el León de la tribu de Judá, la Raíz de David

Cachorro de león, Judá; De la presa subiste, hijo mío.

Tenemos también la palabra profética más segura

Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos HOMBRES DE DIOS hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida

Pero levantándose Pedro, corrió al SEPULCRO; y cuando miró dentro, vio los lienzos solos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido.

Porque en él fueron creadas todas las cosas

El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando.

He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo

El sol se convertirá en tinieblas, Y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, Grande y manifiesto

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¡CUIDATE DE TI MISMO!


Entrevista

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Tarde cálida en Buenos Aires. Mientras nos movilizamos de un punto a otro de la ciudad, acompañamos al Dr. Luis PALAU, rumbo a un evento evangelistico, allí le hicimos la siguiente entrevista
LJ: ¿Siempre fue placentero su ministerio?
Cuando comenzamos a caminar por las sendas del llamado a veces nos encontramos con situaciones un tanto difíciles. La falta de apoyo de líderes mayores por ejemplo, celos…
PALAU: Bueno, bueno, bueno… Todos tenemos… pero espera. ¡Pensemos! (se ríe) Jeremías dice: “Engañoso es el corazón del hombre más que todas las cosas. ¿Quién lo comprenderá?”Todos tenemos momentos, ya veces temporadas, en que tenemos envidia o celos. Es un estado de competir con otros incorrectamente. Creo que cuando un hermano pide perdón, uno dice enseguida “¡Por supuesto!”. Una vez un hermano me pidió esa clase de perdón. Pide perdón. Le ofrezco perdón. Estas cosas le hace enseguida a uno examinar su propio corazón, es decir, a quién le tengo que pedir yo perdón. O por lo menos dónde debo arrepentirme y pedirle perdón al Señor, por la envidia o la competencia que es injusta¿no? Eso me hizo bien porque no era una reconciliación. No había problema entre nosotros. Pero cuando uno siente que hay la buena competencia, o sea el desafío de ver a alguien que sabe trabajar mejor que uno, o que hace las cosas con más eficacia, o con más calidad. Ese es un buen desafío, no es envidia. Es un “ojalá yo pudiera ser tan capaz como este hermano”. Por ejemplo el Dr. Billy Graham. Yo siempre soñaba con que pudiera ganar tantas almas como él. Creo que cuando era muy jovencito era un sueño un poco pecaminoso. Pero después de mayor no, fue un sueño que él despertó de decir “Si este hermano puede guiar a tantas almas a Cristo, yo también debo serlo”. Así que, es así como uno transforma las malas inclinaciones del corazón, transformarlas en buenas inclinaciones.

LJ: De lo bueno lo mejor.
PALAU: Sí, eco. ¿De dónde lo sacaste?

LJ: Eh, de un libro. Lo escribió un tal Luis PALAU…
PALAU: ¿que se llama, Alta definición? Sí,sí… muchas gracias hermana. (risas)

LJ: Uno de los comentarios qué más se escuchan entre líderes juveniles y jóvenes es: “El Señor me está mostrando un ministerio, se me están abriendo las puertas pero mi pastor no me apoya”…

PALAU: Ah sí. Esa es una carga difícil, y la encuentran muchos jóvenes. Es extraño en un sentido porque yo diría, como evangelista mayor o como anciano que soy de mi iglesia, cuando uno ve a un joven que surge o a una joven que surge,
uno se emociona porque el porcentaje de buenos líderes es limitado. Me sorprende que esto ocurra, pero sé que ocurre. Es la carne, ni más ni menos. Es lo que la Biblia llama el viejo hombre actuando. Dice Pablo en Romanos 7 “Yo sé que en mí, es a saber en mi carne, no mora el bien”. Hay un lado de nuestra personalidad que es oscuro, que es malo, es pecaminoso. Y esa es la parte que tenemos que crucificar, como dice Gálatas 5 “Los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos”. Esa clase de pasión, de envidia o de tener temor que un joven le haga sombra, es un pecado terrible. Para decir la verdad, puede ser uno de los peores pecados del mundo que uno como hermano mayor en lugar de estimular al joven, de abrirle puertas, de darle oportunidades, de ayudarle en su ministerio, que uno se retraiga por lo que llamamos la carnalidad. Pero es un pecado del cual arrepentirse, no hay vuelta que dar. La juventud está necesitada, el Señor nos dice que estimulemos a los jóvenes. Que no nos apresuremos, sí, pero hay que estimularlo, edificarlo, discipularlo para que triunfe aun más que nosotros.

