconocer que todo lo que somos y tenemos viene de Dios. Es saber quiènes somos y tenemos viene de Dios. Es saber quiènes somos en Cristo, sin jactarnos o deprimirnos. Es tener la habilidad de transferir la gloria a Dios. Todo el que desee fluir en la Unciòn debe caminar en humildad, reconociendo siempre su dependencia total de Dios, transfirièndole la gloria en todo tiempo. Es tambièn, considerar a los demàs superiores a nosotros.
“Porque asì dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espìritu, para hacer vivir el espìritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados” Is. 57.15

.La obediencia- Hay virtudes que hacen a un hombre y a una mujer grandes delante de Dios. Una de esas grandes virtudes es la obediencia. Cuando Dios unge a una persona y le confìa su Unciòn, espera que sea obediente. El mismo dijo: quiero obediencia y no sacrificio. Un pequeño acto de obediencia puede abrir grandes puertas en el Señor. Juan Bautista nunca sanò un enfermo, nunca resucitò un muerto, nunca abriò el mar, ni hizo algùn milagro, sin embargo, Jesùs dijo lo siguiente de èl:
“De cierto os digo: entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el màs pequeño en el reino de los cielos, mayor es que èl” Mateo 11.11
La pregunta que surge es: ¿Què hizo grande a Juan si no hizo ningùn milagro? Por supuesto que fue su obediencia al llamado de Dios en su vida.
En otras palabras, la obediencia impresiona al Señor y nos puede llevar a ser grandes delante de sus ojos y no delante de los ojos del hombre.

.La sumisión- es cuando le damos cuentas a alguien por nuestras acciones y decisiones. Tenemos que dar cuentas de todo (matrimonio, ministerio, entre todos). Es sabio y prudente que todo creyente, lìder o ministro le dè cuentas a alguien de su vida. Es efectivo hacer esto por diferentes razones:
.Para tener cobertura espiritual: debemos tener a alguien que nos corrija cuando nos equivocamos, que estè sobre nosotros para dar cuentas de nuestra doctrina, nuestra familia y de nuestras propias decisiones.

Yo creo que no hay un hombre o una mujer que haya escalado tan alto que no necesite cobertura espiritual. No importa si es apóstol, profeta, maestro, evangelista, pastor o reverendo, usted necesita una cobertura espiritual, aunque esto no significa estar afiliado a algùn concilio.
Personalmente, yo como pastor le doy cuentas a hombres con madurez y peso espiritual. No lo hago por obligación, sino voluntariamente, basado en una relaciòn de pacto, de amor, de compañerismo sin que esto afecte la visiòn del ministerio. Hoy dìa encontramos gran cantidad de ministros, especialmente, algunos cantantes que no se someten ni le dan cuentas de su ministerio ni de su vida a nadie y eso puede ser muy peligroso. Porque ¿quièn le puede corregir a esa persona si entra en falsa doctrina, si cae en pecado o si està haciendo algo indebido?
.Para protecciòn de nuestra vida y ministerio. Cuando tenemos una cobertura espiritual, siempre habrà alguien que nos corrija si hacemos algo mal. Esta es la ùnica manera de crecer efectivamente. Esta cobertura servirà para proteger nuestros ministerios, familia y otros.
Los pastores tambièn necesitamos tener quièn nos aconseje y nos ministre. No podemos buscar esa consejerìa en nuestras ovejas, debido a que algunas no estàn lo suficientemente maduras como para que abramos nuestro corazón sin afectarlas. En cambio, si tenemos una cobertura espiritual o un mentor en nuestra vida, èste nos podrà escuchar sin divulgar lo que le decimos, nos ayudarà y nos restaurarà. Obviamente, debe ser alguien que sepa màs que nosotros y que tenga màs virtudes que nosotros. Es importante obedecer y someterse a Dios y a una cobertura espiritual para nuestra propia protecciòn.

