el León de la tribu de Judá, la Raíz de David

Cachorro de león, Judá; De la presa subiste, hijo mío.

Tenemos también la palabra profética más segura

Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos HOMBRES DE DIOS hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida

Pero levantándose Pedro, corrió al SEPULCRO; y cuando miró dentro, vio los lienzos solos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido.

Porque en él fueron creadas todas las cosas

El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando.

He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo

El sol se convertirá en tinieblas, Y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, Grande y manifiesto

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LEGALISMO/ Bernardo Stamateas / pte. 2


TEOLOGÍAS LEGALISTAS

Definición: El legalismo es un sistema 
de creencias humanas, rígidas y 

ritualistas,
basadas en mentiras, que pretende tomar
el lugar de la Palabra de Dios.

3. Teología del sufrimiento
• “Tiene que doler”, “Ayunar cuarenta días, debes sufrir”, “¡Faltan rodillas acá! Hay que 

orar de rodillas hasta que te revienten los meniscos.” 

¿Y por qué? ¿No podemos orar sentados 

en un sillón? Claro que sí. 

Estamos descubriendo que nos merecemos la comodidad, que podemos orar tanto en la cama  como en una silla masajeadora. Pero, como por la teología del sufrimiento nos metieron dolor, éxito, placer, gozo, sueños son malas palabras.



Esta teoría llegó porque el noventa y nueve por ciento de la literatura evangélica que consumimos es traducida de los norteamericanos, y ellos viven rodeados de un confort extremo. Pero  nosotros, no sabemos qué es eso, y lo hemos comprado estando en Latinoamérica, ¡en el extremo  
opuesto!



Recuerdo que en una oportunidad, estando en Dallas, fui a un evento organizado por una iglesia,  era un lunch, y una mujer se enojo muchísimo y se fue ofendida porque no había servilletas  de papel. El pastor preocupado decía: “¡Cómo cometimos ese error!”

Los predicadores que leyeron esos libros enseñaron a la gente: “Basta de placer” Y ¿qué es eso? Porque compraron el mensaje americano, un nivel de vida que no tenemos. Todavía estamos orando para que cada persona tenga su coche, la gente tiene que viajar cinco horas para venir a  las reuniones.



Latinoamérica no vive el hedonismo americano, estamos en el otro extremo, no sabemos qué 
es el placer. No dicen: “Buscan la cultura del placer, toda la satisfacción.” Es que debemos buscarla 

porque no la conocemos, solo hemos visto la palabra escrita en el diccionario nada más.



• “Después de una bendición se viene un ataque.” ¿Cuántos oyeron esta frase? En vez de disfrutar  pensamos “algo malo va a venir.” Mucha gente se sorprende cuando nos reímos en la iglesia,  debiendo ser una cosa tan natural, algo normal, pero como tenemos la teoría del sufrimiento,  
la oración, el mensaje, nos tienen que doler. Por eso los predicadores “les pegan” a la gente. Con  
bronca les dicen: “Te falta santidad”, “Te falta amor”, “Te falta unidad.” Viniste mal y te vas peor, 
porque todo debe ser sufrimiento.

4. Teología divisionista, lo exterior y lo interior

Se separa lo “secular”, de lo “espiritual”, y la ropa es la que marca la santidad.
Todavía hoy, hay iglesias que se están cuestionando si la mujer puede pintarse o no; aún se  discute si la psicología es diabólica o no; si hay que estudiar o no; si podés hacerte un arito o no;   si está bien operarse estéticamente. 

Esta teoría hizo que la gente empiece a cuidar su imagen y dijeron: “Hay que dar buen testimonio.”
Por ejemplo, se murió tu hijo y “para dar buen testimonio delante de los demás”, decís:
“Dios sabe todo.” Dice Efesios que debemos dar testimonio al infierno ¡no a la gente.
Así que debíamos cuidar las apariencias y mostrar una imagen que no éramos, por lo tanto estábamos engañando. La verdad es que tu imagen exterior debe coincidir con la imagen interior de quien sos en Dios.
Hay gente que, durante años (y aún hoy), en las iglesias, cuidan la imagen, son hipócritas que  hasta cambian el tono de la voz cuando hablan. Por ejemplo hay adoradores que hablan al estilo  mejicano, imitando todo el tiempo.


Una persona que se fue de nuestra iglesia cuando vino la unción, recuerdo que me dijo: “Yo  hice una asamblea para que expulsen a mi hija porque cometió adulterio.” Era un contador que  tenía mucho dinero y varios locales de pizzería. Le pregunté cómo hacía cuando venían inspectores  
a su negocio, cómo los manejaba. Y me respondió: “Le damos coimas, porque si no, no se  
puede vivir.” ¡Ah! ¡Hipócrita! ¿Con tu hija sos bíblico y para la coima, no?  
Por eso, fingiendo una imagen en la iglesia y teniendo otra en la vida secular, hay tanto abuso  
sexual, tanto adulterio pastoral, tanta violación, tanta inmundicia. Porque, “como yo no valgo y  
todo lo hace Dios, entonces me descuido.” Es así como apareció la teología de la doble vida.