LJ: ¿Cómo ve Ud., desde su ministerio, este ‘pasar la antorcha’, ampliar el ministerio para que no termine en una sola persona? Es decir, que exista un equipo que trascienda a la persona.

PALAU: Eso lo hemos venido haciendo más organizadamente desde hace diez años. Lo llamamos “Alianza de la Nueva Generación” (ANG). En lo cual hemos estimulado, atraído y motivado a centenares de evangelistas jóvenes. Algunos están en los 40 años pero hay más jóvenes. Nos reunimos una vez cada dos años. Estamos empezando a soñar con hacer algo así en América Latina. Lo hacemos en EE.UU., lo hemos hecho en España, lo hemos hecho en Inglaterra, o sea, es precisamente lo que tú me preguntabas. Es estimularlos, darles ideas para protegerse, evitar errores, que no repitan los errores que hemos cometido algunos de nosotros cuando éramos jóvenes.

LJ: ¿Vale la pena tener un mentor?

PALAU: Es una gran ventaja tener a alguien que le ayude. Yo evité muchos errores cuando el Dr. Billy Graham me dio muchos consejos. Evité un montón de problemas. En lo económico por ejemplo, él dijo: “Tienes que tener un comité, una Junta directiva y que ellos decidan cuánto vas a ganar. Que ellos aprueben el presupuesto y los gastos. Tú no firmes cheques. Así uno tiene las manos limpias, nadie te puede acusar que usas mal el dinero”. Es una gran ventaja y una gran idea.

L J: ¿Qué les dicen a los nuevos evangelistas?

PALAU: A los jóvenes les hablamos acerca de lo fuerte y lo débil de un evangelista. El temperamento que lleva a ser predicador evangelista. En el caso nuestro eso es, tiene muchos puntos fuertes: entusiasmo, amor por la gente, facilidad de palabra, un carácter relativamente alegre, que con libertad habla. Como debilidad del carácter de un evangelista les recordamos, a los muchachos, aquello de creerse que uno es medio estrella. Porque la gente quiere la foto y nos pide la firma, o porque lo aplauden con amor porque predica el Evangelio. Segunda debilidad es la impaciencia. Los evangelistas son muy amables con la gente, pero cuando ya se cansaron se ponen impacientes. ¡Y a veces destruyen en un solo momento lo que edificaron en cinco años! Muy a menudo es así. También está la debilidad del amor al dinero. Todos tenemos cierta inclinación, pero los evangelistas como que tienen un porcentaje un poco más alto. Lo he visto, lo he sentido y por eso se los digo. Y luego, está la debilidad de cansarse. De que si no le dan aplausos y ánimo constante, ya abandonan o amenazan con abandonar. Así que esos son los puntos que uno toca para fortalecerlos. Pero hemos trabajado y en el equipo tenemos esa nueva generación. También uno de mis hijos, Andrés, que el Señor le ha puesto la mano, no nosotros, y que nunca le decíamos que creíamos que el Señor lo estaba tocando. Hasta que él y su esposa sintieron que sí, que el Señor de veras tenía la mano de bendición sobre él. Y cada vez que predicaba se convertía gente y esa es buena señal ¿no? Así que sí, estamos pensando en diversos aspectos de cómo mantener la evangelización y el equipo que funcione como tal. El equipo podría cerrarse si uno quisiera, pero que sigan otros predicando el evangelio. ¡Para eso hemos sido llamados!

LJ: Dr. PALAU… ¿Qué palabras finales tendría usted para los líderes juveniles latinoamericanos?