.La pureza. En el Antiguo Testamento, cuando una persona era ungida, pasaba por un proceso de limpieza. Por eso, Dios derramaba su Unciòn en vasos limpios y puros. Cuando hablamos de pureza, hablamos de dos cosas específicamente: motivos e intenciones. Dios no puede derramar su Unciòn en un individuo que tiene motivos e intenciones impuras para ministrarla. A continuación detallarè principios que yo siempre aplico a mi vida y que usted tambièn puede y debe aplicar para mantener sus motivaciones e intenciones puras:
.Todo lo que lleve a cabo, hàgalo en el nombre de Jesùs. Cuando hacemos algo en el nombre de Jesùs, desde un principio, tenemos la garantìa de que Dios nos respalda.
“Y todo lo que hacèis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesùs, dando gracias a Dios Padre por medio de èl” Col. 3.17
.Hàgalo de todo corazón. De todo corazón implica con todas sus fuerzas, con su inteligencia, con todo lo que puede dar, y no para los hombres, sino para Dios. Si canta, si predica, si danza, no lo haga a medias, sino con todo su corazón.
Y todo lo que hagàis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres. Col 3.23
.Hàgalo para la gloria de Dios. Para nosotros mantenernos puros y para que la unciòn pueda fluir en nuestra vida, primero tenemos que hacer todo en el nombre de Jesùs, de todo corazón y para la Gloria de Dios. El hombre o mujer de corazón puro no busca su propia agenda, no hace las cosas para ser visto, ni tampoco lo hace a medias. La intenciòn y el motivo son engrandecer el reino y el nombre de Jesùs.

. La compasión significa sentir el dolor de otro, ser tocado en las entrañas por la necesidad de otro, sentir lo mismo que otro siente. Entre màs compasión tenemos por el perdido, por el enfermo, el que està en pecado, mayor es la unciòn en nuestra vida. La unciòn es dada a aquellos hombres y mujeres que andan y caminan en compasión. Entre màs sentimos el dolor del pueblo, mayor unciòn veremos manifestada en nuestra vida. Hay personas que quieren la unciòn de sanidad, pero no la reciben porque no tienen compasión por los enfermos. Èsta es una de las razones por las cuales la unciòn no puede fluir en sus vidas. La mayor parte de los milagros que Jesùs hizo fue porque tuvo compasión de la gente.
Y saliendo Jesùs, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanò a los que de ellos estaban enfermos. Mt 14.14

.El denuedo. La palabra denuedo viene del griego PARRHESIA que significa osadìa, audacia, atrevimiento, franqueza para hablar. Denuedo es lo opuesto al temor. No es una cualidad del carácter humano, sino una virtud que Dios imparte sobre nosotros.
Todo creyente, lìder, ministro, hombre y mujer que desea fluir en la unciòn tiene que tener denuedo como parte de su vida. Debe tener el atrevimiento para hablar, predicar con franqueza y sin miedo por lo que tiene que decir. Debe tener la osadìa de echar fuera demonios, la audacia de tomar grandes pasos de fe que otros no intentan y de hacer cosas que otros no hacen. Algunas veces, Dios pedirà cosas que son ilògicas y tontas a la mente humana, pero si hay denuedo en nuestra vida, nos atreveremos a actuar.
Cuando estàbamos en nuestra antigua iglesia, le dije a la congregación que ìbamos a comprar el templo que hoy dìa tenemos y me dijeron que estaba loco, que era muy costoso para nosotros, pero yo me mantuve firme y confiado en el Señor. Al cabo de un año, ya habìamos comprado el templo con un costo de tres millones de dòlares. A pesar de que no tenìamos dinero, el Señor proveyó para comprarlo.
En las cruzadas de milagros, algunas veces Dios me ha pedido que haga cosas por los enfermos que no tienen sentido, pero el denuedo en mi vida me lleva a hacerlo. Creo firmemente que es preferible equivocarme pensando que estoy obedeciendo a Dios, que quedarme pasivo sin hacer nada. El denuedo es importante en nuestra vida para movernos en la Unciòn. Aunque no lo entendamos, simplemente no razone y atrèvase a ser osado en el espìritu. Hable con franqueza la palabra y cualquier otro sentir que el Espìritu Santo ponga en usted.

.La unidad. Significa ser todos de una sola mente y compartir un sòlo propòsito. Hay ciertas cosas que abren los cielos para que la Unciòn se derrame: la unidad, la oraciòn, el diezmo y la ofrenda.
Mirad cuàn bueno y cuàn delicioso es habitar los hermanos juntos en armonìa. Es como el buen òleo sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aaròn, y baja hasta el borde de sus vestiduras. Sal 133.1-2
¿Còmo aplicamos esto a nuestra vida? Toda persona que ame la unidad del cuerpo de Cristo en la iglesia y en la familia, siempre tendrà mayor Unciòn sobre su vida. Lo contrario de un espìritu de unidad es tener un espìritu de divisiòn. Dios considera la divisiòn como una de las cosas que odia y abomina. Sin embargo, Dios ama a todo el que busca y desea la unidad. La unidad trae una multiplicación de poder y de Unciòn.