El “gran llamamiento” era al pastorado, a las misiones, se consideran los más valiosos, mientras  que todos los demás llamados no sirven.

La gente separaba: “Mi servicio a Dios y mi trabajo” y muchos se sentían mal por no tener  tiempo para servir al Señor ya que trabajaban todo el día. ¿Y el trabajo qué crees que es? No vivían  el trabajo como un servicio al Señor, ya que sólo se servía en la iglesia.

• Énfasis en lo almático: Como “yo no sirvo”, se activaban las emociones. Almático es lo emocional y lo racional y, mucha gente se quedaba en las iglesias por los amigos o conocidos, porque 
iban a comer pizza. “Cómo me voy a ir si ahí están mis amigos”, “Nací acá”, “Me crié acá.” 


Todas las iglesias que no crecen, es porque son almáticas y porque no quieren. La gente está  entregada al Señor, está lista.

No crecen porque hay familias almáticas que gobiernan las iglesias, son clanes que están enfrentados, 
y aunque dicen que “quieren crecer” es mentira, porque si alguien nuevo se les agrega,  no lo aceptan. 


Alguien me dijo una vez: “Tengo miedo que en mi iglesia ellos sean más que nosotros.”
-¿Y quienes son ellos?, le pregunté.
-“Los nuevos.” 
Eso es perverso, es anti-Dios.
¿Qué es un grupo almático? Un lazo almático es pegote y simiótico, es cuando todos nos amamos, nos queremos, nos cuidamos, nos contamos todas las cosas, vamos juntos de vacaciones, hasta que nos peleamos con el pastor y terminamos todos a los tiros. Lo almático no funciona. La verdad es que revelación te expande la mente, información la cierra  Una persona insegura siempre discute; en cambio el que está seguro te va a decir: “¡Qué  interesante cómo lo ves! Lo voy a pensar.” Toda la gente que reacciona violentamente muestra  
inseguridad.



Información achica la mente: Te enseñaron que Dios es así, obra así, que esa es la doctrina y no hay nada más. ¿Y qué le pasa a mucha gente? Cuando escuchan algo nuevo de Dios dicen: “No me  lo enseñaron y, como no me lo enseñaron, no existe, es falso, es una moda.”

Revelación siempre expande la mente: Cuando entramos en la dinámica de la revelación, nos  damos cuenta de “todo lo que no sabemos” y de “todo lo grande que es Dios”, por eso siempre  estamos en la búsqueda de algo nuevo.



5. Teología de la culpa y el castigo

• Todo era castigo, la ira de Dios. “¿Cuándo va a predicar de la ira de Dios? ¿Por qué no se  predica del juicio de Dios? ¿Dónde está la voz profética?” Porque algunos creen que hay que  juzgar y condenar. 



Juan el bautista perdió la cabeza porque hizo algo que Dios nunca le había pedido, él tenía  que prepararle el camino a Jesús y, en vez de menguar, se puso a marcar los pecados a Herodes ¿Quién lo llamó a hacerlo? Así perdió la cabeza.



• “Falta unidad”, “Hay que unir más a los pastores.” ¿Querés unir los pastores? Ya estamos  unidos por la sangre de Cristo, si tenemos la misma misión de traer un avivamiento, ya estamos  unidos. Lo que no podemos hacer es unirnos en la misma visión porque cada estrategia es distinta. 



Entonces, nadie más pierda tiempo en unir lo que ya está unido.

• “Falta santidad”, “Falta amor.” Siempre es “casi”: casi somos buenos cristianos, casi buenos padres,casi buenos hijos.




LA ALABANZA / WATCHMAN NEE 1

Lectura bíblica: Sal. 22:3; 50:23; 106:12, 47; 146:2; He. 13:15
W. Nee (1903-1972)

La alabanza constituye la labor más sublime que los hijos de Dios puedan llevar a cabo. Se puede decir que la expresión más sublime de la vida espiritual de un santo es su alabanza a Dios. El trono de Dios ocupa la posición más alta en el universo; sin embargo, Él está “sentado en el trono / Entre las alabanzas de Israel” (Sal. 22:3). El nombre de Dios, e incluso Dios mismo, es exaltado por medio de la alabanza.

