el León de la tribu de Judá, la Raíz de David

Cachorro de león, Judá; De la presa subiste, hijo mío.

Tenemos también la palabra profética más segura

Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos HOMBRES DE DIOS hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida

Pero levantándose Pedro, corrió al SEPULCRO; y cuando miró dentro, vio los lienzos solos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido.

Porque en él fueron creadas todas las cosas

El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando.

He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo

El sol se convertirá en tinieblas, Y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, Grande y manifiesto

SOBRE LO PROFETICO


Profeta Bill Hammon
Nuestro Dios es un Dios personal. Él desea una relación íntima con cada persona, más que una relación distante con la raza humana. Cuando Adán y Eva conformaban toda la humanidad, el Todopoderoso hablaba y caminaba con ellos. Sin embargo, desde que el pecado opaco los oídos para escuchar y los ojos para ver a Dios, Él no ha podido comunicarse directamente con cada individuo. La raza humana no desea comunión con Dios y no es lo suficientemente sensible como para oír Su voz.

Los Profetas - Canales de Comunicación de Dios. Por esa razón, Dios ha tenido que encontrar individuos con quienes Él se pueda comunicar personalmente, y entonces por medio de ellos poder hablarle al resto de la humanidad. A través de las edades, Él ha levantado a personas especiales llamadas patriarcas y profetas para que fueran sus voceros para la humanidad. En la plenitud del tiempo, Dios nos habló en la persona de Jesucristo (He. 1:1-2), quien era el mismo Dios manifestado en carne (1 Ti. 3:16), la total y completa expresión del Dios mismo. (Col. 2:9).

Jesús - Dios en Forma Humana. Jesús era los pensamientos del cielo, palabras, principios, planes, y patrón de vida hecho visual y manifestado verbalmente en la tierra. Los profetas, del Antiguo Testamento, habían profetizado en parte, con frecuencia hablando palabras que ellos mismos no entendían en su totalidad, Jesús era más que un profeta. Él entendía completamente y expresaba a Su Padre celestial, declarando todo el consejo de Dios. Él era la más completa revelación de la gloria de Dios y la más grande expresión de su personalidad que ha tomado lugar en la eternidad.
Jesús rasgó el velo que nos impedía ver a Dios, y quitó nuestra sordera. Él abrió el camino para que Dios viniera y habitara personalmente en cada individuo. Cuando una persona nace de nuevo por la sangre de Jesús y es llena del Espíritu Santo, ese cuerpo individual de hecho se convierte en un templo de Dios, un lugar donde el Todopoderoso puede habitar (1 Co. 6:19). Estos cuerpos son entonces unidos como una casa espiritual donde la plenitud del Señor puede habitar (Ef. 2:19-22).

Jesús - El Prototipo de Una Nueva Raza. Esto es posible porque Jesús el Dios-Hombre fue el comienzo de una nueva raza de seres creados por Dios. Cristo Jesús fue el primogénito entre muchos hermanos, el prototipo de toda una nueva creación en Cristo quienes serían como Él, siendo conformados a Su misma imagen y semejanza. Ese cuerpo humano de Jesús, conteniendo la plenitud de la deidad, fue crucificado, enterrado, resucitado, y con un cuerpo inmortal aun está siendo lleno de la plenitud de Dios, y es la cabeza de los miles de millones de hombres y mujeres redimidos que hacen parte de la Iglesia.

La Biblia - Dios en Forma Escrita. Después de que Jesús ascendió en su cuerpo, el mundo no ha podido ver más la plenitud de Dios en carne, pero Jesús, nos envió al Espíritu Santo, y por medio del Espíritu se escribieron en la Biblia las reglas y normas por medio de las cuales Dios puede ser conocido y entendido. Conocido correctamente en su dimensión total, la Escritura es suficiente para damos el conocimiento de todo lo que necesitamos ser en nuestra vida mortal y en la eternidad. La Biblia es ahora la revelación de Dios y las Sagradas Escrituras es todo lo que la iglesia mortal necesita para llevar a cabo toda la voluntad de Dios.
El Profeta - El Portavoz de Dios. Hoy, Dios desea caminar y hablar con nosotros en una forma individual, personal, y en una relación íntima por medio de la Biblia y del Espíritu Santo. Aun así no todos los cristianos saben cómo . reconocer la voz del Señor. Aun cuando ellos pueden reconocerla, muchos no saben como responder a ella para así cumplirla. De ésta manera, y de muchas otras formas, ningún individuo es autosuficiente en su relación con Dios; todos necesitamos las otras partes del cuerpo de Cristo. Así que Dios ha establecido en el cuerpo el ministerio del Profeta como una voz especial; Él ha establecido el don de profecía como Su voz en medio de la congregación, Y nos ha enviado el espíritu de profecía para dar testimonio de Jesús por todo el mundo.

La Profecía - La Voz del Espíritu Santo. La venida del Espíritu Santo, el nacimiento de la iglesia, y la publicación de la Biblia no eliminó la necesidad de la voz profética del Señor; de hecho, intensificó está necesidad. Pedro insistió que el profeta Joel estaba hablando de la era de la iglesia cuando proclamó: "Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas Profetizarán" (Hech.2:17). Pablo enfatizó esta verdad cuando le dijo a la iglesia de Corinto "Procurad Profetizar" (lCo. 14:39; Ef. 4:11). Dios todavía quiere que la revelación de su voluntad sea proclamada, así que, ha Establecido el ministerio profético como una voz de revelación e iluminación la cual revelará la mente de Cristo a la raza humana. El también usa este ministerio para dar instrucciones específicas a individuos concerniente a Su voluntad personal para sus vidas.

El Ministerio del Profeta - Para Iluminar no para Añadir. El ministerio del profeta no es, por supuesto, para añadir o para sustraer de la Biblia. Cualquier adición nueva aceptada como infaliblemente inspirada podría ser un engaño, documentación falsa que podría contener errores que llevarían a la condenación. En lugar de esto, el profeta trae iluminación e instrucciones específicas sobre lo que ya ha sido escrito. El don de profecía del Espíritu Santo por
medio de los santos es para traer edificación, exhortación yconsolación a la Iglesia (1 Co. 14:3).

La Profecía Personal Trae Confirmación y Testimonio. El orden divino de Dios para la comunicación con el hombre, es el Espíritu Santo susurrando los pensamientos de Cristo en el corazón del cristiano. Pero lo que el individuo ha sentido en su espíritu debe ser confirmado: El consejo de Dios es que cada palabra necesita tener el testimonio y debe ser confirmada en la boca de dos o tres testigos (2 Co. 13:1). Este es un papel importante que puede ser llevado a cabo por la voz profétiCa. Obviamente, la profecía personal nunca debe convertirse en un sustituto de la responsabilidad del individuo y el privilegio de escuchar la voz de Dios por sí mismo. Dios es un Dios celoso, y no se complace cuando permitimos que cualquier cosa obstaculice una relación íntima y una comunicación personal con Él, aun si el obstáculo proviene del ministerio que Dios mismo ha ordenado.

¡La profecía personal no debe tomar el lugar de nuestra responsabilidad de ayunar, orar, y buscar a Dios hasta que oigamos del cielo por nosotros mismos! A la misma vez, muchas personas no pueden oír, o no toman el tiempo para escuchar, lo que Dios quiere decirles. Dios, usualmente desea más ansiosamente hablamos que nosotros de escucharle, pero Él no siempre irrumpirá nuestros horarios tan ocupados, tratando de gritar para sobre pasar el ruido de la televisión, o nuestras pláticas sociales, (aunque ocasionalmente él podrá tener nuestra atención cuando estamos durmiendo). Cuando esto sucede, el señor con frecuencia usa la voz del profeta para hablarle a individuos, congregaciones, y naciones. Su mayor deseo es que Sus hijos tengan momentos específicos en el cuál esperan en Él hasta que la mente, emociones, y voluntad se hayan aclarado lo suficiente para que Él pueda comunicar lo que hay en Su corazón y mente claramente.