.La madurez. Consiste en reconocer quiènes somos y estar seguros de nuestro llamado, sin sentirnos ofendidos o amenazados por el èxito o los talentos de otros. Madurez no es otra cosa que tener nuestra seguridad en Cristo. La seguridad no proviene del ministerio, ni de la iglesia, ya que èse es el trabajo del Señor y no el nuestro. Hemos encontrado muchos creyentes que son lìderes y ministros inmaduros, que se ofenden fácilmente y se sienten amenazados por los talentos y las habilidades de otros. Inclusive, se sienten ofendidos por la opinión y la personalidad de otros cuando es diferente a la de ellos. Esto es parte de ser inmaduro. Toda persona que desea fluir en la Unciòn debe actuar con madurez. La Unciòn es algo santo y Dios nos ha puesto como mayordomos de ella.
Una de las razones por las cuales podemos perder la UNCIÒN, es si abusamos de ella. Algunos no estamos bien delante de Dios y, por el hecho de que Dios nos sigue usando, creemos que èl està agradado; continuamos viviendo nuestra vida como queremos, pero después viene el juicio de Dios. El,
creyente maduro no se ofende porque otra persona tiene mayor unciòn que èl, o mayor èxito que èl, sino que se goza y se alegra porque tiene su seguridad en Cristo. Con todo esto en mente, podemos concluir que para que el Señor nos confìe mayor unciòn, debemos desarrollar ciertas virtudes importantes. Las cuales deben ser parte de nuestro carácter, porque es èste, el que va a sostener todo el peso de nuestro ministerio. Si el carácter està desarrollado, todo lo demàs podrà sostenerse. La madurez de un creyente no se mide por sus acciones, sino por sus reacciones en los momentos difíciles.

RESPONDO A 2 PREGUNTAS

Por Peter Wagner
PREGUNTA : ¿HAY APOSTOLES HOY?
Aun cuando su numero ha ido disminuyendo significativamente en las dos ultimas décadas, algunos lideres cristianos todavía se consideran (cesacionistas) . Se aferran a la posición de que muchos de los dones espirituales que operaban en la iglesia del primer siglo fueron diseñados por Dios para que su uso “cesara” con el cierre de la edad apostólica, y cuando se completara el canon de las Escrituras del Nuevo Testamento. La lista de dones que cesaría varía entre las varias escuelas del cesacionismo, pero los profetas y apóstoles, sea que se consideren como dones u oficio espirituales, o ambas cosas, aparecen en muchas de esas listas.



Los que procesan la información mediante tal paradigma naturalmente afirmarían que no hay tal cosa como apóstoles, en el sentido bíblico de la palabra, en la iglesia de hoy. Podrían conceder que se pudiera referir a los misioneros como apóstoles por que son enviados, pero, como ya he indicado, esto es muy diferente de la manera en que estoy usando el término en este capitulo.
También existen diferencias de opiniones entre los que no son cesacionistas. Por ejemplo, el profesor George Batson del Seminario Teológico Continental de Bélgica, siendo el mismo pentecostal, dice: “parece mejor tomar ¨´apóstol´¨ como un termino técnico. No transferible a un oficio en la edad postapostolica. Esto incluye la ¨´sucesión apostólica´¨ de autoridad en la iglesia de Roma”.



EL DON VERSUS EL TITULO

Otros admiten que el ministerio apostólico tiene su lugar hoy, pero no se debería usar el titulo. Por ejemplo, Reinhold Ulonska, teólogo pentecostal alemán dice: “Si comprendemos que (apóstol) significa el ministerio y no tanto el titulo podríamos decir: “si hay apóstoles hoy”……Hoy el titulo apóstol parece tener un halo de gloria y autoridad, que los verdaderos apóstoles jamás reclamarían para si mismos”.


Felipe Ferrez de la Iglesia del Evangelio Cuadrangular en las Filipinas concuerda: “ Esto es decir que el oficio apostólico fundamental de la iglesia del NT puede haber cesado, pero el don de apóstol permanece como herencia continua del Cuerpo de Cristo”.



