MISTERIOS DE DIOS


DEL MISTERIO A LA LUZ

Por Steve Witt

(Jugando a las escondidas con Dios)

clip_image001“Gloria de Dios es ocultar un asunto, y gloria de los reyes el investigarlo” (Proverbios 25:2)

Los misterios de la naturaleza

Existe una leyenda urbana que establece que las abejas no deberían ser capaces de volar. Los científicos suelen concentrarse en el aspecto aerodinámico de las alas de los insectos. Obviamente, ¡las abejas siguen volando sin problemas, más allá de la opinión de los estudiosos! Es una clase de misterio.

Tengo cientos de patos y gansos viviendo en mi patio trasero. Algunos de ellos son patos domésticos que compré para incrementar nuestro pequeño criadero. Algunos años antes, quise mover a algunos de ellos hacia otro corral como a una milla de allí. Atrapé a uno de mis patos blancos más grandes, lo metí dentro de una caja en mi automóvil y lo llevé hacia su nuevo hogar.

Antes de sacarlo de la caja, el pato blanco se sorprendió y se sintió desafiado por su nuevo hogar, pero se adaptó bien. Tuve que hacer algunos trabajos y periódicamente miraba por todo el campo para chequear a mi nueva adquisición. Luego de una hora de trabajo pude ver su progreso. Cuando no logré ubicarlo, me alarmé. Pensé que se lo había comido algún zorro o una gran tortuga. Investigué de cerca, pero el pato había desaparecido. Busqué por toda la propiedad, lamentándome por la pérdida de mi pato… ¡y por los 15 dólares que me costó!

Terminé mi trabajo y regresé a casa. Compartí el misterio con mi esposa, bebiéndome un gran vaso de té helado y recostándome para descansar. ¡El pato blanco pródigo estaba sentado al lado de mi silla de jardín! Parecía enojado conmigo. Había caminado (porque era demasiado gordo para volar) cruzó rutas, saltó arroyos y atravesó campos por más de una milla hasta encontrar su camino de regreso a casa. Había escuchado historias como estas antes, pero nunca las experimenté personalmente. Es un misterio.

Parábola de la abeja

El verano pasado comencé a desear una cerveza. No soy bebedor de cerveza y tampoco me gusta. Por extraño que parezca, deseaba una sola cerveza: Guinness. ¿Puede desear algo que jamás probó? ¡Aparentemente sí! Fue un chiste en toda nuestra casa. Aunque no tuve intenciones de comprar una Guinness, la conexión extraña continuo por varias semanas.

El viernes por la mañana, a las 7:15, me llamó mi amigo profeta Marc Dupont. Comenzó a darme una palabra profética para estos meses y, al finalizar, me recomendó que leyera un libro. Anoté el título del libro: “Profecía inoportuna”. Para poder comprar el libro que me recomendaron, pregunté el nombre del autor. Marc me respondió diciendo: “Os Guinness”. Fue uno de esos momentos extraños. Es otro misterio.

Varios días después, me devoré el libro y cambió mi vida. ¿Dios puede hablar a través de idiomas misteriosos como este? Recuerde que las abejas tampoco serían capaces de volar. Los patos encuentran su camino hacia sus hogares sin mapas y los anhelos son códigos para los libros que vendrán. Él esconde, nosotros buscamos. Él oculta, nosotros buscamos.

Existen muchos misterios en la vida. Dios es el mayor misterio, corriendo de cerca con nuestro propio destino. El desafío de la vida es resolver el misterio de la comunicación de Dios. ¿Debe ser difícil? Supongo que depende de su visión de Dios como Padre.

imagen estática que ondula al mirarla
Fácil de encontrar

Todos mis hijos ya crecieron, pero recuerdo cuando eran niños y querían jugar a las escondidas. Ponían sus pequeñas manos sobre sus ojos y comenzaban a contar. Rápidamente, me trasladaba hacia un lugar fácil de descubrir. Típicamente, me escondía detrás de las cortinas con mis pies asomando por debajo. En unos momentos, los pequeños gritaban y me abrazaban con alegría porque habían encontrado la silueta de su papa detrás de la cortina. Todos los padres amorosos se esconden… pero no lo hacen en serio. ¡Queremos ser hallados! Es un misterio, pero no es difícil. ¡Cualquiera puede jugar y ganar! Dios es un Padre amoroso y hace lo mismo.