Principios Proféticos Probados. Por treinta y cinco años, he estado involucrado en el ministerio profético al Cuerpo de Cristo. No es primordialmente una justificación teológica o bíblica de la autenticidad de la profecía en nuestros días; hablo para aquellos que están convencidos de que los profetas operan en la Iglesia de hoy, aquellos que han recibido una profecía personal, y que desean responder apropiadamente y en forma fructífera a lo que Dios les está diciendo.

Consejería Pastoral Sobre la Profecía Personal.
aquellos pastores y ancianos que pasan horas aconsejando a personas que creen que han recibido una palabra verdadera de parte del Señor. Estoy consciente de que aun las profecías verdaderas, si no se entienden o se responde correctamente, pueden causar gran confusión y provocar decisiones equivocadas entre cristianos inmaduros, sin compromiso, o bíblicamente analfabetas. Mucho peor, entonces, son los estragos, creados por las profecías falsas, las cuales requieren horas de consejería pastoral para resolver los problemas y sanar las heridas resultantes.
Los pastores que enfrentan tales situaciones tienen mi simpatía y compasión. Espero que las verdades expresadas en este libro les ayuden a dar consejos sabios a todos aquellos que en sus congregaciones han recibido profecías personales. Espero también que tengan en mente que la solución divina para los problemas de la profecía personal no es la de aislar a los santos de esto, ni desanimarles a que busquen a Dios personalmente sobre sus necesidades específicas. En lugar de esto, la estrategia bíblica es la de entrenarles para que disciernan lo que es verdad, y cómo responder correctamente a una palabra verdadera de parte del Señor.
Los Profetas ya Vienen - iPrepárense! Creo que este es el tiempo en que Dios está levantando una multitud de profetas que han sido escogidos y ungidos - honestos, verdaderos, entrenados y que con sus experiencias han adquirido madurez. Mezclados entre estos se encontrarán aquellos profetas que son ignorantes, inmaduros y aun falsos. No habrá lugar donde esconder a los santos de éstos, ya que en nuestros días los medios de comunicación llegan a cada hogar. Así que la única salvación verdadera de los engaños del enemigo será que los santos sean expuestos en forma apropiada y con propósito a los verdaderos profetas. Ellos deben aprender a discernir lo verdadero de lo falso, y ser entrenados en como responder.

Restauración o Devastación. En el arsenal de Dios y en el ministerio, pocos dones, creo tienen tan gran potencial de traer bendición o causar devastación como lo es la profecía.Así como el rayo láser, ésta puede ser usada para traer vida,sanidad y restauración; o confusión, destrucción o muerte.La profecía no es un juguete. Dios no la ha otorgado solamente para satisfacer al curioso. Es un químico volátil en el laboratorio de Dios, que debe ser manejado por manos experimentadas y usada bajo supervisión adecuada .

SOPLA EN MI

Espíritu Santo, sopla sobre las naciones , sopla sobre mi nación, sopla sobre mi familia, sopla Espíritu Santo en la iglesia donde pastoreo, sopla sobre mi ministerio, sopla , sopla........

24 DÍAS DE CAMBIO


: ¡Presión extrema!

(a partir del momento cuando usted comience a leer esta profecía)
Por Chuck D. Pierce Profeta de las naciones
clip_image002¡Un odre en transformación!
Por favor lea esto con atención. Los 24 días siguientes son importantes para nosotros. Ni bien entregaba la palabra en la reunión de los primeros frutos el sábado, comenzaron a ocurrir grandes cambios. El Señor comenzó a hablarme con claridad sobre la “presión extrema” por la que estamos atravesando. El sábado por la tarde, el Señor comenzó a hablarme sobre la intensidad de los próximos 24 días.
¡24 días de intenso cambio!
Esta es la palabra que el Señor me entregó el fin de semana pasado: “Te dije que las aguas no se apoderarán de ti. A través del tiempo en el que estás caminando, puedo verte hundiéndote y las aguas levantándose sobre tu cabeza. Mantente a flote conmigo. Mantente en fe estos próximos 30 días. Si te hundes, hay muchas trampas esperándote en el fondo, en el lugar de las circunstancias sobre las que estás caminando. Sí, te digo que estás caminando sobre las aguas y no debajo”.

“Mantente encima. Mantente encima y no debajo de esta situación. Las trampas son mayores si caminas por debajo de esta situación. Confía en Mí y la fe para estar por encima permanecerá en ti. ¡Mantente por encima! Camina conmigo. ¡Mantén tu cabeza en alto y las aguas no te cubrirán!”.

“¡Estos 24 días debes mantenerte por encima! Hay trampas que el enemigo alineó y estableció para atraparte. Estas trampas se ven como un laberinto y te encontrarás a ti mismo diciendo, ‘No puedo hallar la salida, porque cuando salgo de esta, caigo en otra’. Por eso, pídeme que te mantenga a flote. Cuando diga ven, acércate una y otra vez. No mires atrás o te hundirás y las trampas te acompañarán. Te verás diciendo, ‘No puedo hallar la salida’”.

Entiende la autoridad que tienes

“Arrojo una línea de vida ahora mismo, deja de pensar que las aguas te cubrirán. Ya arrojé el salvavidas. No te hundas y no pierdas la visión de lo que te dije. ¿Piensas que soy una aparición fugaz en medio de ti? No soy fugaz. Estaré allí los próximos 24 días para cuidarte hasta que estés reposicionado”.
“Te estoy mojando estos días para que no te quemes con el fuego y el calor. Aún el agua no puede apagar el fuego. Pero mi presencia, mi viento y la flotabilidad de tu fe, mantienen tu cabeza sobre el agua e impiden que el fuego queme tus pies. Muchos te están observando caminar ahora, por eso no debes mirar las circunstancias, sólo mira hacia adelante y cuida como caminas”.

“La línea salvavidas que te arrojé se está transformando en una cuerda de equilibrista. Dirás, ‘Espera, espera, puedo ver el camino. Es muy estrecho y muy peligroso, pero mi fe mantiene mis pies plantados y mi cabeza sobre el agua’”.

“Entiende quién eres. Entiende la autoridad que te entregué. Ahora te estoy invitando a entrar en una nueva abundancia. Sé lo que viene en tu contra. Permití que estas cosas se levanten para que puedas destruirlas. No te destruirán y, debido a ello, la abundancia te está esperando. Podrás decir, ‘Sí, estoy en lo nuevo. Pero no me gusta lo nuevo’”.
“Muchos no se moverán hacia lo nuevo, porque lo nuevo puede ser mucho más incómodo que lo viejo. Algunas personas prefieren la incomodidad a la comodidad, porque saben que la comodidad pierde su gloria con mucha más rapidez. ¡Atraviesa la incomodidad ahora y entrarás en mi reposo en los días por venir!”.

¡Aparte 3 días!

Debes ser como Esdras. Él se detuvo en el río Ahava y proclamó ayuno. ¡Aparta 3 días! El lugar que tienes por delante es tan estrecho que si no ayunas tres días, no lo podrás atravesar. Creo que Dios trajo esto sobre nosotros y comenzará a agitarse a partir de ahora . Creo que si apartamos 3 días para ayunar en los próximos 24 días, atravesaremos esta dificultad y saldremos del lugar estrecho en el que nos encontramos.
No temas ayunar. Dios escogerá tu ayuno. Ponte de acuerdo con Él. Pídele al Señor que te diga cuáles son los tres días que debes ayunar. Este ayuno es para buscarlo para que nos revele el camino correcto para nosotros, para sus pequeños (la siguiente generación) y por nuestras posesiones.