Algunos han marginado el oficio de apóstol mediante lo que se podría interpretar como una forma de descuido benigno. Un ejemplo son las Asambleas de Dios en los EE UU. El Articulo VII de su reglamento interno dice lo siguiente: “Seccion 1: Descripción del ministerio. Los dones de Cristo a la iglesia incluyen apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros (Efesios 4:11), exhortadores, administradores, lideres y ayudantes.(Romanos12: 7y8) Entendemos que el llamado de Dios a estos dones de ministerio esta totalmente dentro de su soberanía discreción sin discreción sin consideración de genero, raza invalidez u origen nacional”.

En las practicas las Asambleas de Dios reconocen a los lideres mediante los títulos” Pastor Fulano de Tal, “Evangelista Fulano de Tal”, y “Doctor o profesor Fulano de Tal”, pero no “Profeta Fulano de Tal” o “ Apóstol Fulano de Tal”. La alternativa por lo que se ha optado, no solo de parte de las Asambleas de Dios, si no también de parte de la mayoría de las demás denominaciones por igual, de reconocer a los evangelistas, pastores y maestros, pero no reconocer apóstoles y profetas, no se deriva de la exegesis bíblicas, si no mas bien de tradiciones eclesiásticas atrincheradas.

En este sentido tal vez sea iluminador reconocer que el termino “evangelista”, tan común hoy, no fue aceptado en forma general en los Estados Unidos si no en tiempos de Carlos Finney. Quien ministro desde 1825 hasta 1875. Finney encendió buena cantidad de controversias cuando acepto el oficio de evangelista por primera vez. Los teólogos de la época esforzadamente discutieron contra lo que ellos llamaban “nuevas medidas”



Concuerdo con el obispo Carlis Moody de la Iglesia de Dios en Cristo, quien dice: “Si, ¡hay apóstoles en la iglesia hoy! Manifiestan extraordinario liderazgo espiritual, y están ungidos con el poder del Espíritu Santo para confrontar los poderes de Satanás, al confirmar el evangelio mediante señales y milagros, y al establecer iglesias según el modelo del Nuevo Testamento y la doctrina de los apostoles.


EL OFICIO DEL APOSTOL

Es importante entender la diferencia entre el don de apóstol y el oficio de apóstol. Cualquier oficio es el reconocimiento público de parte del Cuerpo de Cristo de que un individuo tiene cierto don y esta autorizado para ministrar ese don en lo que se pudiera llamar una capacidad “oficial”. La mayoría de nosotros estamos acostumbrados a la ordenación de pastores, lo cual oficialmente los coloca en el ministerio público. El mismo concepto se debería aplicar a los apóstoles.
Bill Hamon dice: “(Cristo) dio a algunos el ser apóstoles, no el tener el don de apóstol funcionando ocasionalmente. Los apóstoles deben ministrar como embajadores de Cristo, ser el ministro apostólico que Jesús seria si estuviera aquí personalmente”




Estamos presenciando un cambio relativamente rápido en la actitud de los líderes de la iglesia en cuanto aceptar el oficio contemporáneo de apóstol. Algunos teólogos todavía discuten en contra, asi como discutieron en contra de llamar a Finney un “evangelista” en una generación pasada. La tendencia es clara, sin embargo, y mi suposición es que en unos pocos años la controversia empezara a disminuir. Por ejemplo. Una copia de una carta reciente al apóstol John Eckardt me fue enviada a mí. Empezaba: “Querido apóstol John”, y el párrafo inicial decía: “Primero quiero decir que siento enorme entusiasmo al empezar esta carta con este saludo. Usted sabe que nunca espere decir esas palabras de este lado de la resurrección”.

PREGUNTA : ¿CUAN IMPORTANTES SON LOS APOSTOLES?

Espero que algunos para quienes esta idea de apóstoles es nueva estarán diciendo: “La iglesia ha marchado bien por muchas generaciones sin reconocer el oficio de apostol. ¿Por qué hacer tanta alharaca tan tarde?” Esa pregunta merece una respuesta tan cuidadosa como sea posible.

Mi hipótesis es que la esposa de Cristo, la Iglesia, ha estado madurando mediante un proceso discernible durante los últimos siglos en preparación para completar la tarea de la Gran Comisión. Mi punto de partida es la Reforma protestante en la cual se establecieron firmemente los puntales teológicos: la autoridad de las Escrituras, la justificación por la fe y el sacerdocio de todos los creyentes. El movimiento wesleyano introdujo entonces la demanda de santidad personal y corporativa.