Considere este pasaje de Deuteronomio 30:11-14:

“Este mandamiento que hoy te ordeno obedecer no es superior a tus fuerzas ni está fuera de tu alcance. No está arriba en el cielo, para que preguntes: ¿Quién subirá al cielo por nosotros, para que nos lo traiga, y así podamos escucharlo y obedecerlo? Tampoco está más allá del océano, para que preguntes: ¿Quién cruzará por nosotros hasta el otro lado del océano, para que nos lo traiga, y así podamos escucharlo y obedecerlo? ¡No! La palabra está muy cerca de ti; la tienes en la boca y en el corazón, para que la obedezcas”

Los misterios de Dios deben resolverse. Están en algún sitio. Revelan destinos, planes, estrategias y tácticas. No los mantiene escondidos y nos invita a participar. Él ama usar términos como buscar, pedir y golpear.

Confiando en el Padre

Mi padre solía jugar conmigo un juego parecido. Tenía un pote al lado de nuestra puerta de entrada. Cuando llegaba de su trabajo todos los días, vaciaba el cambio de sus bolsillos dentro del pote. Cuando llegaban las vacaciones, lo vaciábamos, lo contábamos y lo usábamos para hacer algo divertido.

Tuve mi primer trabajo a los 16 años. Un día regresé con mi primer sueldo. Mi padre sintió mi excitación por tener dinero en mi bolsillo. Me miró y me dijo: “¿Cuánto dinero tienes en tu billetera?”. No estaba totalmente seguro, pero dije: “Como treinta dólares”. Luego me dijo: “Te daré todo lo que está en ese pote por lo que tienes en tu billetera”.

Esto es poco común. Era su manera de entrenarme para asumir riesgos y tomar decisiones rápidas. Le pregunté si podía levantar el pote, porque no recordaba cuando lo vaciamos por última vez y cuánto dinero podía contener. No me lo permitió. Tenía que tomar el riesgo y hacer una decisión rápida. Me dijo que la oferta estaba corriendo rápido. Miré al pote y a sus ojos. Volví a ver la jarra y respondí: “tienes un trato”. Le entregué 30 dólares y corrí a vaciar el pote. Mi estimación rápida se confirmó más tarde: hice un buen trato. Había más de 125 dólares en el pote. ¿Sabe por qué hice el trato? ¡Mi padre me amaba y yo lo sabía! Nunca me haría una oferta que no fuera para mi beneficio. Un Dios amante nunca le hace trampas a un hijo o a una hija. Ese fue uno de los tantos tratos que hicimos a lo largo de los años. Su amor me impulsó a tomar riesgos. Me facilitaba resolver el dilema porque me amaba.

“...pero los que conozcan a su Dios se le opondrán con firmeza” (Daniel 11:32b)

Es esencial que cada creyente se inscriba en la escuela de interpretación. Las preguntas acerca de Dios y cualquier asunto humano, deben responderse. Es fácil perder la esperanza por los sueños o circunstancias que no tienen sentido. Dios nos está invitando a una vida de descubrimiento… resolviendo el misterio. Para aquellos que se inscriban, entrarán en una vida de epifanías y revelaciones gloriosas. Hoy en día, muchos matrimonios terminan debido a un enfoque inadecuado de las relaciones. Los misterios llenan el matrimonio y deben ser tratados. Hace falta tiempo y energía, pero sobre todo, ¿cualquier cosa de valor no requiere una inversión?

El temor caló profundo en la cultura de nuestros días. Pensamientos de terrorismo, hipotecas y los vaivenes de la economía en general, así como la disolución de los valores culturales, mantienen a muchos en una prisión de preocupaciones. Uno de los mayores crecimientos en la industria farmacéutica en los Estados Unidos se genera alrededor de los trastornos del sueño. El accidente reciente de la estrella de cine Heath Ledger, cuando murió por causa de la mezcla accidental de tranquilizantes, es una metáfora de nuestros tiempos. La gente no tiene descanso. Tienen muchas preguntas. Necesitan gente pionera que conozca el camino y estén dispuestos a ayudar a otros a encontrarlo.

El número de invierno del 2008 del Leadership Journal, tenía un artículo interesante respecto de los musulmanes convertidos al cristianismo. El artículo trataba un tema muy común: los musulmanes están intrigados por el estilo de vida de los cristianos. El estilo de vida sobrenatural “pro mujer, un Dios amante y ser lleno de amor”, atraía a aquellos que estaban buscando. Encuentran algo que para ellos es un misterio. Encuentran que la experiencia cristiana parece enfatizar a un Dios amante, en contraste con la visión musulmana de un Dios castigador. Dios está revelando lo que antes era un misterio para muchos. Están descubriendo lo que muchos cristianos descubrieron: Jesús vino para declarar el “año favorable”, en lugar del “día del juicio”. El porcentaje de favor es de 365 a uno. Él es mucho más favorable que juzgador.

