Biografía de T. Austin-Sparks



THEODORE AUSTIN-SPARKS (1888-1971) dejó un gran número de escritos llenos de la Sabiduría, de la Vida y de la Revelación de Cristo. Tenía la convicción que lo que fue dado por el Espíritu de Dios debía plenamente ser compartido con el Cuerpo de Cristo -lo que pertenece a Uno, pertenece a todos. No quiso registrar derechos de autor sobre sus escritos o casetes; dando gratuitamente al Cuerpo lo que había recibido gratuitamente de la Cabeza. Habiendo nosotros mismos apreciado mucho sus escritos, los ponemos totalmente a vuestra disposición aquí en Internet, para la edificación y la consolidación del Cuerpo; para que en todas las cosas CRISTO tenga la preeminencia. T. Austin-Sparks 1888-1971

Theodore Austin-Sparks nació en Londres en 1888, y fue educado en Escocia. Es allá donde en 1906 fue ganado para Cristo por medio de jóvenes cristianos que compartían su fe en las calles de Glasgow. Tenía entonces 17 años. Muy pronto testificaba en su viaje de su fe en Cristo. Poco después de su conversión, regresó a Londres.

La comunidad evangélica estaba entonces todavía bajo la fuerte influencia del avivamiento que tuvo lugar en el país de Gales en 1904 y 1905. Durante este despertar, millares de personas le dieron sus vidas al Señor. Dios había escogido varios instrumentos con el fin de ayudar a los que se habían convertido, entre ellos la figura de proa era Evan Roberts. Los efectos del despertar duraron apróximadamente hasta fines de los años 1920, y esto gracias al movimiento evangélico que preconizaba una experiencia más profunda con el Señor Jesucristo. Es en este favorable contexto espiritual que T. Austin-Sparks vivió sus primeros años como cristiano. Muchos de aquellos a los que apreciaba o con los que estaba en contacto fueron implicados en este movimiento del Espíritu: F. B. Meyer, Oswald Chambers, A.J. Gordon, A.B. Simpson, Andrew Murray, G. Campbell Morgan y Jessie Penn-Lewis con quien colaboró en la obra del Señor durante un tiempo.

Del 1912 al 1926 fue pastor de tres iglesias en Londres. Luego en 1926, comprendiendo las limitaciones de estas iglesias institucionales, dejó el sistema denominacional y de organizaciones cristianas, con el fin de poder consagrarse totalmente a la vocación a la cual el Señor lo llamaba.

Así es como, con otros hermanos, se establece en Forest Hill, Londres, de donde iba a proceder un ministerio y un servicio espirituales muy ricos. Fundó el "Christian Fellowship Centre" (Centro de Comunión Cristiana), con varios edificios donde se realizaban conferencias y donde los visitantes podían alojar.

Es allí dónde el ministerio de T. Austin-Sparks comenzó, y continuó durante cuarenta y cinco años, a tener una influencia extremadamente amplia y profunda entre los cristianos de todas confesiones y de todos los países. Invitaciones desde muchos países llegaban a "Honor Oak" (el nombre de la calle donde se encontraba el centro), pero Austin-Sparks no podía satisfacerlas todas.

Sin embargo, dictaba conferencias regulares en Londres, en Suiza y en los Estados Unis. Se rindió también a Asia, particularmente la India y Taiwan. Hay que anotar también que Austin-Sparks estaba en contacto estrecho con obreros tales como Bakht Singh en la India, Watchman Nee en China y Witness Lee en Taiwan. Pero era con Watchman Nee que se sentía más confortable, y con el que tenía más afinidad, su comunión se había reforzado fuertemente después de una estancia de cerca de un año de Watchman Nee en Londres en 1938.

Uno de los instrumentos primordiales del ministerio de Austin-Sparks era la revista que editaba, "A Witness and A Testimony" (Un Testigo y un Testimonio). En esta publicación fueron transcritos muchos de sus mensajes dados en diversas conferencias, antes de ser publicados en formato de libro. Ciertos artículos fueron escritos específicamente para la revista y jamás han sido vueltos a publicar. Encontramos otras contribuciones en esta revista: Watchman Nee, F.B. Meyer, A.W. Tozer, Andrew Murray, De Vern Fromke, Jessie Penn-Lewis, G.H. Lang, Stephen Kaung, Witness Lee, para citar sólo los más conocidos. La influencia de esta publicación fue muy vasta y se dirigía particularmente a los que deseaban consagrarse totalmente a Dios y a Su pensamiento. Y como contraparte al empeño sin compromiso de este ministerio, una cierta y constante oposición y hostilidad se hizo sentir a lo largo de la vida de Austin-Sparks.

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