PALAU: Que elija una esposa que comulga con uno. En ese sentido, que tiene lo que nosotros llamados el espíritu misionero. Es el espíritu de sacrificio. Hay que casarse con una mujer (o un hombre, según de quién se trate, de un hombre o una mujer líder) que tenga el mismo sentir que uno. No hay vuelta que dar, el ministerio demanda un sacrificio de la familia muy grande. Sacrificio del tiempo de la persona que uno ama, que se supone que dijo que se quiere vivir con ella toda la vida y ahora de repente está de viaje. Entonces ella y uno, tenemos que tener el mismo sentir. Saber que lo hacemos por Cristo. Humanamente no es agradable, pero por amor a las almas uno lo hace con gozo, sin quejas. De vez en cuando uno tiene un momento de querer quejarse y es como que el Señor le dice: “Ah, ¿quieres que le pase la pelota a otros? ¡Se la paso!”. Y uno tiene que decir: “No, no. Está bien, está bien. No me quites esta jugada”. Así que la vida de liderazgo es sacrificio, pero el Espíritu Santo llena el vacío. Yo estoy convencido de ello. Además ¡huye de las tentaciones de la soledad! Hay que tener cuidado. Sobretodo, a aquellos que como yo salen fuera de la casa. Cuando uno está de viaje, extraña a la familia. A los jóvenes, a los evangelistas siempre decimos como dijo Pablo a Timoteo: “Cuídate de ti mismo”.

PALAU se bajó , se despidió de nosotros y se subió en la plataforma montada en el Estadio Vélez a predicar en el 35 aniversario del ministerio Visión de Futuro. Los periodistas de Líder Juvenil nos quedamos pensando en el desafío de
batallar no sólo con los celos, sino también con tentaciones reales que también tienen su presencia en los padres espirituales a quienes esos líderes estén dando cuentas. Un verdadero padre espiritual debe tener el valor de poner la mano sobre el hombro de ese líder que se le ve compitiendo con otro líder y enseñarle que esa no es una marca o sello del ministerio cristiano. En el caso de que el líder en competencia no tenga un padre o autoridad espiritual a quien de cuentas, la situación se torna más grave. Si un líder no está sujeto a otros líderes debe ser removido inmediatamente de su liderazgo. Quien no de cuentas de su vida a otro, es un peligro en potencia para la Iglesia de Cristo.

EVANGELISMO MASIVO

Evangelismo masivo del siglo XIX
Por William P. Farley
En 1871, Sara Cooke y la señora Hawxhurst asistían a la iglesia donde pastoreaba D. L. Moody, de 34 años de edad. A pesar de su formalidad y sinceridad, estas mujeres estaban convencidas de que carecía de algo importante: poder espiritual. De modo que ellas se sentaban en la primera fila a orar.
Ellas conversaron con Moody acerca de sus convicciones y empezaron a orar con él para que recibiera poder espiritual. Creció un gran deseo en Moody de tener el poder de Dios. Un día, "se tiró al piso, y entre lágrimas, gemidos y llanto, clamó a Dios ser bautizado con el Espíritu Santo y fuego".1
Mientras estaba de negocios en New York, el Espíritu Santo cayó sobre él. Así lo describió Moody: "Un día, en la ciudad de New York —¡qué gran día!—, no lo puedo describir. Muy raras veces me refiero a esto; es una experiencia casi demasiado sagrada para nombrarla. Pablo tuvo una experiencia de la que no pudo hablar por catorce años. Yo sólo puedo decir que Dios mismo me fue revelado, y tuve tan gran experiencia de su amor que hube que pedirle que detuviera su mano." Moody estaba seguro de que si Dios no levantaba su mano, él moriría.
Después de algunos meses, en 1873, planeó un viaje de predicación a las Islas Británicas. Lo acompañó su reciente amigo y director de música, Ira Sankey. Moody comenzó a predicar; y algo había cambiado. "Los sermones no eran distintos "“señaló—. No presentaba ninguna nueva verdad; no obstante, cientos se convertían. No quisiera volver a lo que era antes de esa bendita experiencia [en New York], aunque me ofrecieran todo el mundo; sería como polvo en comparación".
Así empezó la etapa ministerial de D. L. Moody en que estuvo fortalecido con poder espiritual. Antes de su viaje a Inglaterra, él era poco conocido. Desde Inglaterra se esparcieron rápidamente las noticias del poder sobrenatural que acompañaba su ministerio. Cuando retornó a los Estados Unidos, era una celebridad internacional.
Tan grande era el poder que tenía en su ministerio que algunos lo llamaron un "tercer Gran Despertamiento". Los siguientes veinticinco años recorrió el mundo de habla inglesa. Predicó a aproximadamente cien millones de personas, inicio escuelas, fundó universidades, y dejó su huella en el evangelismo del siglo diecinueve. Tuvo una vida admirable. "Sin educación superior, fundó tres escuelas. Sin formación teológica, reformó la cristiandad victoriana. Sin radio ni televisión, alcanzó a cien millones de personas".