Trucos del Cielo

Aparentemente, Dios ama los acertijos. ¿Por qué usa el misterio? Investigo esto en mi libro reciente, “Voces: comprendiendo y respondiendo al lenguaje del Cielo”. En el capítulo uno, relato una historia de mi hijo a la edad de dos años. Era un típico pequeño, lleno de energía y deseoso de jugar. Muchas veces, al regresar del trabajo sólo quería descansar. Pero él quería jugar y me quería fuera del sofá. Me quedaba allí y le pedía que corriera a darme un abrazo. Pero él respondía: “¡No!” Como yo quería salir de mi posición de descanso, traté por todos los medios de lograr que se me acercara. Lo llamé y le dije entre dientes: “Josh, ve a darm un abra…”. Continué repitiendo esta frase una y otra vez. Él sintió curiosidad y se acercó lentamente, estudió mis labios, trató de comprender lo que su papá le decía. ¡Llegó hasta pararse frente a mí! Sin importarle haber caído en mi trampa a través de ese misterio, lo levanté y comencé a hacerle cosquillas. Comenzó a llamar a su mamá. El misterio tiene el poder para atraerte. Dios lo usa para atraernos hacia Él y revelarnos Sus propósitos. Alguna vez oyó un sonido desde el Cielo que dice algo como: “¿Ven cerc a mmmm?” Muchos de nosotros no deseamos apartar el tiempo, pagar el precio y seguir la voz.


El deseo es necesario

Moisés vivió en el desierto por cuarenta años. Su vida dio un vuelco violento por una voz que provenía desde una zarza ardiente. La Biblia dice: “…así que pensó: ¡Qué increíble! Voy a ver por qué no se consume la zarza. Cuando el Señor vio que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza: ¡Moisés, Moisés! Aquí me tienes, respondió” (Éxodo 3:3-4). En este caso, un simple acercamiento le proveyó una puerta para la revelación. El misterio de la zarza ardiente se resolvió tomando un breve tiempo de reflexión. Dios lo vio y respondió. ¿Es posible que esa “intencionalidad” sea necesaria para resolver muchos misterios? Si sólo nos detuviéramos y deseáramos comprender, ¿podríamos resolver los misterios de la vida? Muchos de nosotros estamos frustrados y decimos: “Si Dios realmente quiere esto, sería más claro”. Una mirada a los Evangelios nos muestra con claridad que gran parte del tiempo los discípulos estaban confundidos sobre las intenciones de Jesús. Son frecuentes las frases como: “…y ellos no sabían qué les quería decir”.

Jesús comenzó a estimular la curiosidad respecto de la siguiente fase del plan de Dios, por medio de esta comunicación encriptada acerca de su partida y la llegada del Espíritu Santo (Lucas 24:49). Cuando apareció en Hechos 2, Jesús se había ido y ellos esperaban pacientemente… un misterio. Ciento veinte personas estaban espiritualmente secuestradas en el aposento alto, excitadas, unificadas y probablemente llenas de curiosidad. El Espíritu Santo vino en poder, acompañado de manifestaciones inusuales. Los seguidores de Cristo experimentaron las lenguas y estaban aparentemente ebrios, con una nueva habilidad para comunicarse en diecisiete lenguas diferentes. El misterio de la nueva era del Reino se había develado.

Preguntas que necesitan respuestas

Este día histórico hizo surgir dos grandes preguntas en la iglesia naciente: “¿Qué significa esto?” y “¿Qué debemos hacer?” Estos siempre serán los dos grandes misterios que la Iglesia deberá resolver. Son las mismas preguntas que la gente se hace hoy ante cada misterio en la vida. En la medida que la Iglesia pueda responder a estas preguntas, será la influencia que tendrá sobre la cultura de nuestros días. Las preguntas demandan sabiduría, pero en un nivel más profundo, apuntan a la gente profética. La gente que escuche a Dios, gobernará sus días. Serán las luces. Serán los guías.