David expresó en un salmo que él oraba a Dios tres veces al día (Sal. 55:17). Pero en otro salmo, él dijo que alababa a Dios siete veces al día (119:164). Fue por inspiración del Espíritu Santo que David reconoció la importancia de la alabanza. Él oraba tres veces al día, pero alababa siete veces al día. Además, él designó a algunos levitas para que tocaran salterios y arpas a fin de exaltar, agradecer y alabar a Jehová, delante del arca del pacto (1 Cr. 16:4-6). Cuando Salomón concluyó con la edificación del templo de Jehová, los sacerdotes llevaron el arca del pacto al interior del Lugar Santísimo. Al salir los sacerdotes del Lugar Santo, los levitas situados junto al altar tocaban trompetas y cantaban, acompañados de címbalos, salterios y arpas. Todos juntos entonaban cantos de alabanza a Jehová. Fue en ese preciso momento que la gloria de Jehová llenó Su casa (2 Cr. 5:12-14). Tanto David como Salomón fueron personas que conmovieron el corazón de Jehová al ofrecerle sacrificios de alabanza que fueron de Su agrado. Jehová está sentado en el trono entre las alabanzas de Israel. Nosotros debemos alabar al Señor toda nuestra vida. Debemos entonar cantos de alabanza a nuestro Dios.

I. EL SACRIFICIO DE ALABANZA

La Biblia presta mucha atención a la alabanza. El tema de la alabanza se menciona con frecuencia en las Escrituras. Salmos, en particular, es un libro en el que abundan las alabanzas. De hecho, en el Antiguo Testamento, el libro de Salmos es un libro de alabanza. Así pues, muchas alabanzas son citas tomadas del libro de Salmos.

Sin embargo, el libro de Salmos contiene no sólo capítulos dedicados a la alabanza, sino también capítulos que hacen referencia a diversos sufrimientos. Dios desea mostrar a Su pueblo que aquellos que le alaban son los mismos que fueron guiados a través de diversas tribulaciones y cuyos sentimientos fueron lastimados. Estos salmos nos muestran hombres que fueron guiados por Dios a través de las sombras de la oscuridad; hombres que fueron despreciados, difamados y perseguidos. “Todas Tus ondas y Tus olas / Pasan sobre mí” (42:7). No obstante, fue en tal clase de personas en quienes el Señor pudo perfeccionar la alabanza. Las expresiones de alabanza no siempre proceden de aquellos que no tienen problemas, sino que proceden mucho más de aquellos que reciben disciplina y son probados. En los salmos podemos detectar tanto los sentimientos más lastimeros como las alabanzas más sublimes. Dios echa mano de muchas penurias, dificultades e injurias, a fin de crear alabanzas en Su pueblo. El Señor hace que, a través de las circunstancias difíciles, ellos aprendan a ser personas que alaban en Su presencia.

La alabanza más entusiasta no siempre procede de las personas que están más contentas. Con frecuencia, tales alabanzas surgen de personas que atraviesan por las circunstancias más difíciles. Este tipo de alabanza es sumamente agradable al Señor y recibe Su bendición. Dios no desea que los hombres le alaben sólo cuando se encuentren en la cima contemplando Canaán, la tierra prometida; más bien, Dios anhela que Su pueblo le componga salmos y le alabe, aun cuando anden “en valle de sombra de muerte” (23:4). En esto consiste la auténtica alabanza.
Esto nos muestra la naturaleza que Dios le atribuye a la alabanza. La alabanza es, por naturaleza, una ofrenda, un sacrificio. En otras palabras, la alabanza proviene del dolor y de los sufrimientos. Hebreos 13:15 dice: “Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de El, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan Su nombre”. ¿En qué consiste un sacrificio? Un sacrificio es una ofrenda, y una ofrenda implica muerte y pérdida. El que presente una ofrenda debe sufrir alguna pérdida. Toda ofrenda, o sacrificio, deberá ser entregada. Tal entrega implica sufrir pérdida. El buey o el cordero que usted ofreció, le pertenecían; pero cuando usted los entregó, cuando los elevó en calidad de ofrenda, los sacrificó. El hecho de ofrecer algo no indica que habrá ganancia; más bien, significa que se sufrirá una pérdida. Cuando una persona ofrece su alabanza, ella pierde algo; ella está ofreciendo un sacrificio a Dios. En otras palabras, Dios inflige heridas; Él quebranta y hiere a la persona, pero, a su vez, dicha persona se vuelve a Él ofreciéndole alabanzas. La alabanza ofrecida a Dios a costa de algún sufrimiento, constituye una ofrenda. Dios desea que el hombre le alabe de esta manera; Él desea ser entronizado por esta clase de alabanza. ¿Cómo obtendrá Dios Su alabanza? Dios desea que Sus hijos le alaben en medio de sus sufrimientos. No debiéramos alabar a Dios sólo cuando hemos recibido algún beneficio. Si bien la alabanza que se ofrece por haber recibido un beneficio sigue siendo una alabanza, no puede considerarse una ofrenda. Una ofrenda, en principio, está basada en el sufrimiento de alguna pérdida. Así pues, el elemento de pérdida está implícito en toda ofrenda. Dios desea que le alabemos en medio de tales pérdidas. Esto constituye una verdadera ofrenda.