Los tiempos

"La historia del mundo "”escribió Thomas Carlyle"”, es sólo la biografía de grandes hombres" En este sentido, la historia cristiana del siglo diecinueve no se puede entender sin mirar de cerca a D. L. Moody; y no podemos apreciarlo sin un entendimiento de los tiempo en los que le tocó vivir.
Moody nació en un mundo agrícola que había cambiado poco en mil años. Por contraste, vivió durante un período de turbulentos cambios. Creció la población de las ciudades en la medida que la agricultura rápidamente iba en declive. Al morir en 1899, los Estados Unidos ya se había convertido en una nación industrializada. Su generación fue testigo del primer uso del telégrafo, del tren, de los barcos a vapor, y del descubrimiento de los gérmenes y las bacterias.
Fue también una época de cambio teológico. El arminianismo metodista conquistó el calvinismo "ortodoxo" de los padres de la Nueva Inglaterra de Estados Unidos. Las décadas posteriores en la vida de Moody vieron la llegada del premilenarismo, la creciente popularidad de las teorías de Keswick de una vida de santificación, el renovado interés en el Espíritu Santo, y el comienzo del Movimiento de Santidad.
La personalidad de Moody encajó en ese mundo de turbulentos cambios. De alguna manera él fue un vívido ejemplo de la despreocupada América capitalista del siglo diecinueve. Próspero en los negocios, "Moody fue una figura de Horacio Alger "”señala George Marsden"”. El muchacho que nació en modestas circunstancias, que a través de su iniciativa e imaginación, tuvo fama y buen éxito. En ese sentido, fue un hombre de su era".

Biografía

Moody nació en 1837 en Northfield, Massachussets. A la edad de cuatro años vio morir a su padre. Su madre, golpeada por la pobreza, lo crió juntamente con siete hermanos con la moral necesaria para el llamado de Dios más tarde en su vida. Como creció en un adormecido pueblo de Massachussets, apenas obtuvo una educación primaria. Su madre lo bautizo en la iglesia unitaria.
En 1854, a la edad de diecisiete, Moody dejó el hogar para ir a Boston, donde consiguió trabajo como vendedor de zapatos. Era un joven extrovertido, confiado, trabajador, y optimista. Por medio de la influencia de un maestro de la escuela dominical de la Iglesia Congregacional de Boston, puso su fe en Cristo. Irónicamente, cuando postuló para ser miembro de la iglesia, los ancianos le negaron la entrada. Sus antecedentes unitarios no lo habían equipado con el adecuado conocimiento de la Biblia. Posteriormente, un año después, los ancianos aceptaron su afiliación.
Chicago era una ciudad bulliciosa de 80.000 habitantes en la frontera oeste, un dinámico centro de oportunidades de negocio. En 1856 Moody se trasladó allá en busca de buena fama y fortuna. Él tenía diecinueve años de edad. Decidido en convertirse rico, alcanzó de inmediato el buen éxito. A los veintitrés años acumuló 8.000 dólares (equivalente hoy a US$ 800.000).6 Estaba ganando un equivalente a medio millón de dólares por año. Mientras estuvo en Chicago, colaboró en la escuela dominical y se hizo miembro de la Asociación Cristiana de Jóvenes (YMCA), una organización que lo había influido en Boston.
En 1860, Moody dejó sus ambiciones de negocios y se convirtió en evangelista de niños de la YMCA. Aunque eraextremadamente energético, necesitaba adiestramiento en habilidades ministeriales. En sus primeros años, "era todo menos que un experto orador "”afirma D. O. Fuller"”. Después de un culto a media semana en el que trató de decir unas cuantas palabras, alguien le sugirió que en silencio serviría más efectivamente al Señor"
Moody comenzó una escuela dominical para niños pobres de los barrios del norte de Chicago. Su biógrafo cuenta que él "realizó su tarea con celo y determinación y casi alarmante devoción al deber" Su obra rápidamente creció a ochocientos asistentes por semana. Conforme los adolescentes iban creciendo y llegaban a la edad adulta, Moody formó una iglesia para satisfacer las necesidades espirituales de ellos y de sus padres. Este fue su principal ministerio en el decenio de 1860.
En el año 1862, Moody se casó con Emma Revell, de diecinueve años de edad. Él era tosco, sin educación formal y si modales. Emma, sin embargo, era culta y refinada. Bajo su influencia él rápidamente adquirió los modales sociales requeridos, los que serían muy importantes para su posterior ministerio. Ella se encargó de toda la correspondencia, de la economía de la familia, y de la crianza de los tres hijos. Emma era "la firmeza moral del buen éxito de Moody"
Después de su "bautismo en el Espíritu Santo" en 1873, manera en que él siempre lo recordaba, su ministerio dio un giro drástico. Cuando por primera vez recibió el poder, Moody estuvo confundido. Nunca lo había experimentado, y no sabía qué hacer. Esto es lo que dice un testigo ocular:

"Una capilla grande estaba llena para escuchar a Moody; dejó una profunda huella. Acabo de llegar del culto nocturno, donde cada hilera y pasadizo, cada vestíbulo, y aun las escaleras del púlpito, estuvieron repletas de gente media hora antes de que comenzará el culto. El Espíritu Santo obró poderosamente, pecadores de todas las clases sociales buscaron al Señor fervorosamente, y hermanos y hermanas de la Iglesia de Inglaterra, de los Amigos, y de cada denominación, sin invitación fueron motivados a hablar con ellos y a orar" La gira evangelística en Gran Bretaña terminó con cuatro meses en Londres. Algunos han estimado que allí predicó a dos millones y medio de personas.
"Cuando Moody y Sankey retornaron a casa después de esa gira, que duró de 1873 a 1875, eran virtualmente héroes nacionales", refiere George Mariden.11 Llegaron invitaciones a llevar a cabo cruzadas en Brooklyn, Philadelphia, Nueva York, y otros principales centros poblados de Norteamérica .Por el resto de su vida, viajó extensamente (se estima que hasta un millón de millas), y predicó sermones de avivamiento a multitudes.
Una cuidadosa preparación, la cooperación de las iglesias locales, y avanzada publicidad, caracterizaron el ministerio de Moody. Al respecto, él forjó el modelo de evangelismo masivo del siglo veinte que evangelistas como Billy Graham y otros usarían.
Pero Moody hizo más que predicar. En los posteriores años de la década de 1870, empezaron a apaciguarse sus poderes evangelísticos. Con el deseo de preparar evangelistas a tiempo completo y obreros laicos, se dedicó a la educación cristiana. En 1879, fundó una escuela de mujeres en Northfield, Massachussets. Siguió una escuela de varones, en Mount Hermon, en 1881. En 1886, inició un instituto bíblico en Chicago para capacitar a ministros laicos. Después de su muerte, se le dio el nombre de Moody Bible Institute.
Incursionó también en el negocio de publicidad. En los años 1880, contrató a su cuñado, Fleming Revell, para publicar algunos de sus libros. El buen éxito de las obras escritas de Moody prosperó el negocio de su cuñado. Revell Publishing llegó a ser un modelo para las compañías cristianas en el rubro de publicidad.
A fines de 1899, mientras realizaba una campaña en la ciudad de Kansas, Moody enfermó. Murió de una enfermedad al corazón en diciembre, a pocas semanas del nuevo siglo. A través de todo el país, la iglesia lamentó su muerte.