Nuestra sociedad enfrenta muchos dilemas hoy día. La batalla entre la medicina tradicional y la medicina alternativa está arreciando, con una creciente influencia de los alimentos orgánicos y los tratamientos alternativos. La ecología y los negocios están comenzando a unirse. Estos antiguos enemigos están encontrando un terreno en común para resolver los misterios por medio de alianzas simbióticas. Los Evangélicos y los Carismáticos están derribando muros y la diferencia entre ellos es cada vez más difícil de detectar.

Los misterios se resolvieron a un ritmo record en los últimos veinte años. La Iglesia necesita estar al frente de la revolución del descubrimiento. ¿Dónde está la gente que oirá la voz del Cielo? Dios nos llamó a resolver los acertijos de la vida. Nehemías tuvo un plan para reedificar a Jerusalén. Daniel recibió la revelación acerca de su rey y el futuro de su reino. José salvo a Egipto y aseguró al pueblo judío durante el tiempo de hambre. El film “Evan Todopoderoso”, trae a nuestro tiempo un desafío del pasado. Es la historia de un congresista recién electo que recibe un llamado como el de Noé para el siglo XXI. La película es cómica pero profética. Evan recibió cada vez más claridad mientras era cada vez más desafiado por la voluntad de Dios para su vida. ¿Experimentaremos la interpretación de la comunicación de Dios en nuestras vidas? ¿Tomaremos el tiempo para oír… apartarnos y responder a la voz del Cielo? Nuestros futuros pueden estar determinados por la manera como respondamos a esta pregunta.

Algunos misterios tomarán tiempo. Los desafíos de hoy pueden ser muy complejos, demandando un nivel de sabiduría salomónico. ¿Cómo trataremos con los misterios extremos? Creo que 1 Corintios tiene la solución. Cuando se encuentra algo que viene en un lenguaje extraño, ¿qué hace? Considere este pasaje que le habla a un misterio común en la Iglesia de Corinto:

“Porque el que habla en lenguas no habla a los demás sino a Dios. En realidad, nadie le entiende lo que dice, pues habla misterios por el Espíritu… ¡Quién sabe cuántos idiomas hay en el mundo, y ninguno carece de sentido! Pero si no capto el sentido de lo que alguien dice, seré como un extranjero para el que me habla, y él lo será para mí… Por esta razón, el que habla en lenguas pida en oración el don de interpretar lo que diga” (1 Corintios 14:2, 10-11, 13)

Los misterios vienen de muchas formas. Los misterios deben interpretarse. La carga está sobre nosotros. Estamos aprendiendo a ser intérpretes. Como un lenguaje extranjero, los acertijos de hoy necesitarán interpretación. Pablo nos dice que al recibir un acertijo, “debemos orar para interpretarlo”. Una vida de intimidad comenzará a revelar los misterios de los tiempos. Ingrese a la escuela de idiomas de Dios. Entréguese a comprender Su voz.

Aprendiendo un idioma

Existen componentes básicos para aprender cualquier idioma. Aprender el lenguaje del Cielo es algo similar. Aquí vemos los cinco pasos para aprender con éxito cualquier misterio… incluido el idioma:

1.Motivación. Sea Francés, Alemán o Celestial, debemos anhelar profundamente poder comprender el idioma.

2.Equipamiento. La Biblia es el libro de idiomas de Dios. Estúdielo y aprenda cómo hace para comunicarse. Se asombrará por lo que descubrirá acerca del idioma del Cielo a través de la Biblia.

3.Entorno. Desarrolle una cultura de Iglesia que celebre la voz y la comunicación del Cielo.

4.Humildad. Cada idioma te hará ser más humilde mientras comienzas a hablar ese sonido. No temas fallar. Encuentra un entorno que aliente y celebre el riesgo.

5.Tiempo. Los cursos acelerados te darán un entendimiento anémico. Son pequeños cortocircuitos. Toma el tiempo necesario para hacerlo bien.

¡Aprende la lengua de Dios!

¿Dónde está el liderazgo de la Iglesia? ¿Cómo hará el liderazgo para cambiar el futuro? ¿Cuál es el modelo correcto para edificar una verdadera cultura del Reino? ¿Las situaciones trágicas cambiarán radicalmente nuestra manera de vivir? ¿Cuál es mi verdadero destino? ¿Cuál será el futuro de mis hijos?

Todos estos son misterios… ¿está listo para resolverlos? Quizá no comprendamos nada acerca de los patos y las abejas, pero Dios anhela ayudarnos a resolver algunos de los grandes misterios de la vida. ¿Desea apartarse, ser curioso, acercarse y oír el corazón de Dios?

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