El movimiento pentecostal perfilo mas adelante la obra sobrenatural del Espíritu Santo en una variedad de ministerios de poder. El oficio de intercesor fue restaurado en los años setenta, y el oficio de profeta fue restaurado en la década del ochenta. La pieza final fue puesta en su lugar en la década del noventa con el reconocimiento del don y oficio de apóstol.
………………………………………………………………………………………………………………………………………
La Iglesia esta preparada para avanzar el Reino con una velocidad e intensidad que no ha sido posible en generaciones previas.
………………………………………………………………………………………………………………………………………
Esto no es decir que la iglesia es perfecta. Quiere decir que la infraestructura de la iglesia, por así decirlo, ahora se puede completar. La iglesia esta mucho mejor preparada para avanzar el reino con una velocidad e intensidad que no ha sido posible en generaciones previas.



LOS APOSTOLES SON UNICOS

Se podría debatir, muy convincentemente, que la iglesia siempre ha tenido apostoles, pero que no se les ha reconocido como tales.Sin embargo, por cierta que pudiera ser esa aseveración, una vez que los apóstoles reciban el reconocimiento que merecen, la iglesia estará preparada para avanzar a un nivel mas alto. Esto es lo que esta ocurriendo en nuestros días.
John Eckhardt lo dice de esta manera: “No hay sustituto para el apóstol. El profeta, el evangelista, pastor o maestro no puede hacer lo que puede hacer el apóstol. Tampoco el apóstol puede hacer lo que otros con otros dones pueden hacer. Cada don es necesario y tiene un propósito único. No son opcionales, Dios nos los dio por que los necesitamos a todos.”



Predeciblemente, reconocer a los apóstoles y por ello llevar a la iglesia a un nuevo nivel agitara a la oposición en el mundo invisible. Me gusta lo que David Cannistraci dice: “¡Como teme el enemigo al apóstol! ¡Como teme la plena restauración de este ministerio! Una función apostólica neo testamentaria plenamente en ejercicio en la iglesia de hoy impactaría significativamente el dominio de las tinieblas. Satanás lo sabe y estoy seguro que todo el infierno tiembla ante la perspectiva de la revitalización de los apóstoles y personas apostólicas.”


¡PROPULSORES DE PROYECTILES APOSTOLICOS!


Todo esto es para decir que los apóstoles son extremadamente importantes para la respuesta a nuestra oración: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra” (Mateo 6:10).


Bill Halmon dice: “Cuando los apóstoles sean restaurados a plenitud, eso activara muchas cosas. Hará que muchas profecías tocantes al fin de los tiempos empiecen a sucederse a un ritmo acelerado. El apóstol es el último de los ministerios quíntuples a ser restaurados. Es como una gran maquina que necesita que ocurran cinco cosas en secuencia antes de que funcione por completo. Se pudiera comparar a un propulsor de proyectil con cinco interruptores que deben encenderse para que pueda lanzar el trasbordador espacial: la iglesia. Cada interruptor o botón representa uno de los cinco ministerios”.

El oculto poder el alma 3/ Watchman Nee


LA CAÍDA DEL HOMBRE

Adán es un alma. Su espíritu y cuerpo están unidos en su alma. Aquel poder extraordinario que mencionamos está presente en el alma de Adán. En otras palabras, el alma viviente que es resultante de la unión del espíritu y el cuerpo, poseyó un poder sobrenatural incalculable.
Sin embargo, en la caída, el poder que diferenciaba a Adán de nosotros fue perdido. Ahora, esto no significa que ya no haya tal poder; sólo indica que, aunque esta habilidad aún esté en el hombre, no obstante está “congelada” o inmovilizada.

De acuerdo con Génesis 6, después de la caída, el hombre se convierte en carne. La carne en-globa al ser total y lo subyuga. Originalmente el alma era un alma viviente. Ahora, estando caído, se vuelve carne.
Su alma fue destinada a someterse al control del espíritu; ahora ella está sujeta al dominio de la carne. Por eso el Señor dice: “No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque cierta-mente él es carne” (Génesis 6:3).
Al mencionar aquí al hombre, Dios lo llamó carne. Por consiguiente, está registrado en la Biblia que “toda carne había corrompido su camino sobre la tierra” (Génesis 6:12); y también que “sobre carne de hombre no será derramado” (El aceite santo de la unción, que representa un tipo del Espíritu Santo - Éxodo 30:32); y más: “por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él” (Romanos 3:20).