No sólo debemos ofrecer oraciones a Dios, sino que es menester que aprendamos a alabarle. Es necesario que desde el inicio de nuestra vida cristiana entendamos cuál es el significado de la alabanza. Debemos alabar a Dios incesantemente. David recibió gracia de Dios para alabarle siete veces al día. Alabar a Dios cada día es un buen ejercicio, una muy buena lección y una excelente práctica espiritual. Debemos aprender a alabarle al levantarnos de madrugada, al enfrentar algún problema, al estar en una reunión o al estar a solas. Debemos alabar a Dios al menos siete veces al día; no dejemos que David nos supere al respecto. Si no aprendemos a alabar a Dios cada día, difícilmente participaremos del sacrificio de alabanza al cual se refiere Hebreos 13.
A medida que desarrollemos el hábito de la alabanza, tendremos días en los que nos será imposible reunir las fuerzas necesarias para alabar. 

Puede que hoy, ayer y anteayer hayamos alabado a Dios siete veces al día, y que le hayamos alabado con la misma constancia la semana pasada o el mes anterior. Pero llega el día en que simplemente nos es imposible proferir alguna alabanza. Son días en los que a uno lo agobia el dolor, la oscuridad total o los problemas más graves. En tales días, uno es víctima de malentendidos y calumnias, y se encuentra tan agobiado que, incluso, derrama lágrimas de auto compasión. ¿Cómo es posible que en tales días podamos alabar a Dios? Es imposible alabarlo debido a que uno se siente herido, dolido y atribulado. Uno siente que la respuesta más obvia no consiste en alabar, sino en lamentarse.

 Se siente que lo más normal sería murmurar en lugar de dar gracias, y no hay deseos de alabar ni se piensa en hacerlo. Al tomar en cuenta las circunstancias y el estado en que uno se encuentra, pensamos que alabar no es lo más apropiado. En ese preciso instante deberíamos recordar que el trono de Jehová permanece inmutable, que Su nombre no ha cambiado y que Su gloria no ha mermado. Uno debe alabarlo simplemente por el hecho de que Él es digno de ser alabado. Uno debe bendecirlo por la sencilla razón de que Él merece toda bendición. Aunque uno esté agobiado por las dificultades, Él sigue siendo digno de alabanza; entonces, a pesar de estar angustiados, somos llevados a alabarlo. En este momento, nuestra alabanza  viene a ser un  sacrificio de alabanza  equivale a  sacrificar nuestro becerro gordo , equivales a poner lo que más amamos, nuestro Isaac, en el altar .Así al albar con lágrimas en los ojos , elevamos a Dios lo que constituye un sacrifico de alabanza, ¿En que consiste una ofrenda? Una ofrenda implica heridas , muerte, pérdida y sacrificio.

 En presencia de Dios uno ha sido herido y sacrificado. Delante de Dios , uno ha sufrido pérdida y ha muerto  . Sin embargo , uno reconoce que el trono de Dios  permanece firme  en los cielos y no puede ser conmovido; y, entonces,  uno puede dejar de alabar a Dios . En esto consiste el sacrificio de alabanza, Dios desea  que sus hijos le alaben  en todo orden de cosas  y en medio de cualquier circunstancia.

                                                        

  


DISCERNIENDO A LOS PROFETAS


por el Apóstol Sergio Enríquez
Mas desead ardientemente los mejores dones. Y aun yo os muestro un camino más excelente.
1 Corintios 12:31
Procurad alcanzar el amor; pero también desead ardientemente los dones espirituales, sobre todo que profeticéis. 1 Corintios 14:1
INTRODUCCIÓN
Los tiempos han cambiado, pero la biblia dice que los ministros se deben de parar y tener una perspectiva, es decir, un criterio o equilibrio amplio dado por el Espíritu Santo confirmado en la Palabra y no por la religión. Uno de los problemas más serios que se están dando en esta evolución es que han empezado a proliferar profetas.
Como siervos de Dios debemos por atención a esa evolución y analizarla desde la perspectiva bíblica espiritual. Dentro del movimiento profético se debe analizar ¿Cómo es un profeta?, ¿Qué es lo que verdaderamente hace un profeta? Debido a que no necesariamente el profeta es el que profetiza, ya que toda la iglesia es la que debería de profetizar. (1 Co. 14:1)
DESARROLLO
¿CÓMO DISCERNIR A UN PROFETA?
No basta que un profeta diga los acontecimientos próximos, no basta ni siquiera que se le cumpla, sino por el contrario un profeta debe estar dentro del contexto bíblico. (Dt. 18:22)
En Dt. 13:1-3 nos explica que a los profetas sí se les van a cumplir las palabras ya sean buenas o malas, así como también pueden distinguir cosas. Pero eso no nos da la solvencia para saber si es un verdadero profeta, porque cada uno tiene un estilo diferente de profetizar, por ejemplo “así dice Jehová delante de quién estoy” y Balaam cuando profetizaba decía “así dice Balaam” mencionando luego su genealogía y luego decía “el varón de ojos abiertos, caído, pero de ojos abiertos”, y las profecías de él se cumplieron.