La particularidad de Moody

Comparado con otros evangelistas, Moody ha sido único. Con solo el equivalente a una educación primaria, predicó a millones. Su falta de educación, sin embargo; no lo detuvo. La mayor parte de su vida luchó por deletrear correctamente, usar la debida puntuación, y hablar con propiedad.
Dice un viejo dicho: "No hay grandes hombres que no sean grandes lectores". Moody puede haber sido una excepción. La acción, no leer teología ni pasar tiempo en contemplaciones, fue lo que caracterizó su vida. A la edad de 62, unas semanas antes de su muerte, todavía estuvo predicando hasta seis veces al día. Aunque leyó diligentemente la Biblia, leyó muy poca teología o historia de la Iglesia, pero sí los escritos de su amigo, C. H. Spurgeon. El pragmatismo, no la vida de la mente, constituyó su interés.
En segundo lugar, nunca fue ordenado. Fue un consumado hombre de negocios y evangelista. Todos sus grandes predecesores "”Whitefield, Edwars, y Finney"” eran ministros ordenados; pero Moody rompió el molde. Técnicamente, era un predicador laico, e insistió en que la gente lo llamara "Señor Moody".
En tercer lugar, fue el primer evangelista de masas. Anterior a Whitefield en el siglo dieciocho, los pastores locales evangelizaban a sus congregaciones. No había evangelistas itinerantes. Los ministerios de Ashel Nettleton (1783-1844) y Charles Finney (1792-1875) siguieron los pasos de Whitefield, pero ninguno condujo cruzadas masivas como Moody.
Moody realizó sus cruzadas con eficiente destreza organizativa propia del hombre de negocios que era. Cuando lo invitaban a una ciudad, requería unidad entre los líderes protestantes, un ya establecido apoyo financiero, visitación casa por casa en la ciudad, y a veces exigía la implementación de un edificio adecuado antes de que aceptara la invitación. Su equipo de colaboradores organizaba todo con anticipación. Nada se dejaba al aire. En sus últimos años, no se percibía mucho la espontaneidad del Espíritu Santo.
Finalmente, cuando la mayoría de los evangelistas del siglo diecinueve pertenecían a una denominación, Moody nunca estuvo ligado a ninguna. No estuvo en contra de ello. Por el contrario, se valió de su estado neutral para tender puentes entre él y las organizaciones cristianas separadas entre sí. Su ministerio promocionaba el ecumenismo entre aquellos a quienes servía.

Su legado

Así como muchos grandes hombres, Moody ha conmovido profundamente a la Iglesia.
Primero, su vida cambió la percepción que tiene el público de un evangelista. Su ejemplo promovió la separación de la teología y el evangelismo en la mente del público. Él dijo que "aunque lo que uno cree es importante, en quién se cree es de suma importancia". Dichas afirmaciones dan la impresión de que la teología y la experiencia en Cristo se pueden separar o que son dos distintos asuntos. Su vida y ministerio fomentaron la idea de que el pensamiento crítico no es importante para la obra de evangelismo.
Como muchos hombres, Moody sí tuvo una teología, pero la mantuvo simple. La resumió en tres puntos: arruinado por el pecado, redimido por la sangre, y regenerado por el Espíritu Santo.
Moody también propagó las escuelas bíblicas. En contraste con los seminarios, las escuelas bíblicas atenúan el énfasis en la historia de la Iglesia, el estudio formal de teología, y el estudio de las lenguas bíblicas originales. El resultado es un énfasis en el concepto de "yo y mi Biblia".
El ministerio de Moody también introdujo un nuevo sentimentalismo en la obra evangélica. Él a menudo predicaba en busca de una respuesta emocional. Su mensaje era sencillo, sincero, y directo. Su prédica se caracterizaba por realismo; era una simple exhortación matizada con anécdotas personales. Su estilo estuvo en directo contraste con el viejo evangelismo que apelaba a la razón humana. No obstante, el Espíritu Santo convertía a miles a través del ministerio de este siervo de Dios.
El ministerio de Moody contribuyó muchísimo en la iglesia y la sociedad. Él fomentó y motivó el compromiso del laicado en el evangelismo, la unidad de la iglesia, y el ministerio interdenominacional.
Moody fue un predicador de término medio que obtuvo buen resultado por encima del promedio porque el poder de Dios lo acompañó. A consecuencia de ello mucha gente confió en Cristo, no en D. L. Moody. Su ministerio constantemente recordó a los hombres de la necesidad del poder del Espíritu Santo.
Como la mayoría de obreros cristianos, el ministerio de Moody impactó la iglesia en muchas maneras no vistas antes. Moody influyó profundamente en F. B. Meyer. Meyer, con nuevo fervor evangelístico, influyó en J. Wilbur Chapman. Chapman ayudó al ministerio de Billy Sunday, quien a la vez tuvo un profundo impacto en Modacai Ham. Ham, en una campaña evangelística en Carolina del Norte, guió a Billy Graham a Cristo. Dios se mueve de manera misteriosa, y el ministerio de D. L. Moody constantemente nos recuerda esta verdad.
Verdaderamente, la historia es la historia de la obra de Cristo.