¿Por qué enfatizo eso en forma dilatada? En Apocalipsis 18 son mencionadas cosas que deberán ocurrir en los últimos días. Al iniciar mostré bien cómo el alma del hombre se convertirá en una mer-cancía en la Babilonia; es decir, algo que puede ser vendido y comprado.

Pero, ¿Por qué el alma del hombre es tratada como una mercancía? Porque Satanás, y su títere, el anticristo, desean usar el alma humana como un instrumento para sus actividades al final de esta era. Cuando Adán cayó en el jardín del Edén, su poder fue inmovilizado.
Él no perdió ese poder totalmente; sólo estaba enterrado dentro de él. Generación sucedió a ge-neración y el resultado fue que esta habilidad inicial de Adán se convirtió en una fuerza “latente” en sus descendientes. Vino a ser un tipo de poder “oculto”. No está perdido para el hombre, sino apenas con-finado por la carne.

Hoy, en toda y cada una de las personas que viven en la tierra, reposa este poder adámico, aunque esté confinado en ella y no sea capaz de expresarse libremente. Sin embargo, tal poder está en el alma de todo hombre, así como estaba en el alma de Adán al principio.
En vista de que el alma de hoy está bajo el cerco de la carne, del mismo modo este poder está confinado por la carne. La obra del diablo hoy en día es despertar al alma del hombre y liberar este poder latente en su interior, como una falsificación del poder espiritual. Menciono estas cosas porque ne-cesitamos ser advertidos respecto a la relación especial entre el alma del hombre y Satanás en los últi-mos días.

Ya vimos cómo Adán poseía habilidad especial y sobrenatural, aun así lo que él tenía realmente no todo era especial o sobrenatural, aunque así nos parezca hoy. Adán, antes de la caída podía ejercitar con facilidad, de modo completo y natural, esta habilidad, siendo que estaba contenida en su alma. Pero, después de su caída, este poder quedó confinado por su cuerpo.
Antes el cuerpo era una ayuda para la poderosa alma de Adán; ahora había caído y su poder fue limitado por la cubierta de la carne. Satanás, sin embargo, prueba romper cubierta carnal y liberar el poder latente en el alma del hombre, a fin de obtener el control sobre él. Muchos no entienden esta es-trategia y son engañados, aceptándola como si viniera de Dios.

VISTO BAJO EL ASPECTO RELIGIOSO

Aun así esto no acontece sólo en el cristianismo. Los babilonios, los árabes, los budistas, los ta-oístas y los hindúes, todos intentan, por sus propios modos, liberar el poder que Adán legó a nuestra alma.
En cualquier religión, sean cuales fueren los medios o modos de instrucción, yace un principio común detrás de todas las aparentes diferencias. Este principio común tiene la mira en subyugar la carne exterior, con la finalidad de libertar el poder del alma de todos los tipos de cautiverio, hacia una expresión más libre.
Algunas lecciones de instrucción dadas en esas religiones, quieren destruir la obstrucción del cuerpo, otras la unión del cuerpo y el alma y otras más el fortalecimiento del alma por medio de entre-namiento, capacitándola asimismo a vencer el cuerpo. Sean cuales fueren los medios, el principio detrás de todos ellos es el mismo. Es importante que sepamos esto; en caso contrario seremos engañados.

Yo no sé cómo las personas son informadas respecto de ese maravilloso poder latente del alma del hombre, cuya liberación, actualmente limitada por la carne, resultará en la manifestación de poder milagroso, hasta alcanzar la misma posición de un “mago” o “buda”.

Probablemente ellas son informadas por el diablo, o espíritu maligno. Sus explicaciones pueden variar, pero el principio básico es el mismo, a saber, el uso de medios especiales para liberar el poder del alma. Ellas pueden no usar como nosotros el término poder del alma, sin embargo, el hecho es evidente.
Por ejemplo, en el budismo y en el taoísmo, e igualmente en algunas sectas del cristianismo, poder especial sobrenatural está disponible a todos ellos, para efectuar milagros en la cura de dolencias y en la predicción del futuro.
Tome como ejemplo las prácticas ascéticas y los ejercicios del taoísmo, e igualmente la forma más simple de meditación abstracta: todo eso es ejecutado según el principio de subyugar el cuerpo bajo el alma, con miras a la liberación de su poder.