Por ejemplo Balaam dijo en Nm. 24:17 “Lo veo, pero no ahora; lo contemplo, pero no cerca; una estrella saldrá de Jacob, y un cetro se levantará de Israel que plastará la frente de Moab…”. Aquí él estaba hablando de Jesús, nótese que profeta.
Por lo que los profetas pueden tener cosas asombrosas pero los debemos de distinguir, en nuestros corazones existe un anhelo de oír pero no por ello debemos ir tras el profeta porque la biblia dice Dt. 30:14 “Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas”. Si ya tenemos al Espíritu Santo, Él nos confirmará lo escuchado, siendo esta la forma más sublime de guianza de un cristiano.
Se debe entonces de avanzar y buscar llegar a ser la quinta faceta de ser un hijo huíos (G5207) o sea a la condición de un hijo maduro. Porque la biblia dice en Rom. 8:14 “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios”.

Por lo cual los profetas no son solo para que profeticen, en virtud que la profecía puede venir de cualquiera de nosotros. Porque la palabra de Dios dice en 1 Co. 14:24 “pero si todos estáis profetizando, y entra un incrédulo o uno que no conoce el evangelio, vuestro testimonio unánime le convencerá de su condición de pecador”.
He aquí la importancia de que los cinco ministerios trabajen ligados y apegados a la verdad del Espíritu, para evitad que sean como estrellas fugaces y sentirse alguno mayor que otro o bien actúen individual y separadamente, propiciando en consecuencia que se levanten falsos profetas que aprovechando esa diferencia engañen a muchos (Mt. 24:11).

Mt. 24:24 “Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, para así engañar, de ser posible, aun a los escogidos”.
Al mencionar la palabra “falsos cristos” se está haciendo referencia a falsos ungidos, por lo que es necesario entender de este versículo que los profetas no se van a presentar como charlatanes y sino que van a hacer señales para engañar. Por lo cual es necesario analizar algunas de las cosas que el Señor Jesucristo dijo: 1 Co. 2:13 “Nosotros sentamos estas verdades en palabras no enseñadas por humana sabiduría, pero sí enseñadas por el Santo Espíritu combinando e interpretando las verdades espirituales con un lenguaje espiritual para los que son espirituales”. Esto denota que cuando se habla de profetas es necesario ponerle la lupa y explicar los textos bíblicos.
Tres acotaciones sencillas que Jesús enseña de un verdadero profeta:

a. A un verdadero profeta no le hacen fiesta, a veces son perseguidos. Aunque algunos inteligentes y espirituales si los reciben. Mt. 5:12 “Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros”.

b. Un profeta no es reconocido generalmente por lo más cercanos. Esto no es señal solo una acotación. Mt. 5:12 “Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros".
El recibir a un profeta genuino una de las cosas que va a traer siempre es un galardón, pero esto quiere decir que lo vamos a distinguir hasta que se fue.
Mt. 10:41 “El que recibe a un profeta como profeta, recibirá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo como justo, recibirá recompensa de justo”.

SEÑALES DE UN PROFETA:
Para reconocer las señales de un verdadero profeta es necesario que tenga su propia identidad y saber su destino. Debemos comprender que los papeles que Dios nos dio son importantes, que somos un cuerpo y que necesitamos unos de otros. Pero a veces queremos ser proyectados en el Cuerpo de Cristo en aquello que no pudimos ser proyectados en el mundo.
A Jesús lo identifican como apóstol en Heb. 3:1, como pastor Jn. 10:11, como maestro Jn. 3:2, como evangelista Jn. 10:7. Muchos lo identificaron a Él como profeta, pero también Él se identifica así mismo como profeta como lo hace en Lc. 13:33 “Sin embargo, debo seguir mi camino, hoy, mañana y pasado mañana; porque no puede ser que un profeta muera fuera de Jerusalén”.
El prototipo del verdadero profeta es Jesús como se muestra en Mt. 21:11 “Y las multitudes contestaban: Este es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea”. Ahora la pregunta acá es ¿Qué les había profetizado? ¿Por qué creían ellos que Él era profeta,sino profetizó? Siendo necesario leer el contexto desde el versículo 1 al 11, para que nosotros podamos analizar algunas cosas.