¡El enemigo está en el camino!

Esdras 8:22 dice: “En realidad, sentí vergüenza de pedirle al rey que nos enviara un pelotón de caballería para que nos protegiera de los enemigos, ya que le habíamos dicho al rey que la mano de Dios protege a todos los que confían en él, pero que Dios descarga su poder y su ira contra quienes lo abandonan”. ¿Qué te dice eso? El enemigo está en el camino. Ciro les ofreció protección total, una compañía que los llevó hasta Jesuralén. Pero Esdras supo que no era el camino de Dios. Él los rodearía de una manera sobrenatural y los llevaría hasta el siguiente lugar. Verían operando a Dios.

Creo que el Señor nos está diciendo lo mismo. Esto es lo que llamamos “presión extrema y camino estrecho”. Es el lugar al que llegas, donde se cumplen todas tus promesas, pero no puedes atravesarlo porque es demasiado estrecho, hasta que te detienes y miras, diciendo: “Está bien, ¿ahora cómo haré para atravesar esto?”. Ese es un lugar de presión extrema. Así se ve. ¿Cómo poder atravesarlo para seguir experimentando lo nuevo que Dios colocó en nosotros?

Esdras sigue en el verso 23: “Así que ayunamos y oramos a nuestro Dios pidiéndole su protección, y él nos escuchó”. ¿El resultado?

Primero, el Señor hizo que el enemigo en el camino no tuviera poder para operar. Luego protegió sus posesiones para el plan futuro de edificación. Finalmente, esto también permite la protección de los pequeños para que puedan entrar en su futuro.
Muchas obras del enemigo se soltarán en contra nuestra, pero Dios dice: “Ayuna. Detente 3 días durante los 24 y permíteme determinar tu ayuno. Aseguraré tus posesiones para el futuro. Aseguraré a la siguiente generación que te sigue. Removeré al enemigo que está en el camino”.

“Afírmate conmigo. Búscame y me hallarás. Yo te veré atravesar el lugar estrecho. Algunos de ustedes sienten como si estuvieran en una caparazón. No están ahí. Les daré la estrategia para salir en estos próximos 24 días. Yo te traje hasta este lugar en este nuevo viaje y ahora estás a punto de salir”.

“Espera que me mueva a tu favor. Espera que me mueva. Conozco los planes que tengo contigo, por eso debes esperar que me mueva. Espera que tu final sea mayor que tu principio”.
Chuck D. Pierce

EL REINO DE DIOS




“La fusión de los tres Reinos está al alcance de la mano”


Por Profeta Theresa Phillips


Hambre y tenacidad violentas

Mateo 11:12 dice: “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos ha venido avanzando contra viento y marea, y los que se esfuerzan logran aferrarse a él”.

Daniel 7:15 dice: “Yo, Daniel, me quedé aterrorizado, y muy preocupado por las visiones que pasaban por mi mente”.

Cuando leí estas escrituras, recibí una palabra del Señor que me sacudió: alarmándome, excitándome y despertando un gran deseo e incrementando mi pasión por una adoración íntima.

Aprendí que debo hablar desde la experiencia, porque es nuestro mejor material. Compartiré con usted las cosas que el Señor me mostró. Puedo verme en todo, quiero decir en todas las reuniones en las que me encuentro, con un hambre, una pasión y un deseo de movilización violenta como nunca antes. ¡La gente inundaba los altares para pedir más! Por victoria, por sanidad, por el bautismo del Espíritu Santo, cualquier sustancia que pudieran obtener. La gente está hambrienta por Dios. Esta gente dulce y hambrienta, son los cristianos.

Está rugiendo un hambre santo en los estómagos de los amantes del Señor. Están apasionados por las señales y maravillas. La gente se está consumiendo en adoración. No se detienen ante el pensamiento de recibir una gota de su gloria. ¡La quieren!

Esta misma pasión alejará a los enemigos del Señor. Las liberaciones comenzarán a ocurrir. Se incrementará el gozo y la gracia conquistará el corazón de cada hombre. Las almas correrán hacia la Casa del Señor, los perdidos serán salvos y los pródigos regresarán a la casa. Esta es la palabra del Señor. ¡Alabado sea Jesús!

Estaba de pie en el estacionamiento del edificio de nuestro ministerio y compartía con otra persona del edificio, simplemente le contaba sobre la Gloria de Dios con señales y maravillas. Repentinamente, pude ver que comenzó a caer una pluma hermosa. Esta pluma era de un blanco muy brillante. Comencé a decirle al hombre acerca de las plumas que estaban cayendo en nuestras reuniones. Estaba convencida que pensaba que estaba loca. Luego ambos comenzamos a buscar algún pájaro en el cielo. Pero no había ninguno.

Era curioso, porque no era un creyente

Luego, justo sobre nosotros, vimos esa pluma blanca, ¡pero ningún pájaro! Entonces me dijo: “¿Por qué no atrapas esa pluma ahora?”. Comencé a correr detrás de la pluma con desesperación para mostrarle que la presencia de Dios es real. Pero para mi sorpresa, él corrió detrás de la pluma a mi lado porque también la quería. Se nos escapó y voló hacia el cielo azul. No pudimos recuperar este regalo, aunque creíamos. El hombre pidió más. Me quedé allí por más de una hora compartiendo un testimonio tras otro. Me oyó y luego dijo que creía. ¡Alabado sea Dios! (Esa misma tenacidad es la que ganará a los perdidos y sacudirá a los tibios).

La misma idea que Dios podía mostrarse de semejante manera a este hombre, me desesperó mucho más para correr hacia y estar más cerca de Él. Luego oí que el Señor decía: “Tu respuesta determinará tu futuro”. Eso me sacudió. ¿Nuestra respuesta hacia Dios determinará nuestro futuro? Ayúdame Señor.

En ese momento decidí que necesitaba conocer más. ¡Lo necesito a Él¡ Pero, más que sólo pensar en mí, supe que los perdidos lo necesitaban a Él y debía presentarle esta palabra a los perdidos, los débiles, los heridos y los que desmayaron. Necesitamos presentar palabras en las que Él pueda pelear por nosotros. Él conquistará por nosotros y, por encima de todo, cuánto nos ama el Señor. ¡Debemos permitirle al Señor que se muestre y manifieste su gloria!

Los tres reinos

El Señor me mostró específicamente tres reinos: el reino de este mundo, el Reino de Dios y el Reino de los Cielos.

1. El reino de este mundo es el área de influencia de satanás

Lucas 4:5 dice: “Entonces el diablo lo llevó a un lugar alto y le mostró en un instante todos los reinos del mundo”.

Juan 18:36 dice: “Mi reino no es de este mundo, contestó Jesús. Si lo fuera, mis propios guardias pelearían para impedir que los judíos me arrestaran. Pero mi reino no es de este mundo”.

2. El Reino de Dios se soltó sobre la tierra y se extiende por el Espíritu Santo a través de los hombres

Mateo 16:19 dice: “Te daré las llaves del reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo”.

Mateo 12:28 dice: “En cambio, si expulso a los demonios por medio del Espíritu de Dios, eso significa que el reino de Dios ha llegado a ustedes”.