No es de admirarse que muchas cosas milagrosas hayan acontecido, las cuales no podemos re-chazar como supersticiones. Gautama Sidharta fue ateísta. Esto es un consenso de muchos eruditos y críticos respecto a las enseñanzas del budismo.
Él creía en la transmigración del alma, así como en el nirvana (ese estado, según el Diccionario Herencia Americana de la Lengua Inglesa, es “de absoluta felicidad, que se caracteriza por la liberación del ciclo de reencarnaciones y conquistas, a través de la extinción del ego” - Traductor). No tengo la mínima intención de disertar sobre el budismo; sólo quiero explicar por qué es que muchas maravillas han sido realizadas en esa religión.
Existe en el budismo una enseñanza sobre el escape del mundo. Aquellos que aceptan el voto budista deben abstenerse del matrimonio y de la comida. No deben matar ninguna cosa viviente. Debido a las prácticas ascéticas pueden, eventualmente, alcanzar la eliminación de todo alimento.
Algunos monjes de alto grado pueden asimismo regresar al pasado desconocido y predecir el fu-turo. Ellos realizan muchas maravillas por medio de la magia budista. Son capaces de profetizar cosas venideras cuando lo que ellos llaman el “corazón de la sangre” chorrea.

El empeño en todos estos tipos de abstinencias y prácticas ascéticas fluye de un único principio dominante: el budista está intentando quebrar todos los lazos físicos y materiales, con el fin de liberar el poder de su alma.
Conozco algunas personas de más edad que yo, que se ligaron al Club de la Unidad. Ellas y sus colegas miembros del club, practican la meditación abstracta y así por consiguiente. Ellos me cuentan que cada peldaño que penetran tiene su propia dimensión de luz.

La luz que ellos perciben sigue a la verdad que penetran. Creo en lo que dicen, pues son capaces de ser liberados de la represión del cuerpo y así, liberan el poder que Adán poseía antes de su caída. No hay nada de extraordinario en eso.
La moderna iglesia Ciencia Cristiana fue fundada por la señora Mary Baker Eddy. Ella negó la existencia de las enfermedades, del sufrimiento, del pecado y de la muerte (aunque ella ya murió). Siendo que, según sus enseñanzas, no existe tal cosa como las enfermedades, siempre que alguien estuviere enfermo, ella sólo necesitaba ejercitar su mente contra cualquier reconocimiento de dolor y estaba curado.

Esto significa entonces, que si alguien cree que no existe ninguna enfermedad, él no estará enfer-mo. Del mismo modo, si alguien no cree en el pecado, él no pecará. Por el entrenamiento de la mente, entonces la voluntad del hombre, al punto de la negación absoluta de la existencia de estas cosas, con-siderándolas falsas e ilusorias, se descubre que ellas realmente no existen.
Cuando este pensamiento fue publicado al principio, muchas personas se opusieron a esto. Los médicos, en especial, hicieron oposición, pues si eso fuese verdad, no habría más alguna necesidad de ellos. Aun así, al proseguir sus exámenes en las personas que habían sido curadas por la Ciencia Cris-tiana, aquellos médicos no pudieron repudiarla como falsa.
Por consiguiente, más y más personas creen, y más médicos y científicos famosos abrazan esta enseñanza. Esto no es del todo sorprendente, porque existe una reserva de tremendo poder en el alma, esperando apenas ser liberado del confinamiento de la carne.

VISTO CIENTÍFICAMENTE

Veamos ahora este asunto científicamente. El campo de la psicología ha emprendido pesquisas sin precedentes en la era moderna. ¿Qué es la psicología? La propia palabra en sí es una combinación de dos palabras griegas: “psique”, que significa alma, y “logos”, que significa discurso.