1. Señal: ACTIVA A SUS DISCIPULOS 

Mt. 21:2 “diciéndoles: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y enseguida encontraréis un asna atada y un pollino con ella; desatadla y traédmelos”.
Un profeta tiene que equiparse y multiplicarse, un profeta no puede ir profetizando a todo el mundo sin tener a quien rendirle cuentas y además no tenga discípulos. O sea el verdadero profeta debe de tener discípulos, debe de dar a luz profetas, estar creciendo constantemente y moverse en el orden que le compete dentro de los cinco ministerios para cumplir su función dentro del Cuerpo de Cristo.
Lo primero que hace un profeta es que DESATA a los que hasta ahora eran bestias de carga, dando a entender que el profeta a veces no habla claramente, así como Agabo (Hch. 11:28) porque la biblia dice que daba a entender por el Espíritu que iba a venir hambre a la tierra. ¿Cómo lo hizo? Tal vez predicando; Os. 12:10, nos dice que la profecía es necesaria interpretarla.
Entonces a un profeta lo llevaron a desatar bestias de carga, pero no solo a una persona sino que a los que lo rodean (mamá e hijo). Entonces el profeta debe reconocer que tiene una función generacional sobre aquellos que están ministrando. Por lo cual este es el ejemplo de Jesús nos muestra que esa debe ser meta. Los profetas tienen que multiplicarse a través del equipamiento y la activación. Como hizo Elías (a manera de ejemplo porque existe una tendencia a poner el prototipo del profeta del antiguo testamento en el profeta del nuevo testamento, y este último es totalmente distinto, porque fue dado a los hombres por el Hijo cuando El ascendió Ef. 4:8,11), por lo que es necesario tener claro que los profetas del A.T. solo son sombra para los del N.T..

En 1 Reyes 19:3-18, Elías se sentía solo en la cueva pero el Señor le hace ver que no es así que habían siete mil y él no los conocía, pero ¿sabe porque él se sentía solo? porque solo había llegado a tener siervos. Porque Elías le dijo a su siervo quédate aquí y lo dejo y el siervo se quedo. No tenía discípulos. Pero cuando Elías consiguió a su discípulo Eliseo ya no volvió a sentirse solo, debido a que lo probaba frecuentemente sobre su actuar, diciéndole quédate aquí (2 R. 2:2), pero el discipulo siempre lo siguió.

Los discípulos se le pegan al maestro y eso hizo Eliseo aprendió e hizo el doble de milagros (2 Rey. 2:9-10). Ello contribuyó a la formación de Eliseo en y en 2 Rey. 4:29 busca hacer lo mismo con Giesi y le da su báculo para que resucite al hijo de la mujer noble y no lo puede hacer, lo que se denota que Eliseo estaba tratando de activar el don en su discípulo.
El profeta lo que tiene que hacer es tomar a su gente, discipularla, orar en el nombre de Jesús y dar por gracia lo que por gracia Dios le ha dado, lo activa y después lo prueba. Esto lo pueden hacer solo si ha estado equipado al discípulo, impartiendo y activando; hasta ser llamarlos profetas. Como un padre que le enseña y apoya a su hijo en su formación.
Un verdadero profeta no solo es quien profetiza sino aquel que traslada lo que tiene y recibe de Dios. El profeta no debe estar solo, sabe con lo que se va a encontrar y con ello el mismo se está poniendo a prueba. En Mt. 21: 3, 4, vemos que el Señor Jesús no estaba profetizando tan claro, pero si estaba operando en sus dones.
2. Señal: MANSEDUMBRE, GOBIERNO SOBRE LA TERQUEDAD HUMANA

Mt. 21:5 “decid a la hija de Sion: mira, tu rey viene a ti, humilde y montado en un asna, y en un pollino, hijo de bestia de carga”.
El Profeta se monta en su mansedumbre, porque El venia manso y humilde montado sobre un terco (porque el burro es terco) por lo cual la señal muestra que no tiene que imponer nada, porque lo reconoce el pollino (asno, burro, etc) o sea que la terquedad humana se sujeta ante el don de Dios.