Esta representación del Reino de Dios es su manifestación en la realidad terrenal. Estas parábolas hablan del Reino de Dios aquí en la tierra y se mueve en ellos por medio del Espíritu Santo.

3. El Reino de los Cielos está a la mano


Daniel 7:27 dice: “Entonces se dará a los santos, que son el pueblo del Altísimo, la majestad y el poder y la grandeza de los reinos. Su reino será un reino eterno, y lo adorarán y obedecerán todos los gobernantes de la tierra”.

Mateo 3:1-3 dice: “En aquellos días se presentó Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea. Decía: Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca. Juan era aquel de quien había escrito el profeta Isaías: Voz de uno que grita en el desierto: Preparen el camino para el Señor, háganle sendas derechas”.

¡El cambio está aquí!

Me estoy dando cuenta que viene sobre nosotros una gloria mucho mayor. Es la combinación de tres reinos. En esta combinación veremos un cambio de fe radical por los Cielos. Muchos fueron llamados a predicar el Reino de Dios, ¡el Reino de los Cielos! Muchos fueron absorbidos por los reinos de este mundo. Este movimiento está creciendo rápido y es furioso. También someterá a todas las naciones y denominaciones. ¡El cambio está aquí!

Será desafiado, pero no se podrá detener. Pasará por momentos de quietud, pero no de retiro. Estos tiempos son sólo para reagrupar los ejércitos del Señor para hacer obras mayores con brazos más fuertes y oraciones militantes poderosas. Asambleas completas recibirán encuentros en un segundo y será repentinamente.

En estos días leemos, oímos y nos preguntamos: “¿Qué es el Reino de Dios? ¿Qué es el Reino de los Cielos?”. Estoy convencida que estamos entrando en la combinación de estas dos dimensiones como en Daniel 2:44: “En los días de estos reyes el Dios del cielo establecerá un reino que jamás será destruido ni entregado a otro pueblo, sino que permanecerá para siempre y hará pedazos a todos estos reinos”. Se está ganando esta guerra. El Reino de Dios se está expandiendo por toda la cristiandad. El mundo trata de cerrar los cielos, pero la Iglesia comenzará a quebrarlos, cambiando radicalmente por la presencia del Dios todopoderoso en medio del cambio.

Entronando al Rey

La gente se está despertando ante la realidad que debe volver a entronar al Rey en la Iglesia (Salmo 22:3: Pero tú eres santo, tú eres rey, ¡tú eres la alabanza de Israel!). Es la realidad de su presencia que se establecerá antes de la venida del Señor. Dice: “Tendré un pueblo que me coronará como Rey en la asamblea de los santos”. Cuando lo llevemos a las calles, reportarán lo que ven en su palacio santo en el Cielo.

Está llamando a muchos a salir de las cortes externas hacia las Cortes Celestiales, el santuario interior de su presencia real, majestuosa y santa. Está más allá del lugar de la intimidad honorable con el Rey. Una recompensa de adoración, alabanza y anhelo. Él está desafiando a muchos a redireccionar su alabanza desde la tierra hacia el Cielo, una alabanza que una el Cielo con la tierra. “Atraeré a mi pueblo hacia Mí”, dice el Señor.

El Reino de los Cielos no tiene fin, pero el Reino de Dios en la tierra cesará en la forma que lo conocemos hoy. El Reino de Dios es la realidad del Espíritu que guía todas las cosas eternas en el presente, mientras estamos acá abajo. Él es el Rey en la tierra. El Espíritu Santo es Rey en la tierra, la parte impenetrable de Dios que está siempre presente con nosotros. Él está reinando y manifestando su gobierno eterno en la tierra en el presente.

Salmo 46:6 dice: “Se agitan las naciones, se tambalean los reinos; Dios deja oír su voz y la tierra se derrumba”.

El Espíritu Santo como Rey ahora está desatando cambios gubernamentales en el espíritu y en lo natural. Está volviendo a tomar los Reinos de Dios el Padre. Dios oyó las oraciones de su pueblo, así como oyó a los israelitas en los días de Moisés.

Éxodo 3:7 dice: “Pero el Señor siguió diciendo: Ciertamente he visto la opresión que sufre mi pueblo en Egipto. Los he escuchado quejarse de sus capataces, y conozco bien sus penurias”.

En este tiempo, Dios no sólo oyó las oraciones de parto, sino el clamor de los espíritus hambrientos. Está enviando al becerro gordo y alimentando con proteínas a los hambrientos que ministran ante Él. Sí, está fortaleciendo a los que se sienten débiles, desvalidos y abandonados, los que perdieron su esperanza durante la espera… ¡Él está aquí!

“Esta es la hora y el momento cuando se combinarán los tres Reinos”

Está aquí, en el lugar donde se anhela, donde el Reino de Dios en la tierra se cubre con oraciones, atrayendo una presencia sobrecogedora del Espíritu Santo. El abrigo (Salmo 91:1) se está manifestando en oración por todo el mundo. Las oraciones se están oyendo desde el Cielo, Dios está oyendo nuestras oraciones. Las buenas obras se están reconociendo desde el Cielo. La manifestación de los dones espirituales está explotando en la tierra y se observa desde el Cielo.

Una nueva realidad se está combinando con esta. Es el poder apasionado de la oración radical que sacude los Cielos y entrona al Rey, un lugar de habitación donde pueda morar. Los lugares de manifestación emergerán en la medida que los santos se unan radicalmente a la alabanza celestial en el Trono de Dios, clamando al unísono con los redimidos y los ancianos, moviéndose con el Espíritu Santo de dimensión en dimensión. Los ángeles dirigirán la adoración con un sonido nunca antes oído aquí en la tierra. Aquí comenzaremos a ver dos dimensiones del Reino de Dios combinándose como una fuerza sin comparación, (Daniel 2:44) la alabanza que transformará un servicio extraordinario en una adoración radical. Se verá, olerá, oirá y gustará una presencia tangible de la gloria de Dios. Cambiará los corazones de los hombres para siempre. Los perdidos correrán hacia su lugar de habitación, hallando descanso y reposo para sus almas.

El Señor dice: “Esta es la hora y el momento cuando se combinarán los tres Reinos”.

El reino de este mundo se someterá al Reino de Dios (el Reino gobernado por el Cielo). El Reino de Dios se llenará con el Reino de los Cielos (incluyendo la visitación y la manifestación de los ángeles, donde el reino de los Cielos se hará presente en la tierra). Se revelarán dos dimensiones tangibles del Reino de Dios. La tierra se sacudirá y la gente estallará en una alabanza radical. ¡Esto revertirá el ataque hacia la Iglesia! ¡La mano de Dios cambiará todo en la tierra con señales, maravillas y milagros! Se conocerá la presencia tangible de Dios. Vendrá en poder, ¡porque Él es Dios!

¡Debemos prepararnos para la manifestación del Reino de los Cielos!

Mateo 3:2 dice: “Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca”.

Cuando Elías le dijo a su siervo “mira”, tuvo que ir siete veces antes de atrapar la visión de la nube como la palma de una mano. Así será cuando veamos al Reino de los Cielos: Mira… ¡está a la mano!

Apocalipsis 11:15 dice: “Tocó el séptimo ángel su trompeta, y en el cielo resonaron fuertes voces que decían: El reino del mundo ha pasado a ser de nuestro Señor y de su Cristo, y él reinará por los siglos de los siglos”.