EL AÑO DE LOS EVANGELISTAS

Sin lugar a dudas Dios cumplirá lo que ha dicho, que este año levantará a sus evangelistas ,parece que los últimos años, ellos es decir, los que Dios usaba para traer a los perdidos a su reino (por mutlitudes y con gran demostración de poder , milagros y prodigios ) , tomaron su tiempo para muchas otras cosas;

El espíritu profético esta en toda la iglesia pero no todo el que profetiza necesariamente es un profeta, de igual forma , en la gran comisión Jesucristo mando a toda su iglesia a evangelizar pero definitivamente el ser testigos no necesariamente significaba tener el Ministerio evangelístico ;Hoy el Señor por medio de su Espíritu Santo esta despertando el espiritu de los evangelistas , no importa que hoy se diga que no funcionan las campañas evangelisticas, qué mucha inversión , qué pocos resultados ( los resultados dieron una nota aprobatoria de 100 a los evangelistas que fueron llamados para este ministerio , ellos cumplieron con lo suyo, los que fallaron fueron los miembros, lideres pastores de la iglesia que no supieron manejar los resultados consolidar y afirmar en su fe a los nuevos nacidos ).

Jesús tuvo el ministerio evangelistico , no tuvo dificultad para traer las noticias de su reino a una sola persona , como a multitudes ,Él estuvo enfocado en su misión, buscar y salvar lo que se había perdido .

Es tiempo de pedir al Señor denuedo para predicar hoy su evangelio, es tiempo de volver a predicar en los parques , calles, buses; es tiempo de convocar a las iglesias para organizar campañas multitudinarias, volver a llenar los coliseos, los estadios , los cines no solamente para realizar más conferencias de edificación , al final la iglesia esta tan robusta ,hay mucha revelación apostólica, profética (yo estoy de acuerdo con ellas)sino para proclamar el año agradable del Señor , ya lo dijo Jesús , no digas que faltan meses para la cosecha , los campos estan listos ahora mismo. ¡Hay que evangelizar!


Evangelista de Dios ¡levantate ahora ! predica a tiempo y fuera de tiempo, este es tu tiempo, porque es el tiempo de Dios para salvar a multitudes. No temas el qué diran , y comienza haciéndolo aunque otros no lo hagan.

Predica , deja los resultados al Señor , haz labor de evangelista, estoy seguro que la unción descenderá sobre ti en el camino. comparte con el Señor esta carga que Él te pone , el ama a los perdidos , necesita a alguien ¿seras tú?


Oración : Amado Padre, ten misericordia de esta humanidad perdida, te ruego oh Señor de las míes ,que envies obreros a los campos , te pido Padre que envies tu poder, que soples sobre tu pueblo que la tierra tiemble y llenes a tu iglesia de Poder para evangelizar, te ruego Señor que levantes evangelistas que sacudan esta sociedad, Padre levanta a hombres con esa pasión por los perdidos que tuvieron tus siervos de otras generaciones Finney, Spurgeon, Moddy , Wesley y otros más ,escucha ahora Señor la oración de tu siervo.Amen.



Anonimo