3. Señal: CAUSA QUE LAS MULTITUDES TENGAN ESPIRITU DE REVELACION

Mt. 21:9 “Y las multitudes que iban delante de Él, y las que iban detrás, gritaban, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡BENDITO EL QUE VIENE EN EL NOMBRE DEL SEÑOR! ¡Hosanna en las alturas!”
Se les revelo que era el hijo de David, que viene en el nombre del Señor, se les reveló Zacarías 9:9, ¿que otra cosa pasa con el profeta verdadero? arrastra un ambiente o atmósfera profética. O sea que el profeta va a ir caminando bajo la unción y la gente que va llevando su sombra queda equipada. Esto quiere decir que algunos que estén cerca van a profetizar y no es que ellos sean profetas sino que la atmosfera de la mujer u hombre de Dios los envuelve, el ejemplo de esto lo vemos en Saúl cuando se acerco a la compañía de profetas, había una atmosfera profética y profetizo. Esta es la dimensión que Dios quiere para los profetas.

4. Señal: LOS PROFETAS RESUCITAN CONGREGACIONES QUE ESTABAN MUERTAS Lc. 7:11-16

¿Entonces porque decían que era profeta si no había expresado ninguna profecía? El verdadero profeta no llega a una congregación a lucir sus dones sino que resucita a una congregación, pero no se queda con la congregación sino que la pone en los brazos su mamá (pastor). Un verdadero profeta consuela como ejemplo Judas y Silas en Hch. 15:32.
El profeta tiene como parámetro a Jesús, denotándose que no se detuvo a preguntar porque murió el joven; más bien dio consuelo, lo resucitó y se lo devolvió (Lc. 7:12- 15).
Dios quiere que el verdadero profeta llegue al tamaño de Jesús, diciendo que hemos sido predestinados para eso en Ef. 4:13 “…a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo”.

Por lo cual el verdadero profeta va a tener la característica que da consuelo con libertad de Dios, resucita a la congregación con palabras abundantes y luego la coloca en las manos de su pastor.

CONCLUSIÓN
En estos tiempos finales, se levantaran falsos profetas que harán grandes señales y van a engañar de ser posible aun a los escogidos (Mat 24:24), por lo cual debemos de estar atentos a la palabra profética mas segura, que es la Biblia, para evaluar a los que se dicen ser profetas y no ser engañados sin desechar a los verdaderos profetas que se sujetan al Espíritu Santo y se mueven bajo cobertura, recibiendo bendición de profeta (Mt. 10:41). El verdadero profeta habla la verdad porque la ama y teme a Dios, por lo cual edifica a la Iglesia como Cuerpo de Cristo.

OPTIMISMO VS PESIMISMO

EL PESIMISMO HUMANO DE JACOB VS EL OPTIMISMO DIVINO DE JOSÉ
Profeta Bill Hamon
Los caracteres bíblicos de José y Jacob nos proveen de un útil estudio, de contrastes en relación a sus actitudes hacia la vida y el ministerio. En sus historias encontramos que el problema de raíz de tener una personalidad pesimista obstaculiza el ministerio, mientras que la perspectiva y principios de vida de José pueden preservar un ministerio en tiempos difíciles. Así que queremos evitar las trampas del primero e imitar el ejemplo del último
El Negativismo de Jacob.
Jacob es el típico ejemplo de un profeta de nuestros días con complejo de persecución y una actitud negativa hacia la gente y el ministerio (ver Gn. 42:36; 47:39). Él tuvo que dejar el hogar a causa de un conflicto con su padre y su hermano mayor. Esto tipifica por ejemplo a un ministro o ministra profético/a el cual ha tenido que dejar su denominación o a su pastor local.
Después de dejar el hogar, los conflictos de Jacob continuaron. Trabajó para su tío Labán, un hombre que constantemente trataba de utilizarlo, engañarlo y manipularlo para construir su propio reino. Jacob tuvo que ser más listo y manipular a Labán para poder sobrevivir y prosperar.
Cuando Jacob conoció a Dios y fue transformado, él cesó en sus métodos de manipulación. Pero el retuvo una actitud negativa. Cada vez que algo desagradable le pasaba, el concluía, “todo está contra mí” (Gn. 47:9).
Los ministros proféticos con un fundamento y una personalidad como la de Jacob deberán superar continuamente el sentimiento de que otros están tratando de usarlos o que están trabajando contra ellos. Cada tragedia o revés, trae una respuesta de pesimismo, desaliento, auto - compasión y reclamo, con períodos de improductividad.