Theresa Phillips

ORACION INTERCESORA LIBRO





¡Cualquier cristiano intercesor y de oración debería leer este libro!
La oración intercesora revolucionará tu vida de oración. Contiene una profunda revelación que no se encuentra en ningún otro libro sobre la intercesión.
Cindy Jacobs,

Cofundadora de Generales de Intercesión Este libro es para aquellos que buscan respuestas de parte de Dios las cuales aún no las han recibido. ¿Por qué? Sheets explica con claridad la lucha de la oración que forza la victoria del Calvario. La cuestión es la autoridad. La guerra y la victoria son hijos de la alabanza y de la espera. Este libro muestra que la elección es nuestra.

Freda Lindsay,



Cofundadora/Presidente de la Junta Emeritus de Cristo para las Naciones, Inc. Bíblico, práctico, con el que se puede trabajar y le da la honra a Dios — Dutch explica el porqué y el cómo de la oración intercesora eficaz. Querrás hacer referencia a este libro como un libro de recursos en muchas ocasiones conforme te acercas más y más a Dios. ¡Lo leí sin parar!

Quin Sherrer
Autor

Siempre me sorprendo de lo práctica y comprensible que es
la Palabra de Dios cuando es explicada por maestros ungidos con el Espíritu Santo. Creo que Dios ha inspirado las verdades compartidas en este libro para liberar a un ejército de intercesores para que trabajen estratégica y poderosamente con Dios en esta época. Recomiendo este libro a todo aquel que quiera hacer una diferencia por el reino de Dios. Willard Thiessen Presidente de Trinity Televisión y Presentador


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LA CASA ESPIRITUAL DE DIOS -AUSTIN SPARKS / LIBRO

LIBRO : LA CASA ESPIRITUAL DE DIOS

AUSTIN SPARKS

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SINO QUE OS HABEIS ACERCADO AL MONTE SION

LIBRO:

SINO QUE OS HABEIS ACERCADO AL MONTE SION -AUSTIN SPARKS


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HOMBRES CUYOS OJOS HAN VISTO AL REY - Austin Sparks


LIBRO

HOMBRES CUYOS OJOS HAN VISTO AL REY--- AUSTIN SPARKS



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Biografía de T. Austin-Sparks



THEODORE AUSTIN-SPARKS (1888-1971) dejó un gran número de escritos llenos de la Sabiduría, de la Vida y de la Revelación de Cristo. Tenía la convicción que lo que fue dado por el Espíritu de Dios debía plenamente ser compartido con el Cuerpo de Cristo -lo que pertenece a Uno, pertenece a todos. No quiso registrar derechos de autor sobre sus escritos o casetes; dando gratuitamente al Cuerpo lo que había recibido gratuitamente de la Cabeza. Habiendo nosotros mismos apreciado mucho sus escritos, los ponemos totalmente a vuestra disposición aquí en Internet, para la edificación y la consolidación del Cuerpo; para que en todas las cosas CRISTO tenga la preeminencia. T. Austin-Sparks 1888-1971

Theodore Austin-Sparks nació en Londres en 1888, y fue educado en Escocia. Es allá donde en 1906 fue ganado para Cristo por medio de jóvenes cristianos que compartían su fe en las calles de Glasgow. Tenía entonces 17 años. Muy pronto testificaba en su viaje de su fe en Cristo. Poco después de su conversión, regresó a Londres.

La comunidad evangélica estaba entonces todavía bajo la fuerte influencia del avivamiento que tuvo lugar en el país de Gales en 1904 y 1905. Durante este despertar, millares de personas le dieron sus vidas al Señor. Dios había escogido varios instrumentos con el fin de ayudar a los que se habían convertido, entre ellos la figura de proa era Evan Roberts. Los efectos del despertar duraron apróximadamente hasta fines de los años 1920, y esto gracias al movimiento evangélico que preconizaba una experiencia más profunda con el Señor Jesucristo. Es en este favorable contexto espiritual que T. Austin-Sparks vivió sus primeros años como cristiano. Muchos de aquellos a los que apreciaba o con los que estaba en contacto fueron implicados en este movimiento del Espíritu: F. B. Meyer, Oswald Chambers, A.J. Gordon, A.B. Simpson, Andrew Murray, G. Campbell Morgan y Jessie Penn-Lewis con quien colaboró en la obra del Señor durante un tiempo.

Del 1912 al 1926 fue pastor de tres iglesias en Londres. Luego en 1926, comprendiendo las limitaciones de estas iglesias institucionales, dejó el sistema denominacional y de organizaciones cristianas, con el fin de poder consagrarse totalmente a la vocación a la cual el Señor lo llamaba.

Así es como, con otros hermanos, se establece en Forest Hill, Londres, de donde iba a proceder un ministerio y un servicio espirituales muy ricos. Fundó el "Christian Fellowship Centre" (Centro de Comunión Cristiana), con varios edificios donde se realizaban conferencias y donde los visitantes podían alojar.

Es allí dónde el ministerio de T. Austin-Sparks comenzó, y continuó durante cuarenta y cinco años, a tener una influencia extremadamente amplia y profunda entre los cristianos de todas confesiones y de todos los países. Invitaciones desde muchos países llegaban a "Honor Oak" (el nombre de la calle donde se encontraba el centro), pero Austin-Sparks no podía satisfacerlas todas.

Sin embargo, dictaba conferencias regulares en Londres, en Suiza y en los Estados Unis. Se rindió también a Asia, particularmente la India y Taiwan. Hay que anotar también que Austin-Sparks estaba en contacto estrecho con obreros tales como Bakht Singh en la India, Watchman Nee en China y Witness Lee en Taiwan. Pero era con Watchman Nee que se sentía más confortable, y con el que tenía más afinidad, su comunión se había reforzado fuertemente después de una estancia de cerca de un año de Watchman Nee en Londres en 1938.

Uno de los instrumentos primordiales del ministerio de Austin-Sparks era la revista que editaba, "A Witness and A Testimony" (Un Testigo y un Testimonio). En esta publicación fueron transcritos muchos de sus mensajes dados en diversas conferencias, antes de ser publicados en formato de libro. Ciertos artículos fueron escritos específicamente para la revista y jamás han sido vueltos a publicar. Encontramos otras contribuciones en esta revista: Watchman Nee, F.B. Meyer, A.W. Tozer, Andrew Murray, De Vern Fromke, Jessie Penn-Lewis, G.H. Lang, Stephen Kaung, Witness Lee, para citar sólo los más conocidos. La influencia de esta publicación fue muy vasta y se dirigía particularmente a los que deseaban consagrarse totalmente a Dios y a Su pensamiento. Y como contraparte al empeño sin compromiso de este ministerio, una cierta y constante oposición y hostilidad se hizo sentir a lo largo de la vida de Austin-Sparks.

CANTICOS PROFETICOS

CANTICOS PROFETICOS

Esta musica esta diseñada para llevarlo a una experiencia profunda con Dios. La musica y letras vienen directamente desde el cielo en el momento que lo grabamos, por lo que su espiritu recibira una profunda imparticion cada vez que lo escuche .

Ana Mendez


LISTA DE CANCIONES :
01.- Tu Eres Mi Todo
02.- Aguas De Vida
03.- Atrevete a Volar04.- Un Espiritu, Contigo
05.- Vientos Del Espiritu
06.- Adoracion Celestial
07.- Los Cielos Descienden

08.- Los Ojos Del Altisimo

09.- Gloria En Las Alturas

10.- The Vision

11.- Un Lugar En Las Alturas

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ALMA Y ESPIRITU 5/ W NEE

LA IGLESIA Y LA OBRA DE DIOS
W. Nee
Si realmente entendemos el carácter de la obra de Dios, reconoceremos que el hombre exterior constituye un gran impedimento para ésta. Digamos que Dios se encuentra restringido por el hombre; por lo tanto, los hijos de Dios deben entender la función de la iglesia y la estrecha relación que ésta guarda con el poder de Dios y con Su obra.