Por lo tanto, psicología es la “ciencia del alma”. La pesquisa utilizada por los cientistas modernos es apenas un sondeo en la parte del alma de nuestro ser. Se limita a esa parte, no llegando a tocar el espíritu.
La parapsicología moderna comenzó con Franz Anton Mesmer. Su primer descubrimiento, hecho en 1778, es ahora conocido como Mesmerismo (hipnotismo conforme fue practicado por el propio Mes-mer).
Sus discípulos lo superaron a través de sus propios descubrimientos, así como el verde es derivado del azul pero supera al azul. Algunos de sus experimentos son casi increíbles en sus resultados. El método de ellos, no de modo imprevisto, tiene como objeto descargar aquel poder oculto dentro del alma humana.
En la clarividencia, por ejemplo (Que es el poder de percibir cosas que están fuera del alcance natural de los sentidos), o en la telepatía (Comunicación científicamente desconocida o medios inexpli-cables, como por el ejercicio del poder místico), las personas son capaces de ver, oír o sentir el olor de cosas que están a millares de kilómetros.
Se ha afirmado que el Mesmerismo “es la roca de la cual todas las ciencias mentales fueron corta-das” (Jessie Penn Lewis). Antes de la época de Mesmer, la pesquisa psíquica no era una ramificación independiente de la ciencia; ocupaba un lugar insignificante en la ciencia natural. Pero, debido a estos sorprendentes descubrimientos, vino a ser un sistema en sí mismo.
Deseo atraer su atención no al estudio de la psicología, sino al hecho de que todos aquellos fenó-menos milagrosos son obtenidos a través de la liberación del poder latente del alma del hombre, aquella capacidad que quedó oculta en el hombre después de la caída.

¿Por qué esto es llamado poder “latente”? Porque en la caída de Adán, Dios no había removido aquel poder “sobrenatural” que cierta vez él poseyera. En vez de eso, este poder cayó con él y quedó aprisionado en su cuerpo. El poder estaba allá, sólo que no podía ser manifestado. De ahí el término poder latente.
Los fenómenos de nuestra vida humana tales como hablar y pensar, son habilidades bastantes no-tables; sin embargo, el poder latente que está oculto en el hombre es también impresionante. Si este poder fuese activado, muchos otros fenómenos notables serían manifestados en nuestras vidas.
Los muchos acontecimientos milagrosos que la parapsicología moderna descubre, de modo alguno testifican su carácter sobrenatural. Simplemente prueban que el poder latente del alma puede ser liberado por los medios apropiados.
Una lista de los ‘descubrimientos’ que siguieron después de Mesmer ha obtenido el conocimiento básico de las fuerzas misteriosas latentes en la constitución humana, muestra cómo el movimiento avanzó de modo sorprendente, una vez que la llave fue obtenida. En 1784, un alumno de Mesmer des-cubrió la ‘clarividencia’ como resultado del sueño mesmérico, y accidentalmente tropezó en la ‘Lectura del Pensamiento’. (Jessie Penn Lewis).
La telepatía es la comunicación entre mente y mente de forma diferente y no por los conocidos canales de los sentidos. Ella capacita a una persona a usar su propia fuerza psíquica para determinar el pensamiento de otros, sin necesidad de ser informada.

“El Hipnotismo, la Neurología y la Psicometría... y otros innumerables ‘descubrimientos’ se siguie-ron a medida que pasaron los años” (J. Penn Lewis). La hipnosis es una condición de sueño artificial-mente inducido, en la cual un individuo queda extremadamente sensible y dispuesto a las sugestiones hechas por el hipnotizador.

Y la Psicometría es “el descubrimiento de que la mente puede actuar del lado de afuera del cuerpo humano, y de que la ‘psicometría sensitiva’ puede leer el pasado como un libro abierto. Después vino un descubrimiento llamado estatuvolismo, que significa una condición peculiar producida por la voluntad, en que el sujeto puede ‘lanzar su mente a algún lugar distante y ver, oír, sentir, oler y probar lo que está aconteciendo allá.
Después... vino un descubrimiento... llamado ‘Patetismo’, por el cual la mente podría retirar de sí misma la conciencia de sufrimiento y curar enfermedades. Al principio los hombres de ciencia sólo si-guieron estos ‘descubrimientos’ como ramificaciones de la Ciencia Natural” (J. Penn Lewis).

Pero, debido a la multiplicación de esos fenómenos milagrosos, la parapsicología luego se convirtió en una ciencia propia. Para los practicantes de esa ciencia, estos fenómenos son bastante naturales. Para nosotros son aun más naturales, porque sabemos que son simplemente las consecuencias de la liberación del poder latente.

Los psicólogos afirman que en el interior del hombre existe un tremendo ordenamiento de poder: el poder del autocontrol, el poder creativo, el poder reconstructivo, el poder de la fe, el poder de estimular y el poder de revivificar. Todo eso puede ser liberado por los hombres.


Un libro de psicología va tan lejos a punto de proclamar que todos los hombres son dioses, sólo que este dios está aprisionado dentro de nosotros. Al ser liberado dentro de nosotros, todos nos volvemos dioses. ¡Cuán semejantes son estas palabras a aquellas de Satanás!

UNCION

Leonard Ravenhill