La Perspectiva Positiva de José.
Por otro lado, los profetas con la perspectiva de José tienen una visión general del eterno propósito de Dios para sus vidas.
José creyó que todo lo que les sucedió fue providencialmente ordenado por Dios. El declaró a sus herm
anos: “No tú, pero fue Dios quien me envió a Egipto, vosotros pensasteis mal contra mi, mas Dios lo encaminó a bien” (Gn. 45:5-8; 50:20).
La contraparte de José en el Nuevo Testamento, en este aspecto, el apóstol Pablo, tuvo la misma perspectiva. Pablo declaró: “Y sabemos que los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. (Ro. 8:28).
Los profetas con la personalidad de José creen, como el hizo, que Dios está dirigiendo providencialmente todos los asuntos de sus vidas a medida que ellos andan buscando hacer su voluntad y completar su propósito. Ellos perdonan rápidamente a aquellos que los han usado y abusado. Ellos aún bendicen a tales personas cuando se arrepienten, permitiendo a sus anteriores perseguidores, compartir la prosperidad y la promoción de Dios en sus vidas.
Terremotos Personales. Mi esposa y yo hemos soportado reveses mayores al estilo de José en el curso de nuestros años de ministerio. Son lo que yo describo como situaciones que rompen el corazón, sacuden el alma y aparentan que el mundo se ha terminado. Aunque no daré detalles al describir estas experiencias nuestras, creo puede ser útil al decir a los ministros jóvenes que tomen el estilo que Pablo tomó al escribir a la Iglesia de Corinto cuando les recordó las pruebas que había soportado (2° Co. 4:8-10; 11:23-33).
En el pasado yo he sido perseguido, han mentido sobre, me han sacado del ministerio me han, quitado de posiciones ministeriales y de oportunidades sin justa causa, y he tenido que estar recibiendo ingresos del mundo secular por años hasta que Dios abrió de nuevo las puertas al Ministerio a tiempo completo. He sido acusado de creer y enseñar doctrinas que realmente no poseo, y he sido acusado de tener propósitos y motivos equivocados para ministrar. También he sido acusado un par de veces de ser un falso profeta y de entregar palabras inexactas.
No es de extrañar, entonces, de que puedo rápidamente identificarme con José, quien fue ofendido, vendido y echado a esclavitud por sus propios hermanos. Y usted puede asegurar que el diablo y la carne han tratado de tentarme a que me entregue al tipo de pesimismo de Jacob. Pero la palabra de Dios no da espacio a los ministros o a los otros santos para ser amargados, resentidos, vengativos, no perdonadores, o pesimistas - no importando cuan cruel, sin corazón, fuera de las escrituras, sin ética e injusto haya sido el comportamiento de alguien hacia nosotros.
Mi esposa y yo hemos venido a través de cuatro “terremotos” personales que probablemente registraron sobre el nivel ocho bajo la escala de Ritcher al medir su severidad. Y hemos superado otros incontables temblores menores. Pero nosotros sobrevivimos a todos manteniendo la buena semilla de la actitud de José y la perspectiva positiva de fe del apóstol Pablo que insiste en que Dios trabaja providencialmente a través de todas las cosas en las vidas de aquellos que lo aman y son llamados de acuerdo a su propósito. (Ro. 8:28).
Yo exhorto fuertemente a todos los ministros proféticos a desarrollar la misma actitud y los mismos principios. El verdadero espíritu y el perfil de personalidad profético demuestran perdón, amabilidad, restauración y servicio al cuerpo de Cristo. Aquellos que ministran con un corazón de negativismo, pesimismo y heridas del corazón por el pasado no experimentan progreso o promoción a nuevas posiciones.
Esté Abierto a la Corrección. Si alguien lo aconseja de que usted está manifestando alguno de los obstáculos para cr
ecer que hemos discutido en esta sección - ya sea lo semilla de malas actitudes, problemas de raíz, síndromes o debilidades de carácter responda con la sabiduría de arriba que es receptiva y enseñable (Santiago 3:17). El libro de Proverbios nos dice como ser un ministro profético sabio:
Oirá el sabio, y aumentará su saber, y el Entendido adquirirá consejo... No reprendas
al escarnecedor, para que no te aborrezca; corrige al sabio Y te amará. Da al sabio y será más sabio;
enseña al justo, y aumentará Su saber.
La principal debilidad de carácter de los burladores y tontos descrita en Proverbios es que a sus ojos, la corrección significa rechazo. Por esta razón cuando usted trata de corregir a profetas escarnecedores y tontos, ellos sienten que está en contra de ellos, para obstaculizarlos o destruirlos. Así que aún la corrección dada en su amor con gran tacto por medio de autoridad delegada es casi imposible para ellos escucharla, recibirla y actuar con respecto a ella, en el espíritu de sabiduría.
Nosotros ciertamente no queremos estar en compañía de escarnecedores y tontos. Así que debemos considerar en oración cualquier sugerencia que recibamos concerniente a una necesidad de ajuste si queremos evitar todas las trampas del diablo para los profetas y las personales debilidades de carácter que pueden al final destruirlos a nosotros y nuestro ministerio.
Debemos dedicarnos a nosotros mismos a ejemplificar el verdadero espíritu y el carácter de la gran compañía de profetas que Dios está levantando para alistar un pueblo y preparar el camino para la venida del Cristo.
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