LA MANIFESTACIÓN DE DIOS Y SUS IMPEDIMENTOS

En un momento específico Dios se limitó a Sí mismo tomando forma humana en la persona de Jesús de Nazaret. La carne podía limitar a Dios o podía manifestar Sus riquezas. Antes de la encarnación las riquezas de Dios no tenían límite, pero en la encarnación, tanto Su obra como Su poder quedaron restringidos a esta carne. No obstante, la Biblia nos muestra que la encarnación, lejos de limitar a Dios, fue el medio por el cual Sus riquezas se manifestaron plenamente. Dios manifestó Sus riquezas en ese cuerpo de carne.

En la encarnación Dios se vistió de carne. En la actualidad Dios se ha depositado en la iglesia. Todo Su poder y Su obra se encuentran en la iglesia. En los evangelios vemos que Dios no hizo nada fuera de la carne, pues toda Su obra estaba en las manos del Hijo; de la misma manera, El no hace nada aparte de la iglesia. Dios no actúa en forma independiente, sino exclusivamente por medio de la iglesia. Desde el día de Pentecostés hasta ahora, la obra de Dios se lleva a cabo por medio de la iglesia. De igual manera que en los evangelios se encomendó a Sí mismo sin reservas a una persona, Cristo, así mismo en estos días, se ha encomendado sin reservas e incondicionalmente a la iglesia. ¡Cuán grande es la responsabilidad de la iglesia ante Dios! pues ella puede limitar la obra y manifestación de Dios.

Jesús de Nazaret era Dios mismo. Dios se manifestó en El plenamente y sin limitaciones, pues todo Su ser, Su interior y Su exterior, estaba lleno de Dios. Sus emociones y Sus pensamientos eran las emociones y los pensamientos de Dios. Mientras estuvo en la tierra nunca hizo Su voluntad, sino la de Aquél que lo había enviado (Jn. 6:38). El Hijo no hizo nada por Sí mismo, sino lo que vio hacer al Padre (5:19). Todo lo que oyó del Padre lo habló al mundo (8:26). En El vemos a un hombre en quien Dios se confió. Dios pudo decir que El era el Verbo hecho carne; Dios hecho hombre en plenitud. El día que Dios quiso infundir Su vida a todos los hombres, Jesús respondió en seguida: “Si el grano de trigo ... muere, lleva mucho fruto” (12:24). El liberaba la vida de Dios que estaba en Su interior, y no representó un obstáculo ni un estorbo para esta vida. Ahora Dios ha escogido a la iglesia para que sea Su recipiente y ha depositado en ella Su poder, Su obra y Su misma persona. El desea fluir y expresarse por medio de la iglesia. Por lo tanto, hoy la iglesia es el oráculo de Dios y el vaso por medio del cual manifiesta Su poder y lleva a cabo Su obra. Si la iglesia proporciona a Dios la libertad para actuar, El expresará Su poder y efectuará Su obra por medio de ella. Pero si ella no lo hace, Dios será restringido.

Las enseñanzas fundamentales de los evangelios revelan que Dios estaba en un hombre, mientras que las de las epístolas manifiestan que Dios está en la iglesia. En los evangelios hallamos a Dios en un solo hombre, Jesucristo; pero en las epístolas lo encontramos únicamente en la iglesia, y no en una organización o congregación. Que nuestros ojos puedan ver este hecho glorioso, que Dios solamente se encuentra en la iglesia.
Una vez que veamos esto, espontáneamente levantaremos nuestros ojos hacia el cielo y diremos: “Dios mío, ¡cuánto te hemos limitado!” 
Cuando el Dios todopoderoso moraba en Cristo, seguía siendo el todopoderoso, ya que éste nunca lo limitó. Dios desea seguir siendo el Dios todopoderoso e infinito mientras mora en la iglesia; ésa es Su meta. Dios quiere expresarse libremente por medio de la iglesia como lo hizo por medio de Cristo. De manera que si la iglesia se limita, limitará a Dios, y si es débil, debilitará a Dios. Este es un asunto muy serio. Decimos esto con humildad y respeto. En términos sencillos, cualquier obstáculo nuestro presentará un obstáculo para Dios, y cualquier limitación nuestra limitará a Dios. Si Dios no se expresa por medio de la iglesia, no podrá avanzar, pues El actúa hoy por medio de la iglesia.

¿Por qué es tan importante la disciplina del Espíritu Santo y la separación del alma y el espíritu?
 ¿Por qué debe ser quebrantado el hombre exterior por la obra disciplinaria del Espíritu Santo? Porque Dios necesita que nosotros seamos Sus canales. No debemos tener el concepto de que esto es meramente una experiencia personal de edificación espiritual, pues es un asunto crucial y está íntimamente relacionado con el mover y la obra de Dios. ¿Hemos de limitar a Dios o vamos a darle completa libertad en nosotros? Dios tendrá completa libertad en nosotros solamente cuando hayamos sido quebrantados.

Si como iglesia hemos de proporcionar a Dios toda la libertad para actuar, debemos permitir que nos despoje y quebrante nuestro hombre exterior. El mayor obstáculo para Dios es nuestro hombre exterior. Si el asunto de nuestro hombre exterior no se resuelve, la iglesia no podrá ser un canal para que Dios fluya. Si por la gracia de Dios nuestro hombre exterior es quebrantado, Dios nos usará ilimitadamente como canales para Su obra.

EL QUEBRANTAMIENTO Y LA OBRA DE DIOS

Después de que el hombre exterior ha sido quebrantado, ¿cómo se acerca uno a la Palabra de Dios? ¿Cómo puede uno ministrar la Palabra y predicar el evangelio? Examinemos ahora las respuestas a estas preguntas.
El estudio de la Palabra

He aquí un principio innegable al estudiar la Palabra de Dios: la clase de persona que uno es determina la clase de Biblia que percibe. Muchos van a la Palabra dependiendo de su mente, la cual es confusa, rebelde y aparentemente ágil. Por lo tanto, no tocan el espíritu de la Palabra; lo que obtienen de ella es producto de su mente. Si queremos tocar al Señor al estudiar la Biblia, nuestra mente rebelde y llena de opiniones debe ser quebrantada. Tal vez creamos que tenemos una mente privilegiada, pero esto en vez de ayudar será un gran obstáculo para Dios. No importa cuán inteligentes seamos, nunca podremos conocer los pensamientos de Dios con nuestra mente natural.

Al estudiar la Biblia debemos cumplir por lo menos dos requisitos. Primero, nuestros pensamientos deben compenetrarse con los pensamientos de la Biblia; y segundo, nuestro espíritu se debe compenetrar con el espíritu de la Biblia. Debemos identificarnos con la línea de pensamiento que tuvieron sus escritores, hombres como Pablo y Juan, entrar en sus pensamientos, y desarrollar la línea que ellos comenzaron. Debemos hacer nuestros los pensamientos que los inspiraron a ellos, seguir sus razonamientos y detenernos en las mismas enseñanzas que ellos. Nuestros pensamientos deben acoplarse a los de ellos como si fueran dos piñones que engranan perfectamente. Nuestros pensamientos deben penetrar el pensamiento de Pablo y el de Juan. Cuando nuestra mentalidad se compenetra con el pensamiento bíblico y se hace uno con la inspiración divina podemos entender lo que la Biblia revela.
Muchas personas leen la Biblia valiéndose exclusivamente de su mente. Procuran obtener en ella ideas y material que apoye sus muchas doctrinas preconcebidas.

Cuando una persona experimentada oye a alguien compartir de alguna porción bíblica, podrá discernir si su enseñanza proviene de su mente, o si en realidad es el pensamiento genuino de la Biblia. Hay una gran diferencia entre estas dos clases de predicación. De hecho, pertenecen a dos mundos diferentes. El predicador puede ser muy apegado a la Biblia y sus mensajes muy atrayentes, pero sus pensamientos son contrarios al pensamiento de la Biblia y son incompatibles con ella. Sin embargo, hay una manera correcta de compartir la Palabra, aunque pocos la practican. Para que nuestros pensamientos sean uno con los de la Palabra, nuestro hombre exterior debe haber sido quebrantado. Si tal no es el caso, ni siquiera podremos leer las Escrituras. No debemos pensar que nuestro estudio de la Biblia es escaso, debido a que no contamos con la persona que nos pueda enseñar. Debemos reconocer que el problema está en nosotros, pues nuestros pensamientos no han sido subyugados por Dios. Tan pronto como somos quebrantados, nuestras actividades y conceptos cesan, comenzamos a tocar el pensamiento del Señor de manera gradual, y seguimos la línea de pensamiento que inspiró a los escritores bíblicos, hasta llegar a pensar como ellos. Para entrar en el pensamiento de la Biblia, es indispensable que nuestro hombre exterior sea quebrantado y deje así de ser un obstáculo para Dios.

Al estudiar la Biblia nuestros pensamientos deben compenetrarse con los de los escritores bíblicos y con los del Espíritu Santo, pero éste es sólo el primer paso. Si no damos este paso no podemos estudiar la Biblia; no obstante, aun después de darlo es posible leer la Biblia incorrectamente. La Biblia consta de pensamientos o enseñanzas, pero su aspecto más importante es que el Espíritu de Dios es liberado por medio de ella. Esta fue la experiencia que tuvieron Pedro, Juan, Mateo, Marcos y los demás escritores. Mientras estos hombres escribían bajo la inspiración del Espíritu Santo, seguían un delineamiento específico; con todo, sus espíritus iban ligados a la inspiración que recibían del Espíritu Santo. El mundo no puede entender que el Espíritu está detrás de la Escritura. Cuando el Espíritu es liberado es como si los profetas mismos estuvieran vivos y se dirigieran a nosotros una vez más. Si los oímos hoy, vemos que lo que dicen no sólo consta de palabras e ideas, sino de algo más, algo misterioso e inexplicable, que sabemos, en lo más recóndito de nuestro ser, es el Espíritu. Así que la Biblia es más que palabras; es la liberación del Espíritu. Por lo tanto, el requisito más básico y crucial al estudiar la Biblia es liberar nuestro espíritu para tocar el espíritu que está en ella. Sólo así podremos entender realmente la Palabra de Dios.

Supongamos que un niño travieso rompe un vidrio de la casa de un vecino. El dueño de la vivienda sale y lo regaña duramente. Cuando la madre del niño se entera de la travesura, también ella lo amonesta. Aunque ambos regañan al muchacho, hay una marcada diferencia entre el regaño del vecino y el de la madre. El dueño de la casa lo regaña ásperamente con un espíritu de ira, mientras que la madre lo hace en amor, esperando instruir y educar a su hijo. Los espíritus de ambos son completamente diferentes.

Aunque éste es un ejemplo sencillo, nos da luz para entender este principio. El Espíritu que inspiró la Biblia es mucho mayor que el “espíritu” de este ejemplo. Es el Espíritu eterno y el mismo que permanece con nosotros. La Palabra de Dios está impregnada de este Espíritu. Cuando nuestro hombre exterior ha sido quebrantado y nuestro espíritu es liberado, no sólo nuestros pensamientos serán uno con el pensamiento de la Palabra, sino que todo nuestro ser tocará el Espíritu mismo de la Biblia. Pero si no liberamos nuestro espíritu, y permanecemos aislados del espíritu de los autores de la Biblia, nunca entenderemos cabalmente la Palabra de Dios, y ésta será sólo letra muerta en nuestras manos. Por lo tanto, debemos recalcar una vez más la importancia de que nuestro hombre exterior sea quebrantado, pues sólo así nuestros pensamientos serán fructíferos, nuestro espíritu será liberado y no restringiremos a Dios ni seremos un obstáculo para El. Inclusive mientras estudiamos la Biblia estorbamos a Dios y lo limitamos.

El Ministerio de la Palabra

Resultado de imagen para bibliaPor un lado, Dios desea que entendamos Su palabra, pues esto es básico para Su obra; por otro, El intenta depositar Sus palabras en nuestro espíritu, para que éstas sean la carga que ministremos a la iglesia. En Hechos 6:4 dice: “Y nosotros perseveraremos en la oración y en el ministerio de la palabra”. Ministrar equivale a servir; esto significa que el ministerio de la Palabra de Dios es un servicio que se da a los hombres.
Tenemos el problema de que muchas veces no podemos comunicar las palabras del Señor que están en nosotros. Hay hermanos que tienen la Palabra, una carga genuina en su espíritu y el deseo de comunicarla a los demás, pero al subir a la plataforma, no son capaces de compartir dicha carga. Aun después de una hora de disertación, la carga continúa ahí, y el hombre exterior es incapaz de expresar la carga que tiene en su interior. Aunque procuran aliviar la carga comunicando el mensaje que tienen, el hombre exterior no encuentra las palabras adecuadas. Aunque hablen por un buen rato, su carga permanece inmutable. Por fin tienen que marcharse con la misma carga con que llegaron. La única explicación de esto es que su hombre exterior no ha sido quebrantado. Por lo tanto, no puede cooperar con su hombre interior; por el contrario, es un obstáculo para él.

Cuando nuestro hombre exterior ha sido quebrantado, las palabras no constituyen un problema, pues siempre que tenemos una carga en nuestro interior, el hombre exterior encuentra las palabras adecuadas para expresarla. Cuando enunciamos las palabras, la carga interior es aliviada. Cuanto más hablamos más ligeros nos sentimos. Entenderemos que nuestra función es servir la Palabra de Dios a la iglesia. Por lo tanto, las palabras deben expresar exactamente los pensamientos y la carga interior. Si nuestro hombre exterior no ha sido quebrantado, no cederá el paso al espíritu ni detectará sus indicaciones. Cuando el hombre exterior trate de sondear el sentir del hombre interior, no percibirá nada ni hallará las palabras exactas, Dios no podrá brotar y la iglesia no recibirá ninguna ayuda.

No olvidemos que el hombre exterior constituye el mayor obstáculo para el ministerio de la Palabra. Muchos piensan que la perspicacia es útil, pero están completamente equivocados. No importa cuán perspicaz sea una persona, su hombre exterior nunca podrá reemplazar a su espíritu. Sólo si el hombre exterior ha sido quebrantado y subyugado, podrá el hombre interior encontrar los pensamientos y las palabras apropiadas para aliviar su carga. La corteza que rodea al hombre interior debe ser quebrantada, pues cuanto más sea quebrantada más vida brotará del espíritu. Pero si la corteza permanece intacta, la carga permanecerá dentro, y ni la vida de Dios ni Su poder podrán fluir hacia la iglesia. En esta condición la persona no es apta para servir como ministro de la Palabra. 

El principal canal para que la vida y el poder de Dios broten, es el ministerio de la Palabra. Si el hombre exterior no es golpeado y no tiene heridas abiertas, el hombre interior no encontrará salida. Y aquellos que vengan a recibir ayuda por medio de su mensaje, escucharán las palabras, pero no tocarán la vida. El que ministra puede estar ansioso por compartir su carga, pero los que escuchan no recibirán nada; él podrá tener un mensaje en su interior, pero no podrá expresarlo porque su hombre exterior estará bloqueando el camino.

Encontramos un ejemplo precioso en la vida del Señor Jesús. El evangelio narra que una persona que tocó Sus vestiduras, recibió una infusión de Su poder. El borde de Su vestidura representa la parte externa de Su ser. La persona pudo sentir el poder del Señor aun en lo más externo de El. El problema que muchos tenemos es que aunque la vida de Dios está en nosotros, ésta no puede fluir. Tenemos la palabra en nosotros, pero no podemos comunicarla, debido a que los obstáculos que nos rodean la aprisionan. No sólo la Palabra de Dios permanece restringida, sino que Dios mismo no encuentra libertad para fluir por medio de nosotros.

La predicación del evangelio

Muchos tienen el concepto de que un hombre cree en el evangelio cuando oye una enseñanza acertada o cuando es conmovido; pero este concepto está muy lejos de la verdad. Tanto aquellos que aceptan al Señor por sus emociones, como los que son persuadidos intelectualmente, casi nunca permanecen. Aunque la emoción y la mente tienen parte, éstas no son suficientes para una salvación genuina. Lo que hace que un pecador caiga a los pies del Señor y sea salvo, es la luz que transmite el espíritu del que ministra. Tan pronto como nuestro espíritu brota, llegamos a los pecadores. Esta es la razón por la cual debemos liberar nuestro espíritu cuando predicamos el evangelio.

Un minero era usado grandemente por el Señor en la predicación del evangelio. El escribió el libro titulado Visto y oído, en el cual narra las experiencias que tuvo cuando predicaba el evangelio. Muchos fuimos profundamente conmovidos por dicho libro. Aunque era un hombre sin mucha preparación y sin mucho talento, el Señor lo usó grandemente debido a su absoluta consagración. ¿Qué tenía de especial este hermano? Que había sido quebrantado y podía liberar su espíritu fácilmente. Empezó a predicar el evangelio a los 23 años, edad en que fue salvo. En una reunión oyó algo que puso un ardiente deseo de salvar pecadores, por lo que pidió que le permitieran hablar. Después de pararse al frente, aunque su corazón ardía por el deseo de salvar a los pecadores, no le salían las palabras. Sus lágrimas brotaron profusamente y al final sólo pudo proferir unas cuantas frases. Sin embargo, el espíritu de Dios saturó aquella sala y todos fueron convictos de sus pecados y de su condición rebelde. Aquí vemos a un hombre que a pesar de su juventud había sido completamente quebrantado. Tal vez no podía decir mucho, pero cuando liberaba su espíritu los hombres se salvaban. El guió a muchos a la salvación durante toda su vida. Al leer su biografía, podemos ver que era un hombre cuyo espíritu era liberado sin impedimentos.

Esta es la manera de predicar el evangelio. Mientras la dureza del hombre exterior permanezca intacta, el espíritu no podrá ser liberado. Si al ver a las personas perdidas uno es compelido a hacer algo por salvarlas, esto indica que su espíritu es liberado. Este es un asunto básico. La predicación del evangelio está íntimamente relacionada con el quebrantamiento del hombre exterior. Sólo si nuestro hombre exterior ha sido quebrantado, podemos liberar el espíritu y tocar a otros; es nuestro espíritu el que toca el espíritu de los demás. Es el Espíritu de Dios el que penetra la oscuridad del hombre. Cuando esto sucede, no hay poder que pueda impedir que el hombre sea salvo. Pero cuando el hombre exterior limita al espíritu, Dios no tiene manera de fluir por medio de nosotros, y el evangelio no puede ser liberado. Esta es la razón por la cual damos énfasis al quebrantamiento del hombre exterior, pues en éste radican todos nuestros problemas. Si no hemos experimentado el quebrantamiento, será inútil que memoricemos muchas doctrinas. Lo único que traerá salvación a los hombres es que nuestro espíritu toque el de ellos. Cuando esto sucede, caen postrados ante el Señor.

Estos días Dios ha venido recobrando muchas cosas. Dios no desea ver a una persona salva esperar muchos años antes de confesar sus pecados, ni que pasen muchos años antes de que los creyentes se consagren al Señor o respondan a Su llamado para seguirle. La manera en que el Señor obra es recobrar al hombre. El evangelio también debe ser recobrado, al igual que el fruto de este evangelio. Tan pronto como un hombre es salvo, debe ser librado del pecado y consagrarse por completo al Señor. Además, debe romper el poder que las riquezas tengan sobre él. Su historia debería ser semejante a la de las personas que el Señor salvó, y que se mencionan en los evangelios y en Hechos. Si el evangelio es recobrado, todo aquel que lo anuncie deberá llegar a ser un canal por el cual el Señor fluya.

Estamos seguros de que a medida que el Señor avance en Su recobro, el evangelio de la gracia llegará a ser uno con el evangelio del reino. En los evangelios no encontramos una línea divisoria entre el evangelio de la gracia y el evangelio del reino. Sin embargo, posteriormente surgió la tendencia a hacer hincapié en el evangelio de la gracia y olvidar el evangelio del reino. Era como si se hubieran separado estos dos. Pero vendrá el día cuando la unidad de los dos evangelios será restaurada. Aquellos que el Señor ha recobrado, también deben dejar todo por El y consagrarse a El plenamente. Así, los hombres no se salvarán de una manera pobre sino de una manera sólida y absoluta.
Tenemos que humillarnos delante del Señor y decir: “El evangelio debe ser recobrado, y de la misma manera, los que predican el evangelio deben ser restaurados”. Debemos permitir que Dios obre por medio de nosotros para que el evangelio llegue a los hombres. Para predicar este evangelio se requiere un poder muy grande, aunque también se requiere un precio muy alto. Si anhelamos que tanto el evangelio como los que lo predican sean recobrados, debemos entregar todo al Señor y decirle: “Señor, te entrego todo a Ti. Oro pidiendo que encuentres la manera de obrar en mí para que la iglesia también la encuentre; no quiero ser un obstáculo para Ti ni para la iglesia”.

El Señor Jesús nunca representó una limitación para Dios en nada. De la misma manera, la iglesia tampoco debe limitar al Señor en ningún aspecto. Dios ha estado obrando en la iglesia por dos mil años con la intención de que así como Cristo le manifestó y no lo restringió, así mismo suceda con la iglesia. Dios ha estado enseñando, quebrantando, despojando y transformando a Sus hijos continuamente. Esta es Su manera de obrar en la iglesia y continuará llevando adelante esta obra, hasta lograr que la iglesia no lo limite, sino que lo manifieste y lo exprese. Sólo nos resta inclinar nuestro rostro y decir: “Señor, estamos avergonzados por haber retrasado tanto Tu obra, por haber estorbado tanto Tu vida, Tu evangelio y Tu poder”. Cada uno de nosotros debería decir al Señor: “Señor, te entrego todo lo que soy y todo lo que tengo. Te pido que te abras paso en mi vida”. Si anhelamos ver el recobro absoluto del evangelio, debemos tener una consagración absoluta. Sería inútil sólo lamentarnos porque nuestro evangelio no sea tan poderoso como lo fue el de la iglesia neotestamentaria . 

Debemos reconocer cúan pobre es nuestra consagración , pues no es incondicional como la de los santos de la iglesia primitiva. Paraque el evangelio sea recobrado , es necesario recobrar la CONSAGRACION ; ambos deben ser absolutos y genuinos.

Pueda el Señor abrirse un canal por el cual fluir a través de nosotros.

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